-Valledupar se prepara para una noche histórica el 1° de mayo de 2025, donde se le rendirá tributo al legado musical del Rey Vallenato Omar Geles-
El Festival de la Leyenda Vallenata, reconocido como uno de los eventos culturales más importantes de Colombia, celebrará su 58ª versión del 30 de abril al 3 de mayo de 2025. Este año, el certamen rendirá un homenaje al Rey Vallenato Omar Geles, destacado compositor y acordeonero que dejó una huella imborrable en el folclor vallenato.
El 1° de mayo el Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, será el escenario de una noche inolvidable titulada ‘El Legado’, donde se presentarán agrupaciones y artistas de renombre que compartieron vivencias y escenarios con Omar Geles:
● Los Diablitos: Fundada en 1983 por Omar Geles y el vocalista Miguel Morales, esta agrupación se consolidó como un ícono del vallenato romántico. Sus melodías y letras cautivaron a generaciones, dejando clásicos que resuenan en el corazón de sus seguidores.
● Daniel Geles: Hijo de Omar Geles. Daniel ha seguido los pasos de su padre en el mundo del vallenato. Su talento y dedicación lo han posicionado como una figura destacada en el género, llevando consigo el legado musical de los Geles.
● La Gente de Omar Geles: Esta agrupación busca mantener viva la esencia y el estilo que caracterizó al Rey Vallenato 1989. Bajo la dirección de su esposa Maren García, la agrupación continúa interpretando las composiciones que hicieron de Omar una leyenda del vallenato.
El Festival de la Leyenda Vallenata, creado en 1968, tiene como misión preservar y promover el vallenato raizal, una de las expresiones musicales más auténticas de Colombia y reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad.
Cada año, el Festival de la Leyenda Vallenata atrae a miles de asistentes que celebran la riqueza cultural de esta región caribeña a través de los concursos de acordeón, canciones inéditas, piqueria y el tradicional Desfile de Piloneras en las categorías mayores, juvenil e infantil.
Boletería y detalles del evento
Las entradas para el evento folclórico, cultural y musical están disponibles y pueden adquirirse a través de http://www.tuboleta.com ¡No esperes más para asegurar tu lugar!
Con este anuncio, se completa el cartel de artistas para el 1° de mayo. En los próximos días, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, continuará revelando más información sobre el tercer día y los artistas invitados que serán parte de esta versión.
Gabriel José García Márquez, el hijo de Gabriel Eligio García Martínez y Luisa Santiaga Márquez Iguarán, nació el domingo seis de marzo de 1927, según consta en el libro 12, folio 126, marginal 324 de la iglesia parroquial de San José de Aracataca, Magdalena. El documento lo firmó el presbítero Francisco Angarita.
El hijo del telegrafista y Premio Nobel de Literatura, además de escritor fue un eterno enamorado de la música vallenata a la que le prestó los mejores servicios, iniciando en el año 1948, cuando escribió: “No sé qué tiene el acordeón de comunicativo que cuando lo oímos se nos arruga el sentimiento. Perdone usted, señor lector, este principio de greguería. No me era posible comenzar en otra forma una nota que podría llevar el manoseado título de “Vida y pasión de un instrumento musical”.
Pero fue más allá, cuando de su obra cumbre ‘Cien años de soledad’ expresó que era un vallenato de 350 páginas. De igual manera, las parrandas para Gabo fueron su centro de atención y dos de ellas tuvieron la mayor resonancia en el mundo vallenato. La primera fue en su tierra Aracataca.
Sobre esta parranda Gabriel García Márquez escribió. “Un día de 1966 durante el Festival de Cine de Cartagena, le pedí a Rafael Escalona que me reuniera a los mejores conjuntos de música vallenata, para oír todo lo que se había compuesto en los siete años en que yo había estado fuera de Colombia. Escalona, que ya era compadre mío desde unos 12 años antes, me pidió que fuera el domingo siguiente a Aracataca, donde él llevaría la flor y nata de los compositores e intérpretes de las jornadas más recientes”.
Continuó diciendo. “Aquella parranda de Aracataca no fue el primer Festival de la Música Vallenata -como ahora pretenden algunos- ni quienes la promovimos sin saber muy bien lo que hacíamos podemos considerarnos como sus fundadores. Pero tuvimos la buena suerte de que le inspirara a la gente de Valledupar la buena idea de crear el Festival de la Leyenda Vallenata. Así fue, y en 1968 se llevó a cabo el primero con todas las de la ley, y en la ciudad de Valledupar, que es la sede natural por derecho propio. El primer rey elegido fue Alejo Durán, que de ese modo le dio al certamen su verdadero tamaño histórico”.
