Guadis Carrasco Cumplido es un compositor nace el 25 de abril de 1970 en Sincelejo, Departamento de Sucre. Autor de canciones vallenatas y de otros géneros musicales. Sus obras más conocidas han sido grabadas por artistas de la talla de Los Chiches, Los Diablitos, Los Embajadores, Patricia Teherán, Martín Elías, Luis Mateus, Pipe Bueno, Los Ocho De Colombia, Adriana Lucía, Emilio Oviedo, Heberth Vargas, Los Inquietos, Jesús Manuel Estrada, entre otros.
Canciones como Fábula de Amor, Se le Moja La Canoa, Hay que Ser Fuerte, Que no termine Nunca, Vamos a Cambiar, Muero de Celos, A pesar del Dolor, Hojas al Viento, entre muchas otras, hacen parte de su catálogo de alrededor de 300 canciones, las cuales han sido grabadas por grandes artistas.
En la actualidad dirige su propio estudio de grabación, realizando producciones a artistas de la Sabana y de todo el país alternando con medio tiempo que dedica a su labor como docente.
Ha sido ganador de varios Festivales, entre ellos el Sabanero, el festival de Sahagún Córdoba, Festival de Sincé, del Rincón del Mar, entre otros. En la actualidad no participa en los festivales por el mal manejo que se les da a estos. Vive actualmente en Sincelejo y el resto del tiempo lo dedica a su familia
José Efraín Leudo Garcés, conocido en el mundo de la música como el Fénix del Vallenato nace en Novita, Departamento del Chocó, Colombia un 3 de octubre del año 1960, hijo de José Mercedes Leudo y María Dolores Garcés.
Sus inicios en la música fueron en el año 1982 en el hermano país , Venezuela tiempo después regreso a su patria Colombia y para el año 1986 conoció a un instructor del Sena Regional Antioquia- Choco quien lo escuchó en una parranda Vallenata, luego lo llevaron a Quibdó para ver si calificaba en un festival que se iba a realizar en Medellín, pasando la prueba satisfactoriamente y participó en dicho festival donde obtuvo tres reconocimientos por el Departamento del Chocó, ocupando el primer puesto y por Antioquia el segundo puesto como voz solista.
Luego por motivos de trabajo se traslada al Bagre para ahorrar un dinero y poder viajar a Valledupar para seguir perfeccionándose como cantante, pero le tocó regresar a Medellín donde se radicó, madurando en este campo musical y conociendo distintos exponentes de este género tan importante.
En el año 2008 grabó su primera álbum musical llamado «El Sendero de mis sueños», álbum de 11 canciones al lado de Gonzalo el Chalo García primo hermano de Rafael Orozco de Becerril, César.
Durante su trayectoria en su faceta de cantautor ha compuesto muchas obras musicales. Viene a su mente entre las primeras canciones que grabó fueron «Borracho por ella», «Ella y yo» y «La Irremplazable».
Luego en una segunda producción grabó una canción de su autoría que tuvo mucho éxito «Aquí estoy de nuevo», «Cada loco con su tema» después hizo un tercer álbum de 10 canciones todas de su propia inspiración donde grabó «Nuevamente enamorado», «Larga espera», «Amor imposible», » Amor perdido», «Dime qué quieres», «Gran error», «Llegaste tarde», No te vayas» «Canta guajiro» y Tradiciones.
Cómo cantante ha grabado 41 canciones en total y en su faceta de cantautor la musa para escribir sus canciones han sido las mujeres, hermosas joyas que Dios le dio para permitir que nazcan inspiraciones, describiendo sus encantos, por ellas nace el sentimiento para escribir y cantar lo que para bien o para mal nos causan.
