Crece la expectativa por parte de los protagonistas del Folclor Vallenato con respecto a la próxima versión del Festival ‘Un Canto al Río’, certamen de carácter folclórico y ecológico que en años anteriores se realizó durante los primeros días del mes de enero.
En tal sentido, el fundador e impulsor de este evento, el abogado, folclorista e intérprete de música vallenata, Jorge Naín Ruíz, se permite informar a todos los interesados en participar de manera directa en la cuarta versión del certamen que una de sus metas es desarrollar el proceso con total calma.
Tomando como base la experiencia acumulada desde el año 1990, cuando fue uno de los creadores del Festival de Canciones Samuel Martínez, en el corregimiento de La Loma, sumado a una veintena de experiencias folclóricas a lo largo y ancho de Colombia, Ruíz Ditta ratifica su firme propósito de reafirmar lo alcanzado hasta ahora con las tres versiones que completa el evento que siempre tiene como escenario el entorno natural del río Guatapurí, afluente hídrico que nace en la Sierra Nevada y baña las tierras del Cacique Upar.
Con base en lo anterior, reitera la invitación a los interesados para que se siga avanzando con el proceso de reunirse, acompañar y consolidar la figura que los albergará para seguir trabajando en la cristalización de la cuarta versión del Festival ‘Un Canto al Río’, evento que para el año 2025 cambiaría su fecha de realización para el segundo semestre del año.
Hasta su tercera versión, este certamen folclórico ecológico ha coronado reyes en los concursos de Canción Inédita y Voz Infantil, además de brindarle unos concurridos espectáculos musicales al público asistente al sector del Balneario Hurtado.
“La propuesta es seguir trabajando para sacar adelante la cuarta versión del único Festival que tiene un sentido ecológico de la mano con el folclor, y pienso que para hacer las cosas bien se necesita trabajar con tiempo. Reitero la invitación a todos los interesados para que sigamos trabajando en pro de esta causa folclórica que nos ha reunido de manera sana y desinteresada”, expresó Jorge Naín Ruíz.
Información y Prensa Festival ‘Un Canto al Río’
Más información: Jorge Naín Ruíz Ditta – Cel: 320 3496931
Este 22 de diciembre se cumplen once años de fallecido Diomedes Diaz, apodado el cacique de la Junta, el cantautor vallenato más grande de Colombia, el que le dio tantas glorias a este folclor vallenato, el único que cada vez que salía un álbum musical, sus fanáticos compraban todos los CD el mismo día, ósea que se agotaban y tenían que encargarlo para recibirlo a los dos o tres días siguientes, también se daba el lujo de que sus seguidores en Valledupar cada vez que salía un álbum o en su cumpleaños, sacaban una caravana con la presencia del por todas las calles y avenidas de esta ciudad, es uno de los artistas favoritos en todas las emisoras FM nacionales e internacionales, igualmente en las redes sociales, como YouTube, Instagram, Facebook, Twitter y WhatsApp entre otras Diomedes Diaz, es uno de los cantantes más visto y escuchado.
Según el director de artistas y repertorio de Sony, Guillermo Mazorra, quien desde 1994 fue el encargado de organizar los lanzamientos de la voz más vendedora en la historia del vallenato. Reveló que su catálogo desde que se creó YouTube (2005), hasta la fecha suma 4.5 billones de vistas (incluidos los videos lyrics y los cover audio).
Diomedes Díaz apodado “El Cacique de la Junta” fue bautizado con este remoquete por Rafael Orozco cuando le grabó la canción “Cariñito de mi Vida” en 1975 al lado de Elberto “Él Debe” López.
