José Joaquín Hernández González, nace en el Guamo, Departamento de Tolima, Colombia un 8 de Noviembre de 1960 en el hogar conformado por sus padres José Joaquin Hernández y Adelina González.
Su inicio como compositor fue desde temprana edad teniendo apenas diez años, allí nace su interés por este maravilloso arte, aunque no guarda nada de esa época, es a partir de los diecinueve años, que comienza a tomar en serio el arte de componer , escribiendo canciones para conquistar los corazones de las jóvenes de su edad.
El maestro José Hernandez Gonzalez se caracteriza como un hombre lleno de valores morales y espirituales que converge con la enseñanza y la doctrina cristiana que posee, es casado y padre de cuatro hijos, cristiano desde hace veinte años y radicado desde hace 30 años en Santa Marta.
Reconocida en el mundo artístico como Yisell La Voz Rosa, nativa del Departamento de La Guajira en una pequeña ranchería llamada La Guajirita un día 15 de octubre aunque su registro de nacimiento se encuentra en Becerril, César.
Desde temprana edad Yisell Villegas descubrió su pasión por la música vallenata y así entre los sonidos de acordeones creció en Becerril, donde comenzó su historia musical rodeada de familiares y amigos quienes vieron en ella desarrollar ese talento a lo largo de los años, educando su voz de forma autodidacta con el firme propósito de crecer como artista e iniciar su carrera musical poniendo en alto a la mujer en el Vallenato.
Como parte de su crecimiento profesional Yisell se estableció en la heroica Cartagena de Indias, donde no sólo se convirtió en una exitosa empresaria sino que también formó una hermosa familia con su esposo y sus cuatro hijos, enfrentando el desafío en un género musical que siempre ha estado dominado por hombres, comenzó a realizar su presentaciones inspirada siempre en figuras representativas como Patricia Teherán y otras mujeres que la precedieron dejando huella en la música vallenata.
Es de gran importancia que Yisell se inició en su carrera musical con producciones propias brindando un aire fresco muy femenino al vallenato con su estilo único, siempre apasionada en cada una de las interpretaciones cautivando a los amantes de la música en Colombia e internacionalmente.
Su humildad como ser humano siempre la ha llevado a prestarle servicios a su comunidad durante la festividades navideñas cantándole a los niños de barrios pobres, llevando alegría y esperanza a través de su música aunque todavía no haya sido reconocida sigue cada día apostándole a su talento con perseverancia y disciplina y con una voz que enternece con su dulzura y gran proyección.
Yisell se ha caracterizado por llevar a todo el público lo mejor del Vallenato sin límites de género con sus primeros sencillos musicales, la Chacha, Eterna y Nada de sin ti, ademas de algunas canciones en cover como Embiagada de Ilusiones, Fue aquella tarde y Problema Tuyo que han tenido gran aceptación en el publico y redes sociales con un canto apasionado al amor, conquistando corazones y estableciendo su lugar en el firmamento musical colombiano, siguiendo adelante en este mundo de la música vallenata qué es su pasión y poniéndole el alma a cada una de sus interpretaciones.
-El juglar suma 92 años de experiencias vividas, que son su mayor tesoro en el folclor que le ha dado múltiples satisfacciones-
Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv
El Rey Vallenato Náfer Santiago Durán Díaz, a sus 92 años, nació el 26 de diciembre de 1932, en el Paso, Magdalena, ha demostrado no saber estar sin su amado acordeón. Ha sido su gran aliado para poner en lo más alto su dinastía y llevar interesantes mensajes cantados que han perdurado, siendo grabados por los más grandes intérpretes comenzando por Diomedes Díaz y cerrando con Silvestre Dangond.
Precisamente hace varios días estuvo en Valledupar recibiendo un homenaje por parte de la Cámara de Comercio volviéndose a poner su acordeón al pecho, que le parece un juguete para interpretar su canción insignia en tono menor, ‘Sin ti’, añadiéndolo dos más, ‘Con sentimiento’ y ‘La grabadora’.
Con la pausa que dan los años y con su sombrero elegante, señaló. “Recibir a mi edad un nuevo homenaje me llena de satisfacción porque pone de presente que puse mi talento al servicio del vallenato puro, ese que quieren acabar, pero no han podido. Y dígalo, sigo firme con mi acordeón hasta que Dios me lleve a su santo reino. Todos los días le doy gracias por la vida y todo lo que me ha dado al lado de mi familia”.