El fénix del Vallenato, Efraín Leudo manifiesta que el cantante más exitoso de nuestro género vallenato se llama Diomedes Díaz, a quien siempre ha admirado, así mismo al gran compositor Calixto Ochoa. Ha compartido escenario con grandes artistas en el festival que se hace en Miami, Florida, compartió tarima con Oscar de León, Celia Cruz, José Luis Rodríguez. y en Colombia con Hansel Camacho, salsomano grande de este género en Capurganá. Chocó con Jorge Celedón en Medellín con Comfenalco Guayabal, Paloma San Basilio en el Parque Lleras, poblado Medellín, con Rafael María Díaz hijo de Diomedes Díaz y en parrandas con Omar Geles, Franklin Moya, Diomedes Díaz, Robert Hernando Marín.
En los cambios que ha tenido el folclor no opina al respecto mucho porque la juventud cada día quiere hacer cosas distintas pero como compositor e intérprete Vallenato expresa que en la parranda Vallenata siempre se termina cantando son las canciones de hace 10, 20, 30 años y 40 años y hasta ellos interpretan esas canciones en gran manera por lo tanto son los vallenatos del ayer siempre predominan.
Para Efraín Leudo su mayor deseo como cantautor vallenato es que todo el publico conozca sus obras musicales ya que en los medios de difusión de nuestro folclor vallenato hay poco apoyo cuando no se cuenta con recursos económicos. .Actualmente se encuentra adelantando dos canciones tituladas «No entiendo» y «Cuando tus ojos me vieron» en un álbum de 8 canciones que será de gran aceptación para el público porque su contenido transmite un mensaje. Entre sus canciones que más han alcanzado el éxito durante su carrera musical se encuentran «Aquí estoy de nuevo y Me quedan fuerzas. Hasta el momento Efrain Leudo se encuentra completando su cuarta producción musical con grandes expectativas para el 2023.
Servicios Musicales El fénix vallenato ofrece servicio de animación de fiestas sociales de todo tipo como matrimonios, cumpleaños, Bienvenidas, Despedidas y todo tipo de eventos sociales, conciertos , cuenta con 11 músicos en tarima y para las parrandas caseras cinco músicos, buen sonido y músicos de talla de grabación todos muy bien profesionales Contrataciones : El Fenix del Vallenato 310 4061260- 3155535793
Agradeciendo a Dios por esta premiación, el compositor de la Alegría, Antonio María Suárez Herrera alzó su trofeo como ganador del primer lugar en su pueblo adoptivo Barrancabermeja con un paseo romántico titulado «mi más grande Tesoro» en el festival de Acordeones.
Su constancia y amor por el folclor vallenato lo hacen hoy día Rey Vallenato de la canción inédita en el 36° Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena luego de haber participado en catorce oportunidades logró su anhelado triunfo con una hermosa canción en paseo romántico.
La Fundación Festival Vallenato del Magdalena Medio, se permite dar a conocer los compositores ganadores de la versión 36 de nuestro festival.
ITEM
COMPOSITOR
TITULO CANCIÒN
PROCEDENCIA
1
Antonio María Suarez herrera
El más grande tesoro
Barrancabermeja-Santander
2
Cesar julio blanco Ospino
Con la guitarra al viento
Los venado-cesar
3
Manuel Antonio guerra bandera
El otoño de mi vida
Barrancabermeja-Santander
NOTA BIOGRÁFICA DEL COMPOSITOR ANTONIO MARÍA SUÁREZ HERRERA
Antonio María Suárez, nació en Nervití, Bolívar, considerado un compositor polifacético que durante su trayectoria ha tenido la oportunidad de ganar diferentes festivales en el país, entre ellos, el Festival del Guamo, Bolívar, el del Paso, Cesar, San Cristóbal, Bolívar Santa Marta, Lorica –Córdoba, San Juan de Urabá, ganador de la Estampilla Procultura Barrancabermeja, el primer ganador en el festival de la piqueria en canción y su más reciente triunfo como ganador del Festival Vallenato de Barrancabermeja.