La siguiente y de marca mayor se llevó a cabo cuando Gabo recibió el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, Suecia, el 8 de diciembre de 1982. Ese histórico momento, lo relató Consuelo Araujonoguera. «Cuando las notas de Emilianito y la voz prodigiosa de Poncho Zuleta comenzaron a cantar, cuando en un rapto de emoción Poncho me pasó el micrófono para que le ayudara en el coro. Fue algo apoteósico, delirante, mágico. Los aplausos que retumbaban en el salón hicieron que Emiliano, Poncho, Pedro García y Pablo López, acometieran los compases de ‘La Patillalera’ que fue recibida con otra ovación y con Gabo echado hacia bien atrás en su silla, para poder mirar hacia donde estábamos los descendientes de Francisco El Hombre rindiéndole a él, el tributo de nuestra admiración”.
Consuelo Araujonoguera finalizó. “Al día siguiente, la sorprendida fuí yo cuando me leyeron el titular del más prestigioso, conservador y monárquico periódico de Estocolmo: Los amigos de Gabriel García Márquez nos enseñaron cómo se celebra un Nobel”.
Lección de flequetear
“Tengo que hacerle a la vieja Sara, una visita que le ofrecí. Pa’ que no diga de mí, que yo la tengo olvidada. También le traigo su regalito, un corte blanco con su collar, pa’ que haga un traje bonito y flequeté por El Plan”.
En una parranda vallenata llevada a cabo en Monterrey, México, en el año 2008, Gabriel García Márquez se deleitó escuchando la canción ‘La vieja Sara’ de la autoría del maestro Rafael Escalona.
Cuando el cantante Luis Manuel López, expresó: “Pa’ que haga un traje bonito y ‘flaqueté’ por El Plan”, Gabo sin pensarlo lo llamó, y con el acordeón sonando al fondo, le dijo. “La palabra precisa es Flequeté que significa desplazarse y moverse con gracia delante de otras personas con el propósito de llamar la atención. Esa es la palabra precisa para el momento del verso. Escalona con ese corte blanco hizo una prosa memorable y lo tejió de la mejor manera”.
Parrandas con Julio Rojas
El acordeonero Julio Cesar Rojas Buendía, quien se coronó Rey Vallenato en el año 1983 cuando Gabo estuvo como jurado, era invitado frecuentemente a sus parrandas, que sumaron más de 35. Rojas Buendía tenía la particularidad de ir a presentarse sin cobrar un peso, con la única finalidad de tener cerca al escritor más grande que ha parido Colombia. Solamente una vez, Mercedes Barcha, esposa de Gabo, insistió en que debía recibir algo de dinero. Le metió la mano al bolsillo y cuando Julio Rojas llegó a su casa contó que le había dado tres millones de pesos.
Para Julio Rojas, quien falleció el 20 de junio de 2016, y ganó dos veces la corona de Rey Vallenato en los años 1983 y 1994, era de gran deleite interpretar las canciones que más le gustaban a Gabo, como ‘Elegía a Jaime Molina’, ‘La vieja Sara’ del maestro Rafael Escalona, y ‘Mercedes’ de Adolfo Pacheco Anillo.
Gabo, el hombre que siempre estuvo ligado al vallenato, el juglar de las letras colombianas, seguramente en su cumpleaños tendrá una parranda celestial donde Julio Rojas le toque y le cante su canción preferida. “Recuerdo que Jaime Molina,cuando estaba borracho ponía esta condición. Qué, si yo moría primero me hacía un retrato o, si él se moría primero le sacaba un son”. También para que el maestro Adolfo Pacheco Anillo, recuerde a Mercedes, a quien quiso llenarla de amor en Cartagena.
«El amor por los libros es algo así como el amor romántico. Cuando se lee realmente un buen libro, las cargas y preocupaciones parecen ser más pequeñas: Steven Leveen (escritor estadounidense).