Diomedes, durante sus treinta años de vida musical le cantó y compuso a la naturaleza, a la familia, a sus enamoradas, a la mujer, a sus amigos y eso lo dejó plasmado en las ciento ochenta y tres canciones registradas y que lo convirtieron en un cantautor inmortal, carismático y más exitoso del folclor vallenato lo cual le permitió al cacique obtener muchos reconocimientos a nivel regional nacional e internacional
‘El cacique’ recibió el Grammy Latino, 22 discos de oro, 23 de platino, 13 doble platino, 3 quíntuple platino y récord en ventas millonarias con más de veinte millones de copias vendidas; grabadas con los acordeoneros Nafer Duran, Elberto López, Juancho Rois, Nicolas “Colacho” Mendoza, Gonzalo Arturo “el Cocha” Molina, Iván Zuleta, «El coronel Franco Arguelles», Juan Mario De La Espriella Salcedo y Alvarito López, entre sus canciones podemos mencionar EL Alma en un acordeón, La Carta, Tres canciones, El Profesional, Tu Serenata, Penas de un Hogar, A mi Papá, Bonita, Te quiero Mucho, Cantando, 26 de Mayo, Una de mis Canciones, Te necesito, No se Molesten y Bendito sea Dios.
Diomedes es recordado por sus docentes en Curazao Lucy González Ariza, María Elena Cataño e Hilmer acosta, ellos lo recuerdan como un joven, trabajador, respetuoso, introvertido que viajaba desde Carrizal en un burrito a Curazao a recibir sus clases y que siempre estaba cantando y componiendo versos.
En la Junta también lo recuerdan mucho su hija mayor Rosa Elvira Díaz, quien se encuentra llena de nostalgia, tristeza y de recuerdos de su padre; también lo recuerdan mucho su compadre y Guía turístico en Carrizal Luis Alfredo Sierra, el Dr Alcides Maestre, Médico Internista, Eudardo Mendoza, exconcejal de la Junta, el gran compositor Marciano Martínez, el rey de la piquería, José Félix Ariza, el historiador, Rafael Maestre, los empresarios, Rubén Darío, Carluyo y Jaime Araujo amigos incondicionales del Cacique de la Junta.
En Valledupar también lo recuerdan mucho sus hijos Diomedes de Jesús, Rafael María, Rafael Santos, Elder Dayan y Luis Ángel, igualmente lo rememoran sus hijos Lily y Luis Mariano en Barranquilla, así mismo lo añoran sus hijos Katiuska, Carmen Consuelo y Fredy en Bogotá, al igual que sus hermanos Élber, Abel, Rafael y Rosa Díaz, pero la persona que más lo extraña y añora es su hija Marena en San Juan del Cesar, quien lo recuerda todos los días y le pide al todopoderoso que le tenga a su padre en los aposentos celestiales.
En San Juan del Cesar, también lo tiene presente la señora Dalia Zúñiga, madre de uno de los acordeoneros más grande de la historia del vallenato: Juancho Rois Zúñiga, la cual tiene muchos recuerdos y anécdotas de Diomedes cuando grabó varias producciones musicales al lado de su hijo.
En San Juan del Cesar, en la calle 10, sus fanáticos, Luis Alberto Jiménez, Jorge Rois, Beatriz Bermúdez, Rodolfo Rois, Gregoria Bolaño, Carlos Rois “Caroi”, José Manuel Rois, Hermes Francisco Daza, Kleider Guerra, Billy Daza y Robert Francis Zúñiga, escuchan su música todos los días y hablan de sus anécdotas y vivencias.
La Promoción 1978, de la Institución Educativa el Carmelo, escuchan todos los días sus canciones, ellos son, Emilda Oñate, Martha Virginia Amaya, Adalinda Nuñez, Alberto Vega, Algemiro Gil, Alonso Cuello, Ana Josefa y Ana Alcira Mindiola, Arístides Fragozo, Betty Oñate, Carlos Salinas, José Fernando Parodi, Eloísa Mendoza, Edit Fernández, Evelin Fuentes, Aurelio Nuñez, Hamilton Daza, Amílcar Aragón, José Augusto Manjarres, José Julián Brito, Josefa Celedón, Alfonso Cuello, Juan Bautista Diaz, Malvís Guerra, María Cecilia Diaz, María Victoria Daza, Oliva Navas, Oscar Leonardo Fragozo, Pedro Bonilla, Rafael David Cuello y Rosa Clara Vega.
