La cuenta oficial de Egidio Cuadrado en instagram publicó lo siguiente:»Mi esposa, hijos, nietos, hermanos, familiares y yo, invitamos a todos los compadres y comadres a mi despedida:Egidio Rafael Cuadrado Hinojosa1953 – 2024
Honras fúnebres. Desde las 12:00 m del 21 de octubre hasta las 4:00 p.m del 22 de octubre de 2024 Jardines del Recuerdo, Capilla No. 6 VIP Autopista Norte con calle 207, costado occidental. Bogotá.
Comunicado de Clínica Universitaria de Colombia.
Clínica Bogotá, octubre 21 de 2024 Colsanitas Con profundo dolor, la Clínica Universitaria Colombia, se permite informar a la opinión pública que ha fallecido en nuestra institución el artista vallenato Egidio Cuadrado. Todos y cada uno de sus profesionales, nos unimos al dolor que embarga a los colombianos por la pérdida de este gran músico que dedicó su vida a la difusión y conservación del vallenato, levando la música de la región Caribe a escenarios nacionales e internacionales. Su legado permanecerá en la memoria de todos aquellos que disfrutaron y admiraron su talento.
A toda su familia, les expresamos nuestros más sinceros sentimientos de solidaridad y les reiteramos nuestro abrazo afectuoso en estos momentos que llenan de tristeza a nuestro país.Como lo hemos hecho desde el ingreso a nuestra institución, continuaremos brindando a su familia todo el acompañamiento profesional, emocional y espiritual de nuestros diferentes profesionales en estos momentos de dificultad. Clínica Universitaria Colombia
«Opino que a los cincuenta cada uno tiene la cara que se merece»: George Orwell (escritor, periodista y novelista británico).
Por Ramiro Elías Álvarez Mercado.
La vida se pasó muy rápido. Así parece. Un cúmulo de vivencias se ha apoderado de mi memoria. Llegué a este mundo terrenal el 14 de octubre del año 1974, un día lunes, según mi mamá a las 4:30 de la tarde, en un pueblo del Caribe colombiano llamado Planeta Rica, ubicado en el Suroriente del departamento de Córdoba. Conocida como «La Ciudad Bella y Cordial», un sitio acogedor, agradable, de gente sencilla, trabajadora y sobre todo noble. Nací en el hogar conformado por Julián Álvarez Herrera y Carmen Mercado Narváez. Lo que quiere decir que entro a formar parte de ese grupo de personas que comúnmente se les dice «cincuentones», «cincuentenario», «quincuagenario», «cuarenta y tantos», entre otros apelativos pero yo personalmente prefiero llamarla «la edad en que aún todo se puede». No es nada nuevo: cumplir 50 años, es una etapa muy importante en la vida de un hombre o de una mujer. Tan temidos como esperados, los cincuenta marcan el fin de un ciclo e inauguran un nuevo capítulo en nuestra existencia. La vida está construida de caminos que se nos presentan por delante, mientras avanzamos y el desafío es escoger cual de ellos tomamos. El que elijamos debe conducirnos a intentar cumplir nuestras metas y nuestros sueños. Y debemos transitarlo con pasión, alegría, responsabilidad y entusiasmo. Hoy que llego al medio siglo la cantidad de reflexiones que se me vienen a la cabeza son enormes pero, sobre todo, más que reflexiones, estoy muy agradecido por todo lo que he vivido. Cumplir 50 es como tomarse un baño de realidad. Antes, las personas no solemos tener unas sensaciones similares al cumplir años. Quizás a los 40 existe un primer «aviso» de lo que significa hacerse mayor pero es a los cincuenta que la toma de consciencia sobre la edad aumenta considerablemente. Es el punto de inflexión en el que asumes que te haces mayor (de verdad). Un momento crucial en la vida de cualquier persona, ya que supone asimilar el envejecimiento. Sin embargo puede ser una fase maravillosa. Es el momento del «ahora o nunca» de hacer lo que uno quiere y no tanto lo que se espera de nosotros. Al llegar al medio siglo, nos encontramos en una posición única. Hemos vivido lo suficiente para acumular una gran cantidad de experiencias, tanto buenas, como malas. Hemos reído, llorado, amado, ganado, perdido. Y son este tipo de experiencias las que se convierten en lecciones de vida, que nos ayudan a comprender mejor quienes somos y como queremos vivir el resto de nuestro tiempo en este mundo terrenal. Después de los cincuenta la