Por Ramiro Elías Álvarez Mercado
Cuando te gusta un libro, a veces es difícil expresar lo que sientes. Es como intentar confesarle algo a esa persona de la que llevas tiempo enamorado o transmitirle a ese ser especial lo mucho que significa para ti. No es fácil encontrar las palabras adecuadas. Al menos para mí. La pasión por la lectura y los libros suele ser motivo de reflexión, además siempre me gusta hacer hincapié en la importancia del acto de leer como vehículo de conocimiento y entretenimiento. En esta ocasión quiero referirme al libro de Víctor José Navarro Jiménez, este acordeonista, músico,actor, creador de contenido y escritor, nacido en Cascajal, departamento de Bolívar en la costa norte colombiana, «La Huerta del Diablo y otros textos». Es un libro que se divide en dos partes, en la primera encontramos: I. La Huerta del Diablo. II. La Ceiba de Purrey. III. Meciendo al hijo muerto. IV. La guaca. En la segunda encontramos: I. Memorias de un niño errante. II. Los recuerdos e imágenes. III. Agradecimientos. En este libro podemos percibir varios temas, que son enfocados con un lenguaje directo y original donde el escritor toma distancia del lenguaje común, y elige el significado subjetivo de las palabras que usa. Se habla de la violencia que ha azotado varias regiones del país, en especial el pueblo donde nació el autor, que es el epicentro de las cinco historias que incluye esta obra. Sucesos reales que aunque muchas veces se confunden con la ficción, pero que están ubicados entre los Montes de María y la depresión momposina, ubicada en el valle bajo del imponente e importante río Magdalena. Lo mismo que una fantástica historia de su infancia y adolescencia, en la que desde pequeño mostró algo de rebeldía al revelarse sobre los métodos de enseñanza de Tomasa la encargada de la guardería del pueblo, quien utilizaba más el pellizco que las palabras. El encuentro con el acordeón y el amor a primera vista que tuvo con esta caja mágica que emitía sonidos y que luego se convirtió en su amigo insuperable y parte fundamental en el sustento de su familia. La expresividad con la que el escritor Víctor José transmite, es una de las funciones más destacables, porque no sólo envía una información. Sino que también recoge la actitud que se tiene respecto a ella. Como emisor, eligió la tonalidad que le quiso dar al mensaje comunicado, al igual que las palabras correctas para que fueran asertivas y provocadoras. La trama por momentos se torna complicada, pero tiene esa magia que le otorga un lenguaje muy cuidadoso, que el autor sabe utilizar de tal forma que leyéndolo te apetece degustar una buena copa de vino, es lo que produce el leer, los detallados escenarios y protagonistas de este libro, que nos engancha desde el primer momento, los capítulos son cortos, sustanciosos y contundentes, por lo tanto su lectura es rápida y amena. ¡Muy recomendado!
¡Hay momentos en los que me siento verdaderamente triunfador! Y es cuando alguien me dice que quiere leer un libro después de escuchar o leer mis opiniones al respecto. Es lo mejor: como si expresaras tú amor y alguien te correspondiera.
Para las personas interesadas en adquirir el libro se pueden comunicar directamente con Víctor José Navarro Jiménez, al WhatsApp 3143998647.
La aparición de Jorge Oñate como voz líder del conjunto de los Hermanos López, y la circunstancia de acompañar al acordeonero Miguel Antonio López Gutiérrez, a coronarse Rey Vallenato en el año de 1972. Lo anterior, rompió todos los esquemas y la tradicional modalidad en la que durante los años anteriores el vocalista del conjunto era el acordeonero y no el guacharaquero.
En esa ocasión ‘El Jilguero de América’ interpretó el Paseo, ‘Qué dolor’ (Luis Enrique Martínez); el Merengue, ‘Dina López’ (Vicente ‘Chente’ Munive); el Son, ‘Riqueza no es la plata’ (Francisco ‘Pacho’ Rada) y la Puya, ‘La vieja Gabriela’. (Juan Muñoz). Del conjunto hizo parte el cajero Pablo López Gutiérrez.
En esas extensas charlas con el artista nacido en La Paz, Cesar, el 31 de marzo de 1949, se tocaban una serie de anotaciones que tenían su estilo original. “Yo nací con el Festival de la Leyenda Vallenata. Además, partí el evento en dos al ganar cantándole a Miguel López en 1972, y 20 años después repetí la misma historia con su hijo Álvaro. Además, soy el único cantante que ha grabado con más Reyes Vallenatos. En esa lista están Miguel López, Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, Raúl ‘El Chiche’ Martínez, Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, Álvaro López, Fernando Rangel, Julián Rojas y Cristian Camilo Peña”.
También anotó haber grabado con un acordeonero que estuvo a punto de ser Rey Vallenato. Se trataba de Juancho Rois, acordándose de varias canciones exitosas como ‘Mujer marchita’, ‘Lloraré’, ‘Sanjuanerita’, ‘Ruiseñor de mi Valle’, ‘Nació mi poesía’, ‘Paisaje de sol’, ‘Lirio rojo’, ‘Un hombre solo’, ‘La gordita’, ‘Al otro lado del mar’, ‘El corazón del Valle’, ‘Calma mi melancolía’, ‘Dime por qué’, ‘La contra’, ‘El cariño de mi pueblo’, ‘Amar es un deber’, entre otras.
Hoy resuenan sus palabras más que nunca. “Siempre conservé el vallenato costumbrista, la cadencia y la poesía. Nunca me salí de ese estilo porque era como perder mi identidad musical. Antes de salirme de eso mejor me retiro. El Festival de la Leyenda Vallenata, es el evento de mi corazón y por eso he sido su mejor hijo”.