Diomedes Díaz, es una de las pocas leyendas del vallenato que logró que algunas cadenas radiales como Cardenal Stereo y Olímpica Stereo, trasmitan todos los viernes, sábados y domingos, un espacio de dos horas que le llaman “La Hora del Cacique”, este espacio radial es muy escuchado por la fanaticada en toda la región Caribe y Colombia, donde los DJ de estas emisoras colocan las diferentes canciones, que la mayoría fueron exitosas. Este espacio radial demuestra que Diomedes cada día que pasa está más vigente que nunca ya que diez años después sigue vivo en el alma de su fanaticada.
En acto realizado dentro del 47° Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata de San Juan del Cesar, La Guajira, se llevó a cabo la entrega de la corona al acordeonero Juan Humberto Roís Zúñiga, Juancho Rois, quien mediante Acuerdo de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, fechado el 27 de septiembre de 2024, fue declarado como Rey Vallenato Vitalicio, recibiéndola en nombre de toda la familia, su hijo Juan Roís Dereix.
La entrega le correspondió a Efraín Quintero Molina, Vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, quien dijo. “La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata a través de su presidente Rodolfo Molina Araújo, y su junta directiva en pleno, decidió hacerle un justo y merecidísimo reconocimiento al declarar Rey Vallenato Vitalicio del Festival de la Leyenda Vallenata, al intérprete del acordeón Juan Humberto Roís Zúñiga, Juancho Roís, digno ejemplo por su trabajo musical que engrandeció nuestra cultura”.
Seguidamente añadió. “Juancho Roís, el niño prodigio que demostró su genialidad y tenacidad, supo sin duda alguna, imponer su impronta al ejecutar el acordeón. Estudió a los viejos maestros Alfredo Gutiérrez, Juancho Polo Valencia, Emiliano Zuleta Díaz e Israel Romero, entre otros, y de los grandes maestros del acordeón ripiao de República Dominicana, para ejercer su liderazgo de escuela que ha marcado a las nuevas generaciones del vallenato”.
Finalmente, anotó. “Juancho Roís un ser encantador, un sanjuanero de tiempo completo, quien supo meterse en el alma de los habitantes de la Provincia. Él libró una verdadera batalla a punta de notas en la tarima ‘Francisco El Hombre’ de la plaza mayor de Valledupar, con su amigo Julián Rojas. Juancho no perdió esa madrugada del primero de mayo de 1991. Él se ganó el corazón y afecto de miles de seguidores quienes lo recuerdan y añoran dentro del contexto de la música vallenata. Que viva Juancho Roís por siempre”.
Agradecimiento
Por su parte Juan Roís Dereix, al recibir la corona, señaló. “Estos son los momentos en que más añoro a mi padre a quien no conocí, pero mi familia, espacialmente mi abuela Dalia Zúñiga, y sus amigos me lo pintaron a la perfección. Que honor recibir esta corona por todo lo que hizo, y más viniendo de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Llegan a mi mente las imágenes del año 1991, y que ví muchos años después al tener uso de razón, cuando participó en el Festival de la Leyenda Vallenata e impuso su estilo que ha perdurado con el tiempo. En San Juan del Cesar, estamos orgullosos de haber tenido un señor acordeonero, ese que nunca muere porque las notas de su acordeón son eternas. Gracias a todos, especialmente al Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata por el homenaje que le rinden en esta versión”.
Esa fue una noche de recuerdos donde las palabras sencillas, llegaron al corazón de todos añorando al acordeonero, al compositor y al hombre bueno quien se paseó por la vida regalando sonoras alegrías. Además, se le añadieron las presentaciones de los cantantes Juan Piña y Elías Rosado, quienes grabaron producciones musicales con Juancho Rois.
Historia musical
Juancho Roís en su largo camino en la música vallenata dejó una estela de triunfos grabando 17 trabajos musicales al lado de Juan Piña, Elías Rosado, Jorge Oñate y Diomedes Díaz. Comenzó en 1977 con el trabajo musical ‘El fuete’ y terminó con ‘El 26 de mayo’ en 1994. Dejó también grabada en su voz y su acordeón la producción musical ‘Vallerengue’.
Las notas de Juancho Rois, nacieron en San Juan del Cesar, su tierra querida, y se regaron por el mundo, ganándose un lugar especial. Su partida causó profundo dolor y muchos asisten frecuentemente a brindarle un nuevo tributo en su tumba, donde en la lápida está escrita una frase conmovedora. “Lloramos tu ausencia, pero conservamos tus gratos recuerdos, porque fuiste muy bueno. En nuestro corazón perdurará tu sonrisa, tu bondad y tu nobleza”.
