A través de la cuenta oficial Mama Vila, sus familiares oficializan su muerte:
Comunicado Oficial de Fallecimiento:
Con profundo pesar, informamos el fallecimiento de nuestra querida ELVIRA ANTONIA MAESTRE HINOJOSA, conocida afectuosamente como Mamá Vila, quien ha dejado un legado imborrable en nuestras vidas.
Hoy nos despedimos de una mujer extraordinaria, una segunda madre para muchos de nosotros, cuyo espíritu fuerte, alegría y cariño permanecerán siempre en nuestros corazones.
Hasta luego, querida Mamá Vila. Tu memoria vivirá eternamente en la familia Díaz Maestre.
Este 14 de mayo de 2024, por medio de su cuenta oficial de Instagram, se confirmó que Elvira Antonia Maestre Hinojosa, falleció a los 87 años de edad tras meses de luchar contra diferentes quebrantos de salud.
Todo sucedió un mediodía del mes de febrero de 1968 cuando varias personas se dieron cita en la casona de Hernando Molina Céspedes, ubicada en la Plaza Alfonso López de Valledupar, para darle forma a lo que más adelante se llamaría Festival de la Leyenda Vallenata, el cual sería el complemento de la fiesta patronal de Nuestra Señora del Rosario.
De esta manera Alfonso López Michelsen, Consuelo Araujonoguera, Rafael Escalona, y un grupo de amigos pusieron a marchar el 26 de abril de 1968 la fiesta que coronó como primer Rey Vallenato a Gilberto Alejandro Durán Díaz, quien provenía de las sabanas del municipio de El Paso, Cesar.
La historia siguió su curso y el Festival de la Leyenda Vallenata se levanta victorioso teniendo la particularidad de abrir corazones, multiplicar alegrías y tener en sus acordeoneros, compositores, verseadores, cajeros y guacharaqueros a unos genios que se dedican a llevar correos cantados, versos rápidos o ser simplemente periodistas musicales.
Ya lo dijo Roberto Calderón: “Pa’ que leer un periódico de ayer, si buenas nuevas nos trajo el sol de hoy”. Con la información plasmada en un acordeón, una caja, una guacharaca y la voz enamorada, el compositor Alonso Fernández Oñate, proclamó. “Soy vallenato de los verdaderos, de pura cepa y de corazón”.
Después de estar dándose una verdadera cátedra de vallenato auténtico pasó del 30 de abril al 4 de mayo, el 57° Festival de la Leyenda Vallenata, un soberano homenaje al cantante Iván Francisco Villazón Aponte, ese mismo que puso su voz al servicio de la música vallenata y dibujó desde su corazón el amor al folclor.
El acordeón comunicativo
“No sé qué tiene el acordeón de comunicativo que cuando lo escuchamos se nos arruga el sentimiento”, dijo Gabriel García Márquez, para significar las bondades emocionales que produce un buen vallenato. El único Premio Nobel de Literatura, quien conoció y platicó con los juglares, le expresó al mundo que su libro ‘Cien años de soledad’ era un vallenato de 350 páginas.
Excelente manera para exaltar una música que nació en los corrales de distintos caseríos de la costa Caribe colombiana, interpretados con su acordeón por hombres campesinos curtidos por el sol y las labores propias de su entorno, cuyo descanso era divulgar los mensajes de la cotidianidad.
Así nació el vallenato, que con el correr de los años fue creciendo hasta salir de esos pueblos dando a conocer sus canciones, teniendo la esencia misma de la boñiga, la tierra mojada, el tinto mañanero, un sentimiento puro, ese que nace del alma con agradable sabor a cielo.
Exactamente la poesía campesina hacía posible la diversificación de cuatro hermosos aires que tienen como particularidad distintas velocidades, partiendo de la lenta hasta llegar a la más veloz. De esta manera, lo manifestó el juglar Ovidio Granados. “Los aires vallenatos son cuatro bellos hijos con distintos caracteres: joviales, alegres y acelerados”.
La mejor forma de saberlo es cuando el acordeonero pone sus dedos a cabalgar en el teclado de su bendito instrumento, y salen las notas precisas haciendo posible escuchar paseos, merengues, sones y puyas.