Siguiendo con su manera clara de hablar entregó una propuesta. “Hay que darle el valor a nuestro folclor vallenato. Que suenen ocho canciones nuestras, cuando digo nuestras es de Colombia, y una de afuera. Así se hace en otros países”.
Al indagarle sobre a que se debía estar vigente durante más de 50 años, dijo. “He llegado a esta instancia por mi disciplina y mi amor al arte, a mi vocación musical. Cuando nací el vallenato no era comercial, de pronto se volvió comercial, pero manteniendo sus raíces. Yo no me salgo de la autenticidad del vallenato y me mantendré hasta el final de mis días”. Así lo cumplió cuando se despidió de la vida el 28 de febrero de 2021.
A Jorge Oñate siempre le llamó la atención la pregunta que nunca le hicieron y más la respuesta. La pregunta era clara, sobre cuales eran para él los tres mejores cantantes de la música vallenata. La respuesta no se hizo esperar. Jorge Oñate, ‘El Jilguero de América’ y ‘El Ruiseñor del Cesar’.
Sin derecho al olvido
Nunca ha dejado de recordarse al cantor que regaló su voz a varias generaciones dejando estelas de alegrías y nostalgias, en ese trasegar por los caminos del folclor, donde se encontró con esos hombres que les componían a la vida, al amor, a la naturaleza, a los amigos, y que él se encargó de llevar a la pasta sonora. Tampoco al amor eterno de la patrona Nancy Zuleta, al padre bueno, al abuelo querendón, al amigo inigualable y al artista consagrado.
Tampoco ha dejado de escucharse en su voz el tema ‘La Paz es mi pueblo’, especialmente desde aquella vez cuando regresó a su tierra en una caravana llevando el Premio Grammy Latino a la Excelencia Musical. Precisamente, ante aquel hecho su paisano ‘Juvalito’ López, lo abrazó diciéndole. “El Grammy Latino se entrega todos los años, pero este es único, porque usted es el más grande cantante vallenato”. Los aplausos no se hicieron esperar y en ese instante comenzó a escucharse a un grupo de mariachis cuya canción relataba. “Una piedra en el camino, me enseñó que mi destino, era rodar y rodar. Después me dijo un arriero que no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar”.
Jorge Oñate estando rodeado de sus paisanos, indicó “Este premio es una grandeza para cualquier país que un artista tenga el reconocimiento por su trayectoria musical. Gracias a la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación por otorgarme este galardón que mostraré con orgullo, porque en este trofeo se enmarca mi vida, donde he dado a conocer a mi querido folclor vallenato. Según los entendidos es como recibir un premio Nobel en el campo musical y cultural”.
El recuerdo no muere
Hace cuatro años bien lejos de su tierra murió el cantante Jorge Oñate, quien hizo un pacto con la música vallenata para vivir eternamente en los oídos de todos. Además, es grato escuchar la semblanza de Emiliano Zuleta Díaz, donde exalta al artista, y que tituló ‘El Jilguero’. “En un pueblito cerquita al Valle, nació un muchacho con una estrella, con el prodigio de una voz muy bella, lo que lo ha hecho ser importante. Él aspiraba ser cantante, por todas partes parrandeaba, yo me refiero es a un hombre grande y su garganta afortunada. Al Jilguero’ identifico porque su cantar se oye, solamente a mí hermanito, yo lo comparo con Jorge”.
Con grandes expectativas se realizó el lanzamiento a través de Estampas Vallenatas Radio por Facebook Live de la canción La Medicina del cantautor Manlio Enrique Añez Durán, oriundo de la región histórica de Badillo departamento del Cesar.
Durante la amena entrevista realizada por la periodista Belinda Olano compartió una velada maravillosa con este compositor colombo- Venezolano destacando que a sus 80 años hace su sueño realidad al grabar su primera canción en su voz y de su autoría cumpliendo así un gran sueño hecho realidad demostrando que con perseverancia todo se puede.
Siempre manifiesta que la mayor fuente de inspiración en su vida como compositor han sido las mujeres y por eso dice que ellas son «La Medicina» a quien dedica canciones hermosas resaltando sus cualidades y homenajeandolas con mucho amor.Esta hermosa canción nació de una inspiración de hace más de 30 años y hoy en el 2025 es una realidad grabada a nivel profesional en los estudios de Helber Pinedo en Montería, Córdoba.
Los invitamos a disfrutar del video suscribirse y dejar un comentario a este excelente cantautor de nuestro folclor vallenato Manlio Enrique Añez Durán, éxitos de la mano de Dios.