Con respecto al Festival de la Leyenda Vallenata del año 1991, en la final, donde Juancho Roís estuvo acompañado en la caja por Rodolfo Castilla y en la guacharaca y el canto por Reinaldo ‘El Papi’ Díaz, presentó el paseo, ‘Lucero espiritual’ (Juancho Polo Valencia); el merengue, ‘De La Junta pa’ La Peña’ (Nicolás ‘Colacho’ Mendoza); el son, ‘Cata’ (Alejandro Durán) y la puya ‘La zoológica’ (Náfer Durán Díaz).
Finalmente se indica que en actos especiales antes del 58° Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje al Rey Vallenato Omar Geles, que se realizará del 30 de abril al 3 de mayo de 2025, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, continuará con la entrega de reconocimientos a Reyes Vallenatos Vitalicios.
El pasado sábado 14 de diciembre, en el marco del 47 Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata, durante el almuerzo “La Prensa y su Folclor” llevado a cabo en la Casa de la cultura Manuel Antonio Dávila, fue elegido como compositor del año el compositor vallenato, Rafael Enrique Manjarrez Mendoza, con varias canciones grabadas de manera consecutiva y que son éxito total en este año 2024.
En el marco de una tradición que perdura desde 1993, la Casa de la Cultura del municipio de San Juan del Cesar, se llevó a cabo el almuerzo ‘La Prensa y su Folclor’. Evento, liderado por el reconocido periodista y escritor sanjuanero Hermes Francisco Daza, este almuerzo sirvió para la escogencia del Compositor del Año, un título que muchos compositores sueñan y anhelan, que reconoce la importancia del talento artístico y cultural de los compositores en las producciones musicales del año.
El ganador fue Rafael Manjarrez Mendoza, elegido como Compositor del Año. Con más de 50 emisoras, directores y locutores del país depositando su voto de confianza, este reconocimiento destaca la excelencia en la composición vallenata de Manjarrez Mendoza, quien es el autor de muchas composiciones que están en primer lugar de sintonía en todas las emisoras del país, consolidándose como un referente excelso en la música vallenata.
Rafael Manjarrez Mendoza, pertenece a esta generación de compositores actualizados que se inspiran de todo lo que sucede en su entorno social, económico y cultural para renovar la música vallenata. Manjarrez, le compone a la musa Guajira, mujer enamorada, a la naturaleza, a los temas sociales como el desengaño, el desamor, la tristeza, al amor, la familia, a los paisajes naturales y exóticos de la Jagua del Pilar, el compositor Rafael Manjarrez Mendoza, brilló durante el año 2024 con sus diversas composiciones musicales, como “Tu pretendiente” (Silvestre Dangond, Grammy Latino), “Fuiste Tú” (Rafa Manjarrez y Beto Zabaleta), “La Parafernalia”, Rafael Pérez, y Jaime Luis Castañeda Campillo “La Trinca” (Elder Dayán Díaz).
Desde esta tribuna extiendo mis más sinceras felicitaciones al compositor Rafael Manjarrez Mendoza, por este valioso reconocimiento que le hicieron los periodistas y los medios de comunicación, por su inteligencia y facilidad para crear magnificas producciones musicales que alegran y divierten a toda su fanaticada en la música vallenata.
Rafael Enrique Manjarrez Mendoza, nació en La Jagua Del Pilar, departamento de la Guajira, el 24 de marzo de 1960. Hijo de Manuel Enrique Manjarrez y Sabina Mendoza. Una familia extensa compuesta por 29 hermanos y una amplia estela de escritores y músicos.
Adelantó sus estudios primarios en la jagua del Pilar. Sus estudios secundarios en el colegio San Juan Bautista del profesor Carlos Ariza “Pelongo” en San Juan del Cesar y el Liceo del Caribe de Santa Marta. Los estudios superiores en la Universidad Libre de Barranquilla, en donde se gradúo como abogado; y posteriormente realizó una especialización en Derecho del Trabajo, en la Universidad Nacional de Colombia; y Derecho Administrativo, en la Universidad Sergio Arboleda. Igualmente, es Magister en Derecho en la Universidad Sergio Arboleda.