Cantos que nunca mueren
Quién no tiene presente al primer “arquitecto – compositor” quien le prometió a su hija construirle una casa en el aire para que viviera bonito en las nubes con los angelitos; o cuando dos hombres curtidos por penas y alegrías, se trenzaron en un duelo de versos para decirse verdades hasta acabar la vaina.
En fin, son tantas las historias haciendo posible remitirse a un negro de ébano quien se dio el lujo de comunicarle al mundo que en un pedazo de acordeón tenía pegada su alma. Quizás, falte también traer el pensamiento del poeta ciego del vallenato, el cual en un verso hizo caminar a su adorada Matildelina, para que se efectuara aquel milagro y una porción de tierra sonriera.
Las historias de las canciones vallenatas tienen el encanto propio de las cosas que nacen benditas, y con el paso del tiempo se van expandiendo como el bostezo, de boca en boca.
Todo este recuento es preciso hacerlo, porque después de ser conocidos en la provincia, vino un acontecimiento que les cambió la vida a estos hombres que se dedicaban a producir música esencialmente para alegrar a los amigos y a las mujeres que le tocaban su corazón. Nació en Valledupar, el Festival de la Leyenda Vallenata, el mismo que se ha convertido en la matriz para otros eventos del mismo género.
Máxima fiesta de acordeones
Cuando el final se acercaba, Iván Villazón al bajar de la tarima ‘Colacho’ Mendoza del Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, estuvo lleno de la más grande emoción. “Había pensado en mí homenaje, pero sobrepasaron mis cálculos. Esto es lo más grande que ha pasado en mis 40 años de vida musical. Gracias a todos y seguiré adelante hasta que Dios me lo permita”.
Miles de historias se tejieron durante la 57 versión de este acontecimiento musical, cuyo epicentro fue la Capital Mundial del Vallenato, donde se sigue conservando y promoviendo el vallenato raizal, ese mismo que en el año 2015 fue declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad.
El Festival de la Leyenda Vallenata continúa su sonora marcha triunfal, viendo al veterano acordeonero y compositor Julio Cesar Romo Mendoza, quien cuenta con 76 años, y al niño verseador Lucas Sebastián Vega Fernández, de 8 años, subirse en distintas tarimas para regalar su talento innato con esa alegría que contagia. De igual manera, observando las sonrisas de los nuevos Reyes y Reinas que reciben los aplausos por alcanzar sus sueños anhelados.
-Un repaso por distintos hechos que hacen parte del máximo evento de acordeones en Colombia-
Por Juan Rincón Vanegas @juanrinconv
Regresó el Festival de la Leyenda Vallenata ahora en su versión 57 en homenaje al cantante Iván Villazón, ‘La Voz Tenor del Vallenato’ y el registro que se tiene es la asistencia de concursantes de más de la mitad del país. En total son 17 departamentos a lo que se le añaden tres países.
Razón trascendental para anotar que la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, avanza con su labor de conservación y promoción del vallenato tradicional teniendo como plataforma a este evento pegado al corazón de todos.
Los departamentos que están presentes en los distintos concursos del Festival de la Leyenda Vallenata son los siguientes: Antioquia, Atlántico, Bolívar, Boyacá, Casanare, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Santander, Sucre y Tolima. En el registro de los países están Estados Unidos, Francia y Venezuela.
Dos guajiros fueron el primero y el último en inscribirse para el 57° Festival de la Leyenda Vallenata. En su orden, el acordeonero profesional Jaime Alberto Ardila Bandera, natural de Maicao y el compositor Armando Luis Rois Peñaranda, de San Juan del Cesar.
El compositor Fredis Chávez Mier, natural de Astrea, Cesar, docente de profesión, licenciado en lengua castellana con énfasis en literatura, fue el único que salió seleccionado con dos canciones de las 70 escogidas. Llevará, el son ‘Sin papá y sin mamá’ y la puya ‘Sueño americano’.
A sus 76 años el compositor Julio Cesar Romo Mendoza, de El Piñón, Magdalena, es el de mayor edad entre los concursantes. El menor es Lucas Sebastián Vega Fernández, quien cuenta con 8 años y nació en Fonseca, La Guajira. Participará en piqueria infantil.
