ROSENDO… Y LAS NAVIDADES DE SIEMPRE

Por: Hernán Baquero Bracho

Hace 40 años y después de untarse plenamente del sentimiento que produce la navidad y el año nuevo, Rosendo Romero Ospino “El Poeta de Villanueva” como se le conoce en el mundo artístico ya que todas sus canciones exitosas y que siempre han estado en la cima de la música vallenata, son eso, poemas hechas canciones con una melodía y un deje musical inigualable; se inspiró y produjo la canción vallenata que más suena en la temporada decembrina. Es lo que uno llama una verdadera composición y no música chatarra que es la que producen la mayoría de los que dicen llamarse hoy compositores vallenatos. Al escuchar los versos con este mensaje de cariño donde el poeta invita a olvidarse de los recuerdos y llenarse de parabienes, muchos han llorado, otros han reído, porque pasará de moda, porque las navidades para bien o para mal, se repiten exactamente trescientos cincuenta días, cada año.

Rosendo Romero, con esa amabilidad característica accede a hablar de esta exitosa obra: “esa fue una canción que la compuse en 1980, ya había compuesto “Fantasía” que había sido un éxito con Diomedes Díaz y tenía el reto de tener que superar a esa canción y lógicamente tenía que ser un tema que no se pareciera para nada a “Fantasía”. Hacía mucho tiempo tenía interés de componer algo sobre la navidad y me empecé a llenar de requisitos, a buscar un poco sobre el lenguaje de la navidad y a conocer su sentimiento popular. Noté que muchas personas se ponen alegres y tristes en esa época, entonces uní estos dos sentimientos y busqué una melodía netamente vallenata. Conjugué todo esto y Diomedes hizo una interpretación excelente y hoy “Mensaje de navidad” permanece en la memoria de las personas que encuentran en la navidad una fecha ideal para el reencuentro, para la reconciliación y para las cosas buenas de la vida”.

El poeta de Villanueva siguió emitiendo sus conceptos sobre el sentimiento que le propuse escuchar una de sus máximas obras musicales: “Siento que como compositor cumplí una función social porque sé que muchas personas en esta época de navidad se sienten acompañados con esta canción y encuentran el mensaje apropiado para poder ver la vida con más optimismo, a pesar de que la canción tiene un dejo de tristeza. Me siento contento de aportar algo a la sociedad a través de este canto donde uní tantos y tantos recuerdos”. Desde la mañana en que nació la canción “Mensaje de navidad” en Villanueva, La Guajira, hasta nuestros días continua provocando recuerdos cercanos y lejanos, nostalgias envueltas en lagrimas, alegrías expresadas en caricias, besos y abrazos porque Rosendo Romero logró plasmar en versos un pedazo de su cariño que le brotó del alma y con el contagio a todo el mundo. En otras palabras “Mensaje de navidad” es el mejor poema cantado para recibir cada año con los brazos abiertos al Niño Dios.

Rosendo Romero Ospino, ha sido uno de los mejores compositores que ha dado la música vallenata y eso nadie lo pone en duda. Desde muy joven Dios le concedió este don de ser poeta y compositor y por ello en la época dorada del Colegio Nacional Roque de Alba se quedó en los corazones de profesores y alumnos sus grandes avatares y sus grandes inicios del gran poeta y del gran compositor que ha parido Villanueva. En 1986 concursó en el Festival de la Leyenda Vallenata y ocupó el tercer lugar con el tema “Poesía y Canto” siendo la canción ganadora “Ausencia Sentimental” de Rafael Majarrez Mendoza, que hoy es el Himno Folklórico del Festival Vallenato. Las canciones de Rosendo Romero pasan de cien y todas han sido éxitos por los diferentes grupos que las han grabado. Solo le pedimos a Dios que continúe dándole sabiduría al poeta de Villanueva, para que continúe endulzando corazones y generando sentimientos de amor y de alegría.

Argenis Moscote “El heredero de Francisco El Hombre”

Por:Dayra Barona Pulzara | Reportera de El País.