Es autor y compositor de más de trecientas composiciones musicales, grabadas por reconocidos intérpretes, de las cuales se destacan entre otras: ‘Señora’ (Otto Serge y Rafael Ricardo); ‘Dilema de mi vida’ (Jorge Oñate y Juancho Rois); Ausencia sentimental declarada el Himno Oficial del Festival Vallenato interpretada por Silvio Brito y Orangel “El Pangue” Maestre; ‘Benditos versos’ (Los Betos); ‘Desenlace’ (Los Betos); ‘Decisión’ (Hermanos Zuleta); ‘Provincianita’ (Peter Manjarrez y Emilianito Zuleta); ‘Simulación’ (Diomedes Díaz y ‘Colacho’ Mendoza); Dueña de mi felicidad (Los Betos); ‘Mi alma en pleno’ (‘Beto’ Villa e Iván Villazón); ‘Indecisión’ (Los Betos); ‘Por Dios que sí’ (Silvestre Dangond y ‘Juancho’ De la Espriella); “Mi presidio”, Silvio Brito y Luis Mateus, «Traición», Daniel Celedón Orsini, y ‘En este sitio’ (Silvestre Dangond y Rolando Ochoa), entre muchas otras.
Fue el director y presentador por más de 15 años del programa ‘Estelares del vallenato’, espacio con el que se inició en el Canal Regional Telecaribe. Es miembro de la Asociación Colombiana de Intérpretes y Productores de Fonogramas – Acinpro, como también, del Comité Ejecutivo de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores, Cisac. Fue presidente del Consejo Directivo de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia – Sayco.
Volver a llamar al recuerdo y encontrarse frente a frente con aquellos personajes que fueron protagonistas de la canción ‘La Patillalera’ de la autoría del maestro Rafael Escalona, fue algo emocionante. Esa vez aquella historia se convirtió en crónica cantada, haciendo posible que una señora muy elegante y vestida de negro, formara en Valledupar una gritería…
A comienzos de la década del 50 del siglo pasado, en una canción se contó sobre una abuela quien puso el grito en el cielo porque un camionero se había llevado a su nieta. Efectivamente, el domingo 31 de marzo de 1951, Luis Manuel Hinojosa Sierra se llevó a Carmen Ramona Bracho Cataño, la nieta de Juana Arias. Se la llevó por amor para el caserío de ‘Los Corazones’, jurisdicción de Valledupar.
“Ella gritaba yo crié a mi nieta con buena ropa, con buen calzado, con mucho esmero y estimación. Pa’ que ahora venga ese sinvergüenza nariz parada, Patillalero, a entusiasmarla con su camión”.
Efectivamente Juana Arias armó un alboroto por el rapto de su nieta. Todo quedó ahí y con el paso de los años nadie supo de la vida de esos seres incluidos en una interesante canción que se extendió por el mundo en las voces de distintos cantantes comenzando por Alberto Fernández y después Carlos Vives, entre otros.
Los protagonistas a comienzos del año 2000 y por separado, accedieron a contar con pelos y señales el episodio que los hizo felices con dos hermosos hijos y que después por cuestiones del destino se separaron. Comenzaron diciendo las edades que tenían cuando arrancó esa película de amor provinciano. Él, tenía 28 años y ella 10 menos.
Carmen Ramona, muy seria, relató que ese capítulo de su juventud estaba en el olvido y que por primera vez quería contar. “La canción dice nada más que nos fuimos y de la rabia de mi abuela, pero quiero decir la verdad. Esos amoríos fueron cortos y mi abuela tenía toda la razón en oponerse, pero como el amor no entiende razones, después vinieron las lamentaciones”.
Sin más preámbulos puso al cerebro a darse un paseo por el ayer. “Vivía en Patillal en la casa de mi abuela Juana, conociendo a Luis Manuel, que también vivía allá y manejaba un camión”.