De igual manera, en su hoja de vida folclórica, se registra la gesta cuando se coronó como Rey Vallenato en 1976 y siete años después fue en busca de la segunda en el Festival de la Leyenda Vallenata, pero el jurado le dijo que era el mejor, declarándolo “Fuera de concurso”. Enseguida comento. “Llegar a esos lugares de honor es producto del amor al folclor vallenato que sigo defendiendo aunque ya las fuerzas no son las mismas, pero no dejó de tocar mi acordeón”.
Continuó hablando de canciones y aseveró que todavía compone dedicándole una al Altísimo, la cual entre sus versos dice. “Eres mi Dios bondadoso y alabado, en el mundo no tienes comparación, mi Dios bendito no mires mi pecado, para que así me concedas el perdón”.
Los recuerdos le hacían cola y reseñó dos canciones más. Se trata del merengue ‘La fiera’ y la puya, ‘La Navidad’. “Tengo muchas y no he dejado de componer porque eso me alegra mucho y me recuerda de dónde vengo y lo que soy gracias a Dios”.
Naferito, volvió a hacerse sentir y demostrar que la edad no es impedimento para darle alegrías a su corazón, al que acompaña desde hace dos años un marcapasos. “Me ha salido bueno y lo pechicho con las notas de mi acordeón”, indica riéndose.
El amor de su vida
En las remembranzas con el viejo juglar que ahora camina a paso lento y sus palabras son medidas, llegó el amor de su vida, Rosibel Escorcia Mure, quien por 67 años ha estado a su lado en medio de tristezas y alegrías. La emoción lo acompañó y expresó. “Rosibel, mi esposa, nació en Chiriguaná. A sus 20 años se me atravesó en el corazón y comenzamos a vivir. Le hice solamente la canción ‘Sin ti’, pero le regalé 12 hijos que han sido la mayor felicidad de nuestras vidas”.
Abrió sus ojos y le estaban brillando porque había relatado la epopeya de esos amores donde el eco de su voz llegaba más allá del silencio. Bella añoranza que abonó los recuerdos de una pareja donde la esperanza ganó la partida, haciendo posible que el sentimiento surgiera sin medida.
Cuando el sol se hacía sentir y el calor llegaba sin pedir permiso Náfer Durán, añoro a su pueblo, El Paso. “Quiero vivir tranquilo debajo de un frondoso palo de mango y acostado en una hamaca, solamente pensando en las bendiciones que Dios me ha regalado a lo largo de la vida y que broten esos cantos con letras salidas del corazón”.
Al preguntarle sobre las satisfacciones recibidas en su larga carrera de juglar se quedó con su dinastía, su familia, el triunfo en el Festival de la Leyenda Vallenata, los viajes que hizo al exterior llevando la bandera del vallenato, las canciones que le grabaron. Además, el amor a su querida tierra, a la cual le regaló varias canciones entre ellas ‘Mi patria chica’. “MI agradecimiento es total a todos mis familiares, paisanos, amigos y seguidores, porque sin ellos no hubiera sobresalido”.
Entonces abrió un nuevo espacio para el ayer. “Antes, la música no tenía tanto valor, era del agrado de parranderos en un círculo muy pequeño. Ahora es diferente porque gusta y los intérpretes ganan una cantidad de dinero. Antes, eran más los trasnochos y los largos viajes en burros, caballos, lanchas o buses destartalados. La plata poco se veía. Eso sí, por donde iba el corazón andaba y se llenaba de emoción”.
Al final del diálogo sincero y ameno, al maestro Naferito, se le pidió interpretar una de sus canciones que le ha traído satisfacciones. No lo pensó dos veces, citando a ‘La grabadora’, agradeciendo a Silvestre Dangond con Juancho de la Espriella por habérsela grabado en el año 2011.De inmediato hizo una petición. “Déjame cuadrar mi machete”, Se refería a su acordeón.
No más lo hizo tocó y canto. “Reclama la grabadora, la rutina de Naferito, que se escuchara por disco, su linda nota sonora. Yo soy el negro Durán, el que llaman Naferito, los que escucharan por disco, mi música popular”.
El hermano de Alejo Durán, se quedó pensativo con toda su carga de experiencias y nostalgias, intentando congelar en su corazón ese cúmulo de alegrías que son el mayor registro de aquel testamento donde se entrelazan todos los sentimientos teniendo al frente el jardín del alma.
