Por: Hernan Baquero Bracho
Israel Romero Ospino, nacido el 15 de octubre de 1955 en Villanueva, la cuna de acordeones, es el quinto de nueve hermanos, representante de una gran dinastía o familia musical, hijo del gran Escolástico Romero ya fallecido y de Ana Antonia Ospino, quien es conocida cariñosamente como “La Nuñe”. A la edad de 12 años comenzó a interpretar el acordeón (talento que le dio Dios a temprana edad), lo que maravilló a su familia y a sus vecinos del barrio San Luis, cuna de grandes figuras del folclor vallenato.
En su paso por el Colegio Santo Tomás, lo recuerdan como un muchacho jovial, tímido, de espíritu sociable y de una capacidad de servicio al prójimo. Fue acolito en la Parroquia de la iglesia Santo Tomás, con el sacerdote Armando Becerra Morón. Allí agradeció al carismático cura sus servicios a la iglesia católica. Muy a pesar que el padre Becerra, cuando se enteraba que Israel lo vieron tocando donde “La vieja Pola” o donde Silvia Saurith, él esperaba a “La Nuñe” en el atrio de la iglesia dándole sermones para que Israel no anduviera en malas compañías, es decir con los parranderos de la época.