aventura continúa y en vez de ver los años como el comienzo del declive, lo percibo como una nueva andanza, una nueva ruta por caminar, con mucha vida aún por delante, hay un mundo de posibilidades por explorar en el que pueden surgir nuevos intereses, hobbies y metas por alcanzar. Nuestro destino puede ser impredecible, pero lo más importante es gozar su trayecto y vivir lo mejor posible cada instante. Sin dudas llegar a esta edad, significa una oportunidad de renovación. A mis cincuenta años puedo decir que he vivido muchas cosas, y que, probablemente, también me queden muchas por vivir. Algo que tengo claro es que no quiero perder la frescura y creatividad. Quiero que mi vida siga dando lugar a cosas importantes y que le agraden a las demás personas, pero sobre todo a mí. Puede ser divertido y fecundo al mismo tiempo. Implica equivocarse a veces y hacer el ridículo en ocasiones pero abre un campo impresionante de posibilidades. En definitiva llegar al medio siglo de vida es un logro en sí mismo. Un momento para celebrar nuestras experiencias y aprender de ellas. Nos invita a reflexionar sobre nuestro pasado pero también a mirar el futuro con esperanza, entusiasmo y optimismo. Aprovechemos este momento para encontrar inspiración y sabiduría en cada experiencia vivida.
¡Cumplí 50! Y me maravillo de ello, no porque sean muchos o pocos, pero sí porque son míos y por las historias que hay en cada uno de ellos. Los 50 son 20 años de edad y 30 de experiencia.
Primero quiero agradecer a Dios, porque por el ando, respiro, camino, veo y por haberme permitido llegar a esta edad . A mis padres por el amor que me han brindado, es un regalo precioso que nunca dejaré de valorar, a mi esposa la cual encontré sin buscarla, pero es la casualidad más bonita que me pasó, junto a mis hijos son el capítulo más bello del libro de mi vida. Un agradecimiento especial también para mis hermanas, el resto de mi familia, amigos y por supuesto para mis seguidores y lectores.
Hace 52 años murió el compositor que tuvo los versos precisos y quien desde su tierra Patillal elevó la cometa de su corazón-
Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv
La poesía flotó en la memoria de Fredy de Jesús Molina Daza, aquel compositor nacido en el corregimiento de Patillal, municipio de Valledupar, llegando a escribir y luego ponerle melodía a aquel verso que llamó la atención de inmediato. “Soy hombre confundido pensando en cosas que de ser no dejarán. Excusen si necio he sido con este reflexionar. Si luego pienso, yo existo, dijo Descartes al pensar”.
Muchos no podían creer que ese verso fuera de su autoría, pero él más adelante le añadió otros para corroborar que era capaz de unir letras y separar las palabras justas en el tiempo del corazón o viendo una cometa dándose alegres paseos por el firmamento de su amado Patillal, tierra donde nació en el hogar de José Amiro Molina Gutiérrez y Eloísa Daza Hinojosa, el sábado cuatro de agosto de 1945.
Sus cantos fueron dignos de aplaudir teniendo en su interior la esencia del amor, las costumbres, las vivencias y pedazos de melancolías, donde se plasmó la primera novia en olvido, el trago a escondidas sintiendo la felicidad al regalar un beso y hasta hacerle preguntas a la luna Patillalera.
Fredy Molina en el éxtasis de su composición reflexionó. “Cuando me miras qué es lo que sientes, dímelo pronto, pronto mi vida. Estoy que me muero por saber, qué es lo que sientes cuando me miras”. Después con la sinceridad que no podía ocultar, cantó. “Freddy Molina te quiere, eres mi duda esperanza. Cuando el Guatapurí se crece al sentir mi pasión se calma. Si no me miras el propio cielo, siente mi pena y se entristece”.
Sería extenso citar la maravillosa obra de este compositor quien mantuvo encendida la llama del alma, porque estando lleno de nostalgia en cierto punto del sentimiento la mezclaba con alegrías. Es así como expresó lo siguiente en el bello canto llamado ‘Dos rosas’. “Existen dos corazones que son dos rosas de fragancia y de pureza natural. El amor tiene un sentido a toda hora y el sentimiento nace espiritual. Canto sobre la verdad, hablo de dos corazones que se aman en realidad y gozan de sus amores”.