Durante su trayectoria como compositor le han grabado diferentes artistas entre ellos: Dolcey Gutiérrez, Luis Matheus, Silvio Brito, Marcos Díaz, Miguel Herrera, Dúo sensaciónal, Walmer Tordecilla, Nilson Acosta, Chimicho Padilla, Orquesta Ctambo, Carlos Correa y Diógenes Jalaff.
Entre sus canciones más conocidas se encuentran: Lengua en salsa con Dolcey Gutiérrez, No me las tiro de enamorado con Chimicho Padilla, Regresa conmigo con Luis Matheus, Los colores de mi Valle con Silvio Brito, El amor de tu negro con Carlos Correa, El perro viejo ladra echado con Nilson Acosta y Ojos que no ven con la Orquesta Ctambo.
En su faceta como cantautor ha tenido la oportunidad de grabar tres canciones: Un consejo, Soy Feliz y Por ti. Antonio María Suarez, considerado hijo adoptivo de Barrancabermeja, tierra que lleva en lo más profundo de su alma y su corazón que es motivo de su inspiración.
Contagiados de la alegría y el estilo que identifica la música que se escucha los últimos meses del año, le recomendamos «Mi Cantinita» una canción que refleja lo mejor para celebrar estas fiestas de Fin de Año y Año nuevo, de la autoría del compositor de la gente Darío López Ecker quien se ha posicionado con varias de sus obras musicales a nivel de las estaciones de radio y redes sociales.
«Mi Cantinita» la interpreta el reconocido cantante de la Sabana Horacio «El Chacho» Mora que con su estilo característico le da un toque de jocosidad además de la semejanza de su voz parecida al maestro Enrique Díaz.
Los invitamos a disfrutar de «Mi Cantinita» suscríbete y deja un comentario en esta publicación así estarás apoyando la cultura musical de Colombia.
-‘La Cacica’, quien murió el 29 de septiembre de 2001, dejó un legado imborrable en el país vallenato. Ella fue la mujer que nació con el poder de concretar sus sueños que 21 años después siguen teniendo la mayor vigencia-
Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv
En medio de los recuerdos impregnados alrededor de la música de acordeón, caja, guacharaca, versos y cantos arropados con amplias polleras estampadas con flores menudas, bongos, pilones y toda la parafernalia de esta expresiva manifestación folclórica, aparece Consuelo Araujonoguera, la mujer que abrió de par en par las puertas de Valledupar para que fuera conocida como la Capital Mundial del Vallenato.
Acercándose a las remembranzas, ella al lado de Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo en el año 1981 lograron que la danza del Pilón tuviera mayor vida y no quedara en el olvido, como lo estaba marcando el tiempo. Hoy esa danza hace parte esencial del Festival de la Leyenda Vallenata, agrupando a miles de Piloneros y Polineras, haciendo posible que el pueblo viva de cerca su tradición.
La acogida de la danza entre niños, jóvenes y adultos fue total. Ella en una ocasión le sugirió a Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo, que a la hora de su partida de la vida la vistieran de pilonera. Su voluntad no se cumplió a cabalidad debido a lo trágica que fue su muerte. Se le puso un vestido blanco con sus respectivas trinitarias.
‘La Cacica’ era meticulosa, ordenada y con una visión que traspasaba las fronteras del pensamiento, logrando que se concretaran los proyectos que emprendió. En ese orden de ideas todo lo tenía previsto.
En su rol de escritora, periodista y gestora cultural siempre al servicio del vallenato escribió tres libros: ‘Vallenatología, (1973); ‘Escalona: el hombre y el mito’ (1988), y ‘Lexicón del Valle de Upar’ (1994). Dejó por publicar un libro sobre el maestro Leandro Díaz, titulado: ‘En la casa de Altopino’.
En distintos lugares de Valledupar está un recuerdo de ella. Es así como el viernes 19 de marzo de 2010, se instaló al frente del Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araujonoguera, el monumento en su honor elaborado en bronce y llamado ‘La Pilonera Mayor’, obra del artista Amilkar Ariza.
