RECORDANDO A RAFAEL OROZCO MAESTRE

Por José Atuesta Mindiola

I

El cantor de Becerril
Rafael Orozco Maestre:
luna de noche campestre
fue su romance infantil.
Su voz campana de abril
enraizada en melodía
para adornar de poesía
bellos cantos vallenatos;
para unos fue un desacato,

porque cambiaba la vía.

II

Pero eran las necedades
de mente terca y mezquina,
que sin pasar de la esquina
ya se creen autoridades;
desconocen cualidades
y evolución de las cosas,
con palabras quisquillosas
quieren detener el tiempo.
Todo tiene su momento,
no siempre es igual la rosa.

III

Pero la verdad se impone
eran falsos eruditos,
ahora ya están calladitos
aceptando las razones;
porque todo el que compone
sus canciones y sus versos,
sabe que el pueblo es diverso,
cada quien tiene su estilo.
Bien lo dijo el sabio Esquilo,
la mente es un universo.

IV

El canto es epifanía,
del amor es un fortín
y del alma es un jardín
florecido en melodía.
Rafa Orozco en armonía
ilumina los senderos
con los versos de troveros,
y con elegancia y decoro
hizo el Binomio de Oro
con el gran Israel Romero.