Argenis Moscote es el único descendiente de la gran leyenda de La Guajira que permanece activo en el Vallenato. Y lo hace en la Capital Mundial de la Salsa, donde se radicó hace una década para abrirle nuevos caminos al acordeón.

La historia, tantas veces repetida por los caminos de la Guajira y el extenso Valle de Upar, se la contaba su bisabuela cuando todavía era un niño: Francisco Moscote Guerra, el mejor acordeonero del mundo, fue retado una noche por el diablo a un duelo musical. Y poco antes de la madrugada, Satanás huyó despavorido cuando su oponente comenzó a cantar el credo al revés. Fue allí, en ese viejo relato, donde encontró la ruta que seguiría su vida para siempre: la ruta del Vallenato.

Se llama Argenis Moscote y vive en Cali. En esta ciudad su apellido es uno como cualquier otro. Pero en su natal Guajira, es sinónimo de tradición, respeto, música y, por supuesto, de leyenda. Argenis, descendiente directo de Francisco El Hombre y el único de sus herederos que sigue activo en la música vallenata, vive y canta en la Capital Mundial de la Salsa. Y no desde hace pocos días. Han pasado ya diez años desde el día en que pisó el suelo caleño. Aquí echó raíces y aquí acaba de grabar su cuarto disco, titulado ‘Para vivir enamorado’. que se lanzó durante la celebración de la Gran Noche de Guacherna, que congrega a la colonia barranquillera residente en Cali.

Fue la invitación de un grupo local la que lo hizo abandonar su natal pueblo de Villanueva, Guajira, para lanzarse a conquistar un mercado del que no sabía nada y donde la Salsa era indestronable. “Cuando llegue a Cali de alguna manera ya la ciudad estaba impregnada de vallenato, pero quienes empezaron abrir el mercado cuentan que lograr que te pusieran una canción en una emisora o en una discoteca era difícil, en muchas rumbas el cassete sonaba hasta la mitad porque la gente abucheaba y no había más remedio que quitarla”.

Hoy es distinto. Vallenato Ideal, la agrupación que creó y lidera, está pegada en emisoras locales y redes sociales con el tema “Lo daría todo”, y Argenis no tiene espacio en su agenda para atender todas las presentaciones que le piden en Cali. Ganador de más de 20 trofeos como mejor voz vallenata en La Guajira, su vida ha sido una eterna parranda. En las tardes soleadas de la escuela ya se las ingeniaba para hacer música. De repente, los pupitres se convertían en cajas, un cuaderno con argollas en guacharaca y mágicamente el silbido de un compañero era el infaltable acordeón. La voz por supuesto, la ponía Argenis, quien desde pequeño supo que lo suyo era vivir de frente al público.

Su debut como solista lo hizo en el colegio Roque de Alba, en un acto cultural en el que solo pudo complacer con las dos únicas canciones vallenatas que conocía para ese entonces. Pero era solo el principio. Finalizado el bachillerato conformó una orquesta de música tropical y vallenato con guitarra, con la que logró posicionarse en los eventos sociales guajiros. Sabía que de las fiestas debía pasar a los estudios de grabación, por lo que decidió alejarse de las parrandas en Villanueva para enfocarse en la idea de concebir una producción musical que lo llevara a sonar en toda la Costa Caribe.

El primer paso de ese proceso fue saltar a Valledupar, donde aprendió los secretos de los acordeoneros profesionales y los ‘reyes vallenatos’. Allá, con el apoyo del gremio musical, pudo grabar en el 2003 su primera producción musical titulada ‘Para llegar a ti’. Poco después, el destino le puso a Cali en el horizonte. Vino con la idea de probar suerte por un mes, pero seis meses después regresó a su tierra natal para empacar corotos y familia. La meta: conquistar la tierra de la Salsa con el Vallenato Ideal, su grupo musical propio. Aquí, con una apuesta renovada, grabó los discos ‘Bríndame una Esperanza’ y ‘Clásicos Ideales’. Y, poco a poco, comenzó a abrirle caminos al vallenato en la escena local, en una lucha tan dura como la que libró su antepasado frente al diablo. Una noche, en una fiesta en Jamundí, Argenis se llevó el aplauso de un consumado salsero que se oponía al acordeón con fiereza. Pero el hombre quedó fascinado cuando Argenis entonó la letra del bolero “Madrigal”, matizada con la melancolía propia del acordeón. Apuestas arriesgadas e innovadoras, como esa, son las que definen su estilo.