Gracias Naferito y que la vida te regale más vida, para seguir dando testimonio de esos hechos cantados donde puedas decir como en tu puya. “Déjala vení que ya estoy aquí”…
Crece la expectativa por parte de los protagonistas del Folclor Vallenato con respecto a la próxima versión del Festival ‘Un Canto al Río’, certamen de carácter folclórico y ecológico que en años anteriores se realizó durante los primeros días del mes de enero.
En tal sentido, el fundador e impulsor de este evento, el abogado, folclorista e intérprete de música vallenata, Jorge Naín Ruíz, se permite informar a todos los interesados en participar de manera directa en la cuarta versión del certamen que una de sus metas es desarrollar el proceso con total calma.
Tomando como base la experiencia acumulada desde el año 1990, cuando fue uno de los creadores del Festival de Canciones Samuel Martínez, en el corregimiento de La Loma, sumado a una veintena de experiencias folclóricas a lo largo y ancho de Colombia, Ruíz Ditta ratifica su firme propósito de reafirmar lo alcanzado hasta ahora con las tres versiones que completa el evento que siempre tiene como escenario el entorno natural del río Guatapurí, afluente hídrico que nace en la Sierra Nevada y baña las tierras del Cacique Upar.
Con base en lo anterior, reitera la invitación a los interesados para que se siga avanzando con el proceso de reunirse, acompañar y consolidar la figura que los albergará para seguir trabajando en la cristalización de la cuarta versión del Festival ‘Un Canto al Río’, evento que para el año 2025 cambiaría su fecha de realización para el segundo semestre del año.
Hasta su tercera versión, este certamen folclórico ecológico ha coronado reyes en los concursos de Canción Inédita y Voz Infantil, además de brindarle unos concurridos espectáculos musicales al público asistente al sector del Balneario Hurtado.
“La propuesta es seguir trabajando para sacar adelante la cuarta versión del único Festival que tiene un sentido ecológico de la mano con el folclor, y pienso que para hacer las cosas bien se necesita trabajar con tiempo. Reitero la invitación a todos los interesados para que sigamos trabajando en pro de esta causa folclórica que nos ha reunido de manera sana y desinteresada”, expresó Jorge Naín Ruíz.
Información y Prensa Festival ‘Un Canto al Río’
Más información: Jorge Naín Ruíz Ditta – Cel: 320 3496931
Este 22 de diciembre se cumplen once años de fallecido Diomedes Diaz, apodado el cacique de la Junta, el cantautor vallenato más grande de Colombia, el que le dio tantas glorias a este folclor vallenato, el único que cada vez que salía un álbum musical, sus fanáticos compraban todos los CD el mismo día, ósea que se agotaban y tenían que encargarlo para recibirlo a los dos o tres días siguientes, también se daba el lujo de que sus seguidores en Valledupar cada vez que salía un álbum o en su cumpleaños, sacaban una caravana con la presencia del por todas las calles y avenidas de esta ciudad, es uno de los artistas favoritos en todas las emisoras FM nacionales e internacionales, igualmente en las redes sociales, como YouTube, Instagram, Facebook, Twitter y WhatsApp entre otras Diomedes Diaz, es uno de los cantantes más visto y escuchado.
Según el director de artistas y repertorio de Sony, Guillermo Mazorra, quien desde 1994 fue el encargado de organizar los lanzamientos de la voz más vendedora en la historia del vallenato. Reveló que su catálogo desde que se creó YouTube (2005), hasta la fecha suma 4.5 billones de vistas (incluidos los videos lyrics y los cover audio).
Diomedes Díaz apodado “El Cacique de la Junta” fue bautizado con este remoquete por Rafael Orozco cuando le grabó la canción “Cariñito de mi Vida” en 1975 al lado de Elberto “Él Debe” López.
Diomedes, durante sus treinta años de vida musical le cantó y compuso a la naturaleza, a la familia, a sus enamoradas, a la mujer, a sus amigos y eso lo dejó plasmado en las ciento ochenta y tres canciones registradas y que lo convirtieron en un cantautor inmortal, carismático y más exitoso del folclor vallenato lo cual le permitió al cacique obtener muchos reconocimientos a nivel regional nacional e internacional
‘El cacique’ recibió el Grammy Latino, 22 discos de oro, 23 de platino, 13 doble platino, 3 quíntuple platino y récord en ventas millonarias con más de veinte millones de copias vendidas; grabadas con los acordeoneros Nafer Duran, Elberto López, Juancho Rois, Nicolas “Colacho” Mendoza, Gonzalo Arturo “el Cocha” Molina, Iván Zuleta, «El coronel Franco Arguelles», Juan Mario De La Espriella Salcedo y Alvarito López, entre sus canciones podemos mencionar EL Alma en un acordeón, La Carta, Tres canciones, El Profesional, Tu Serenata, Penas de un Hogar, A mi Papá, Bonita, Te quiero Mucho, Cantando, 26 de Mayo, Una de mis Canciones, Te necesito, No se Molesten y Bendito sea Dios.