De igual manera, fue la creadora en el año 1985 junto a un grupo de amigos del Festival Tierra de Compositores de Patillal, Cesar. A finales del mes de diciembre se lleva a cabo este certamen con la finalidad de darle la mayor trascendencia a esta tierra donde priman bellas melodías que al escucharlas provoca cantarlas.
De pie, como vivió su vida…
Siguiendo con el recuento, la mañana del miércoles tres de abril de 1996 se acordó en las instalaciones de Radio Guatapurí la entrevista con Consuelo Araujonoguera, donde se trataron temas referentes a los preparativos del próximo Festival de la Leyenda Vallenata.
En medio de las respuestas, vino una pregunta que no estaba prevista, pero que ella no obvió sino que respondió de inmediato. ¿Doña Consuelo, usted tiene listo su epitafio?
“Claro. Es el siguiente. Aquí hace Consuelo Araujonoguera de pie, como vivió su vida. No contenta con lo anterior tomó la libreta del periodista y lo escribió, diciendo.. “Ese quiero que sea mi epitafio”.
El primero de octubre de 2001 más de 40.000 personas acompañaron a ‘La Cacica’ hasta la última morada donde en su lápida estaba la célebre frase.
Acordeones y flores de trinitaria fueron el emblema de la despedida como símbolo de su vida. En el sepelio el maestro Rafael Escalona manifestó conmovido. “Si llorar por dentro cuenta, yo me estoy ahogando”. Ese día también muchas caras tristes estrenaron lágrimas.
Precisamente Lolita Acosta, quien oficiaba como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, leyó en las honras fúnebres una nota que en sus apartes decía. “Todo cuanto hizo Consuelo lo realizó con la convicción y la fortaleza de la verdad de que sus actos no serían efímeros, sino para el mañana. Entendió, casi que desde su niñez la trascendencia del hombre y de la mujer como seres pensantes, transformadores y creativos, dueños de sus destinos, pero condicionados a un poder Supremo: el de Dios. Un Dios dador y despojador de todo cuanto tenemos, de todo cuanto sufrimos y gozamos. Así la vimos, así la conocimos y es el testimonio que podemos dar de ella”.
En la memoria vallenata Consuelo Araujonoguera nunca morirá, al contrario vivirá para siempre entre la realidad y la fantasía vestida de pilonera, elegante, sencilla, distinguida, autóctona, perenne, eterna entre el mito y las nostalgias de la leyenda vallenata.
Ministra de Cultura
Uno de los grandes honores que recibió Consuelo Araujonoguera fue ser nombrada como Ministra de Cultura, labor que desempeñó del 18 de julio de 2000 hasta el 2 de marzo de 2001, en el mandato del presidente Andrés Pastrana Arango.
En tan corto tiempo de su ejercicio en el ministerio pudo consolidar distintos proyectos para seguir cultivando la cultura y el folclor en todo el país. Uno de ellos en el departamento del Cesar, fue la creación de la Escuela de Música Alejo Durán, en El Paso, que continúa vigente.
Sinceramente Consuelo Araujonoguera parece haber vivido cientos de vidas en una. Madre seis veces y Abuela trece. Además, amante de los crucigramas y de la jardinería. Tuvo una existencia plena y fructífera.
Cuando ella hablaba de los adioses sin retorno, decía. “El mejor homenaje que puedo recibir cuando muera es que no callen los acordeones y que el Festival de la Leyenda Vallenata siga siendo la mayor carta de presentación de mi amado Valledupar”. Así ha seguido siendo.
‘La Cacica’, quien cinco años atrás había escrito su epitafio, debió morir por el cansancio de los años, y no asesinada, para que en este tiempo estuviera hablando del maestro Leandro Díaz, ‘El Homero del vallenato’, como lo bautizó. También recordando sobre su libro, ‘En la casa de Altopino’, donde lo describió en toda su dimensión material y espiritual. Muy claro quedó escrito y cantado. “A mí no me consuela nadie”…