Argenis Moscote se aferra, por tradición y convicción, a una propuesta musical que rescata las raíces del folclor. Esa es su obsesión. Por eso, en su nuevo disco rinde tributo a grandes leyendas de la canción, como Joe Arroyo y Diomedes Díaz. Y no le teme grabar un clásico de la música llanera, como Egoismo de Julio Miranda, en arreglo de acordeón. “Ser heredero de la dinastía Moscote es una responsabilidad grande, hoy soy el único cantando en Colombia y sé que debo representar muy bien a mis ancestros porque llevo la batuta”.

Está convencido de que es un embajador del vallenato y todas las tradiciones de la cultura del Caribe. Y esa idea es la que lo llevó a convertirse en el impulsor de la celebración del Carnaval de Barranquilla en Cali, que se realiza una vez al año, coincidiendo con la gran fiesta currambera. A pesar de sus raíces, Argenis piensa seguir en Cali, ciudad de la que se enamoró. Y ya sabe que aquí gestará su próximo proyecto: un disco de grandes clásicos, tocado y cantado como se hacía en los tiempos de su bisabuela, la prima de Francisco El Hombre. Su tarea, lo sabe bien, es mantener vivo el legado, la leyenda, la magia de ser un Moscote.

Fuente: https://www.elpais.com.co/cali/el-heredero-de-francisco-el-hombre-canta-en.html

Aquella ‘Sombra perdida’ que se dibujó en el corazón de Rita Fernández

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Cuando el palpitar del recuerdo no se quería marchar del corazón de una adorada mujer, ella optó por dejar la más auténtica constancia de que todo se había perdido en aquellas sombras que una triste mañana borraron la luz de la aurora, provocando que el día fuera perfecto.

Para poner en marcha aquella proclama, se sentó en el viejo piano que le regaló por allá a comienzos del siglo pasado su abuela Josefa María Padilla a su mamá María del Socorro Padilla de Fernández, haciendo el ejercicio de tocar sus teclas y, con versos que había escrito en una hoja de cuaderno, comenzó a cantar. Al terminar esa ponencia musical, pensó en el título, resumiéndolo en dos palabras: ‘Sombra perdida’.

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JORGITO CELEDON, IDOLO MUNDIAL DEL VALLENATO

Por: Hernan Baquero Bracho

Jorge Celedón Guerra, el hijo del primer tenor villanuevero Alfonso Celedón y  Maura Guerra, sus siempres recordados padres,nacido el 4 de marzo de 1968 en Villanueva, la Cuna de Acordeones, ha tenido una carrera brillante y exitosa en su devenir histórico desde que en 1981, su tío Daniel Celedón Orsini, de los cantantes y compositores buenos que ha dado Villanueva lo invitó, a que cantara contando con 13 años de edad, el tema que le dio éxito  de Lenín Bueno Suárez “Drama Provinciano”. De ahí en adelante el cielo se le abrió de manera sobreabundante para que una voz con un deje musical original se sintiera no solo en los cuatro puntos cardinales  de La Guajira y el Cesar si no de Colombia y del mundo, convirtiéndose en uno de los grandes referentes de la  música internacional En sur América y Norte América.

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Colombia: El acordeón, fuelle entre Alemania y América Latina

El festival Cuna de Acordeones, en Villanueva, Colombia, es uno de los certámenes de vallenato más reconocidos. Aunque los competidores vienen de distintas partes del país, todos tienen en común un instrumento extranjero, el acordeón que trajeron los migrantes alemanes.

Fuente: https://p.dw.com/p/3QqfO?maca=es-Whatsapp-