Diomedes es recordado por sus docentes en Curazao Lucy González Ariza, María Elena Cataño e Hilmer acosta, ellos lo recuerdan como un joven, trabajador, respetuoso, introvertido que viajaba desde Carrizal en un burrito a Curazao a recibir sus clases y que siempre estaba cantando y componiendo versos.
En la Junta también lo recuerdan mucho su hija mayor Rosa Elvira Díaz, quien se encuentra llena de nostalgia, tristeza y de recuerdos de su padre; también lo recuerdan mucho su compadre y Guía turístico en Carrizal Luis Alfredo Sierra, el Dr Alcides Maestre, Médico Internista, Eudardo Mendoza, exconcejal de la Junta, el gran compositor Marciano Martínez, el rey de la piquería, José Félix Ariza, el historiador, Rafael Maestre, los empresarios, Rubén Darío, Carluyo y Jaime Araujo amigos incondicionales del Cacique de la Junta.
En Valledupar también lo recuerdan mucho sus hijos Diomedes de Jesús, Rafael María, Rafael Santos, Elder Dayan y Luis Ángel, igualmente lo rememoran sus hijos Lily y Luis Mariano en Barranquilla, así mismo lo añoran sus hijos Katiuska, Carmen Consuelo y Fredy en Bogotá, al igual que sus hermanos Élber, Abel, Rafael y Rosa Díaz, pero la persona que más lo extraña y añora es su hija Marena en San Juan del Cesar, quien lo recuerda todos los días y le pide al todopoderoso que le tenga a su padre en los aposentos celestiales.
En San Juan del Cesar, también lo tiene presente la señora Dalia Zúñiga, madre de uno de los acordeoneros más grande de la historia del vallenato: Juancho Rois Zúñiga, la cual tiene muchos recuerdos y anécdotas de Diomedes cuando grabó varias producciones musicales al lado de su hijo.
En San Juan del Cesar, en la calle 10, sus fanáticos, Luis Alberto Jiménez, Jorge Rois, Beatriz Bermúdez, Rodolfo Rois, Gregoria Bolaño, Carlos Rois “Caroi”, José Manuel Rois, Hermes Francisco Daza, Kleider Guerra, Billy Daza y Robert Francis Zúñiga, escuchan su música todos los días y hablan de sus anécdotas y vivencias.
La Promoción 1978, de la Institución Educativa el Carmelo, escuchan todos los días sus canciones, ellos son, Emilda Oñate, Martha Virginia Amaya, Adalinda Nuñez, Alberto Vega, Algemiro Gil, Alonso Cuello, Ana Josefa y Ana Alcira Mindiola, Arístides Fragozo, Betty Oñate, Carlos Salinas, José Fernando Parodi, Eloísa Mendoza, Edit Fernández, Evelin Fuentes, Aurelio Nuñez, Hamilton Daza, Amílcar Aragón, José Augusto Manjarres, José Julián Brito, Josefa Celedón, Alfonso Cuello, Juan Bautista Diaz, Malvís Guerra, María Cecilia Diaz, María Victoria Daza, Oliva Navas, Oscar Leonardo Fragozo, Pedro Bonilla, Rafael David Cuello y Rosa Clara Vega.
Diomedes Díaz, es una de las pocas leyendas del vallenato que logró que algunas cadenas radiales como Cardenal Stereo y Olímpica Stereo, trasmitan todos los viernes, sábados y domingos, un espacio de dos horas que le llaman “La Hora del Cacique”, este espacio radial es muy escuchado por la fanaticada en toda la región Caribe y Colombia, donde los DJ de estas emisoras colocan las diferentes canciones, que la mayoría fueron exitosas. Este espacio radial demuestra que Diomedes cada día que pasa está más vigente que nunca ya que diez años después sigue vivo en el alma de su fanaticada.