El cajero James Álvarez Martínez, natural de Barrancabermeja, Santander, quien acompañará al acordeonero profesional Edgardo Bolaño, envió una solicitud para utilizar una base para su instrumento, debido a que por limitaciones en sus rodillas no puede hacerlo de manera normal. El parte médico enviado, así lo indica.
Este año se batió el récord en la inscripción de grupos de Piloneras en la categoría mayor. Estarán en acción un total de 140 grupos que integran un máximo de 40 parejas y un mínimo de 12. Con esto no destaca el rescate de esta danza tradicional de Valledupar que estaba quedando en el olvido y hoy es la cara amable del Festival de la Leyenda Vallenata. “A quién se la canta aquí. A quién se le dan las gracias, a los que vienen de afuera o a los dueños de la casa”.
Dos Reyes Vallenatos van en busca de su segunda corona. Se trata de Juan David Herrera Pimentel (1996) y Fredy Ramón Sierra Díaz (1995), quien a su vez es el de mayor edad en su categoría. Nació el 8 octubre de 1960. En esa categoría obtuvo dos coronas Julio Cesar Rojas Buendía (1983 – 1994) y tres veces Alfredo de Jesús Gutiérrez Vital (1974 – 1978 – 1986).
En la plaza Alfonso López de Valledupar, sigue igual el emblemático Palo e’ mango, el cual fue sembrado el 7 de agosto de 1937 por el ganadero y agricultor vallenato Eloy Quintero Baute. Este famoso árbol fue testigo de 36 versiones del Festival de la Leyenda Vallenata (1968 a 2003). Precisamente el compositor Rafael Manjarres en su canción ‘Ausencia sentimental’ se preguntó. “Si el palo e’ mango, sigue en la plaza igual”. Ahí está.
El compositor, cantante y profesor universitario Juan Carlos Mantilla García, nacido en Montpellier, Francia, salió seleccionado en el concurso de canción vallenata inédita con el paseo ’Por el río Magdalena’. Para él quien cuenta con 38 años es de mucha satisfacción participar en el Festival de la Leyenda Vallenata.
Un total de 313 concursantes, entre acordeoneros y acordeoneras interpretaran los cuatro aires musicales para aspirar a las distintas coronas. Cada concursante tiene su acordeón y haciendo una suma sobre el valor aproximado de cada instrumento arroja más de mil millones de pesos.
Agradecimiento de Villazón
Al indagarle al cantante Iván Villazón sobre estos registros alrededor del 57° Festival de la Leyenda Vallenata que será en su honor, manifestó. “Es de inmensa alegría notar el avance del certamen que amamos y que también he ayudado a fortalecer con el paso de los años. Las palabras se quedan cortas, la emoción es grande y con la ayuda de Dios todo saldrá bien. Lo que se quiere es dejar huella y recordar a aquellos juglares que abrieron el camino. Gracias a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata por este homenaje que dedico a todos”.
El mayor triunfo de Iván Villazón en el Festival de la Leyenda Vallenata estuvo cuando con su guacharaca acompañó a Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina Mejía, para coronarse como Rey Vallenato en el año 1990. También hizo parte de ese conjunto el cajero Augusto Guerra.
Ellos interpretaron las siguientes canciones. Paseo, ‘El pollo vallenato’ (Luis Enrique Martínez). Merengue, ‘Rosita’ (Luis Enrique Martínez). Son, ‘Pena y dolor’ (Alejandro Durán) y la Puya, ‘Déjala vení’ (Náfer Durán). Hoy es otra la historia porque será el homenajeado donde se le hará el máximo reconocimiento por todo su trabajo que suma 40 años de vida artística.
Durante tres horas 360 estudiantes de 52 colegios de Valledupar con talento, conocimiento y creatividad se metieron de lleno en el mundo de la música vallenata y sus protagonistas, para presentar trabajos que llamaron la atención del jurado y de los asistentes al concurso ‘Los niños pintan el Festival Vallenato’.
En el acto se tuvo como invitados a Los niños del Vallenato de la Escuela Rafael Escalona, quienes interpretaron bellos cantos que hicieron más llamativa la jornada de pintura.