Ella explicó la primera etapa de esos amoríos ocultos. “Nos enamoramos a pesar de que mi abuela no quería porque decía que él no me iba a brindar ninguna felicidad y que mejor me metiera con un indígena de Atánquez. No le hice caso y duramos dos años de relaciones hasta que me vine con mi abuela para Valledupar. Luis Manuel se había venido antes y entonces una noche fuimos a cine y decidimos no darle más largo a nuestra relación y nos fuimos en su camión para ‘Los Corazones’, llegando a la casa de Sarita Martínez”.
A pesar del paso de los años, la película la tenía fresca y sin muchas preguntas continuó. “Allá me dejó varios días porque tuvo que hacer un viaje en su camión. De allá me trajo a vivir a Valledupar, exactamente al barrio Cañaguate. Salí embarazada de mi hija María Paulina y después al poco tiempo me fui para Patillal donde nació Jorge Luis. Los niños nacieron bastante seguidos. María Paulina el 19 de mayo de 1952, y Jorge Luis el 3 de julio de 1953”.
Lo que empezó tan bello y con el encanto de esos amores encerrados, solamente duró tres años. “Cuando ví que Luis Manuel no tenía que ver conmigo y estaba enamorado de su prima Celina Sierra. No tuve otra alternativa que olvidarme de él. No lo busqué, ni le dije nada porque a nadie se puede forzar para que viva con otro. Me dolió terminar algo que comenzó viendo una película que en mi caso no tuvo un final lindo”.
Ella entonces recordó las palabras de su abuela. “Comprendí que mi abuela tenía la razón y que en verdad el hombre en que deposité todo mi amor y confianza me abandonó. Ella me recibió en su casa y me ayudó a la crianza de mis hijos”.
Relato de Luis Manuel
El dueño del famoso camión Luis Manuel Hinojosa Sierra, contó su versión. “Desde cuando Carmen Ramona tenía 16 años nosotros nos ennoviamos, pero yo no contaba con la aprobación de su abuela. Ella me hizo la vida imposible porque no gustaba de mí y le decía a la muchacha que me sacara de su vida, pero ella no le cogía sus consejos. Era la único que estaba a mi favor”.
Continuó diciendo. “Con Carmen Ramona nos veíamos a escondidas y entonces yo decidí venirme de Patillal para Valledupar y ella se vino atrás y sucedió todo”. Frenó en seco para hilvanar mejor sus ideas y comentó. “Carmen Ramona era una morena hermosa y muy querida. Tenía 18 años cuando me fui con ella para ‘Los Corazones’. Recuerdo que me la llevé en mi camión marca Ford F5, color rojo, modelo 46. Eso fue exactamente el 31 de marzo de 1951 en horas de la noche después de ir a cine”.
Entró al campo del escándalo de la abuela. “Me cuentan que el día siguiente de que me llevé a Carmen Ramona, ella salió a buscarla y alguien le dijo que la habían visto conmigo. Entonces armó un alboroto diciendo que me iba a poner preso y otras cosas. Ella no pudo conmigo y le tocó conformarse. Al poco tiempo hablé con ella y aunque estaba brava entró en razón”.
Eso sí hizo énfasis que separarse de Carmen Ramona, no le cayó nada bien a la abuela que no formó un escándalo como en aquella vez, pero le mandó un recado grosero que todavía recuerda, pero no lo dijo.
El canto de Escalona
Sobre la obra ‘La Patillalera’, Luis Manuel Hinojosa señaló: “Rafa Escalona le sacó punta a ese suceso e hizo la canción. Nosotros parrandeábamos mucho y una vez se montó al camión donde le conté sobre la muchacha. No pasó mucho tiempo cuando escuché la canción y me gustó porque decía la verdad”.
También expresó que en la época de la conquista tuvo una competencia con el acordeonero Lorenzo Morales. “Él estaba loco por ella y hasta le sacó una canción con su nombre, ‘Carmen Bracho’, pero ella no tenía ojos para nadie que no fuera yo”. Todo quedó resumido para la posteridad gracias a una abuela que protestó. “Porque la nieta que más quería, la pechichona, la consentía, un dueño de carro cargó con ella”. El tiempo sigue pasando, pero la historia cantada se quedó prendida en el corazón de todos, y ahí todavía palpita teniendo al frente la magia de Patillal.