Este concurso es promovido desde hace 14 años por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata con el patrocinio del Centro Comercial Mayales Plaza, y tuvo como jurados a Efraín Quintero Molina, pintor y Vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata; al pintor Alexander Díaz Witt, y al periodista y reportero gráfico, Edgar de la Hoz Anaya.
El cuadro de honor de las cinco estudiantes ganadoras es el siguiente las cuales recibirán en su orden. Un Nintendo Switch, una Tablet, 500 mil pesos que serán redimidos en productos. Para el tercer y cuarto puesto un reloj inteligente.
1.- Ana Victoria Aristizábal Ramírez. Obra: Las mariposas. 10 años. Colegio Gimnasio del Saber.
2.- Catalina Mattos Castro. Obra: Las tradiciones. 8 años. Colegio Juvenil.
3.- Dana Sofía Rengifo Arce. Obra: Píntame una golondrina. 12 años Colegio Cesar Pompeyo Mendoza.
4.- Gabriela Torrado García. Obra: Acordeón explosivo. 10 años. Colegio Nuestra Señora de Fátima.
La niña ganadora Ana Victoria Aristizábal Ramírez, sobre su trabajo dijo. «Pinte una pilonera vestida con la bandera de Colombia porque el folclor nos une a todos. También mariposas amarillas para destacar al escritor Gabriel García Márquez”.
Valioso concurso
El Vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Efraín Quintero Molina, conceptuó. “Este ejercicio de arte, cultura y folclor ha sido fabuloso porque se invitaron a una cantidad de estudiantes a sumergirse en el mundo vallenato con resultados extraordinarios. Muy bien por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, su aliado el Centro Comercial Mayales Plaza, y especialmente por el coordinador del concurso Juan Rincón Vanegas, quien se esmera porque cada año tenga la más grande aceptación”.
Se cumplió una nueva cita con la pintura festivalera, y en esta ocasión cinco estudiantes fueron las ganadoras, demostrando que le apuestan a darle el valor que merece el folclor vallenato desde el campo del arte.
Bajo una tenue lluvia Valledupar recibió en sus calles el desfile de Jeep Willys Parranderos que durante cuatro horas, se demostró que las tradiciones y costumbres ruedan y se convierten en realidades.
Todo giró alrededor de más de 130 vehículos los cuales hicieron su recorrido triunfal que estuvo encabezado por el alcalde de Valledupar Ernesto Orozco y el presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo.
Este acontecimiento contagió a los vallenatos quienes salieron a las calles a saludar y aplaudir el paso de los Jeep Willys Parranderos y toda su parafernalia, demostrando la riqueza cultural y musical de esta tierra, donde se elaboran cantos que llevan el sello de la originalidad.
Precisamente, el presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo, sobre este hecho anotó. “Desde el año 2009 que salió el primer desfile nunca había visto tanto fervor lo que ratifica que en Valledupar, el Festival de la Leyenda Vallenata anda con el pie derecho. Además, teniendo el mayor sentimiento folclórico lo que reafirma el orgullo e identidad de nuestra querida tierra”.
De igual manera, Rodolfo Molina Araújo, agradeció el compromiso del alcalde Ernesto Orozco al respaldar el Festival de la Leyenda Vallenata que tendrá su acto inaugural el primero de mayo a partir de las 7:00 de la noche en el Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, con grandes sorpresas culturales, folclóricas y musicales.
Con este Desfile de Jeep Willys Parranderos coordinado por Clemente Pachín Escalona, se puso de presente el sentido de pertenencia del pueblo vallenato, teniendo desde ahora la presencia de miles de concursantes que demostrarán con notas de acordeón, cantos y versos que el Festival de la Leyenda Vallenata sigue dando los mejores resultados en la conservación y promoción del vallenato raizal.
La arraigada tradición mostró una cara feliz contando con la más grande aceptación, en esta ocasión en homenaje a Iván Villazón, ‘La Voz Tenor del Vallenato’, quien agradeció la puesta en marcha de este evento que durante seis días tendrá a todos en estado de ‘Ay Hombe’, convirtiéndose en una experiencia única e inolvidable.