El indio desventurado
En el año 1970 Fredy Molina ganó el concurso de la canción vallenata inédita del Festival de la Leyenda Vallenata con el paseo ‘El indio desventurado’, donde contó sobre el romance de una pareja indígena, quien no tuvo un final feliz, sino que la soledad y la muerte llegaron en el momento inesperado. Un hecho digno de una obra literaria, caso Romeo y Julieta.
“Abrazados en sueño eterno como haciéndose el amor, la soledad y el silencio se contemplan con el dolor. Y cuentan de esa leyenda que el indio desventurado tan noble sería su penaque fue y murió a su lado”.
La calificación como la mejor canción de ese año le correspondió al jurado conformado por Rafael Escalona Martínez, Arturo Molina Gutiérrez, Armando Maestre Pavajeau, Miriam Pupo de Lacouture y Rafael Guzmán, siendo grabada tiempo después por Alfredo Gutiérrez.
El paso por la vida de Fredy Molina fue corto y solamente estuvo 27 años porque se la apagaron a la fuerza. Esa noche del domingo 15 de octubre de 1972, la tristeza y el llanto sacudieron a Patillal. Entonces, aparecieron los cantos dedicados al hombre que supo ganarse un espacio en la música vallenata al saber marcar su territorio con cimientos de poesías cantadas.
De esta manera el compositor Gustavo Gutiérrez Cabello, le cantó ‘El silencio de Fredy Molina’, donde abrió su corazón, y dijo. “Voces de muerte se oyeron en todita la región, el llanto brilló en los ojos, tristeza en el corazón. Y mientras vibra confusa las notas de un acordeón, Fredy Molina se muere sin sentir ningún dolor. Y allí en su pueblito natal duermen sus sueños de infancia anhelos que nunca podrá realizar. De su pueblito en la sabana que se llama Patillal, Fredy Molina allí descansa nunca más se oirá cantar”.
Al respecto ‘El Flaco de Oro’, quien recientemente cumplió 84 años, indicó. “El recuerdo de Fredy Molina es imborrable en mi memoria. Le hice la canción por su grandeza, siendo grabada por Alfredo Gutiérrez. Era una persona sencilla, amable, cariñosa y afectuosa con sus amigos. Tenía una gran sensibilidad para un componer. Además, su juventud y la mía estuvieron muy ligadas por una hermandad profunda. La poesía de Fredy Molina es única y sus canciones inmortales”.
También con la tristeza a cuestas el compositor Armando Zabaleta, hizo la canción ‘No voy a Patillal’, una elegía para su colega y amigo, ganando en el Festival de la Leyenda Vallenata del año 1973. “No voy a Patillal porque me mata la tristeza, al ver que en ese pueblo fue donde murió un amigo mío. Era compositor como lo es Zabaleta, y era lo más querido de ese caserío. Si algún día llego a ir sé que me regreso enseguida, porque me da tristeza apenas yo empiezo a recordarlo”.
Recuerdos vivos
En Patillal se sigue recordando, y más por Margarita Ochoa Maestre, con quien Fredy Molina tuvo dos hijos, Edgardo José y José Juan, quienes son compositores y han sacado adelante su legado para que nunca muera. Precisamente, hace dos años la versión 33 del Festival Tierra de Compositores de Patillal fue en su honor.
Ahora, 52 años después de su partida sigue viva la memoria del bardo de ‘La Malena’, quien con un verso dejo constancia de todo su sentimiento. “Yo quiero que tú me quieras como nunca me has querido. Y si no quieres que muera, vuélveme a querer lo mismo”. Definitivamente, Fredy Molina no pudo ser firme en el amor ante la debilidad del corazón.
Todo un éxito el lanzamiento del video oficial de la canción «A Ganar mi Selección» de la autoría, acordeón, voz y arreglos musicales del Rey Vallenato Beto Jamaica.
El lanzamiento se realizó a través de la Página de Estampas Vallenatas Radio y en Youtube con la periodista Belinda Olano, quien junto a Beto Jamaica y el público presente compartió de agradables momentos conversando sobre el nuevo objetivo musical A ganar mi Selección, su trayectoria y crecimiento como artista en una superación constante.
«A ganar mi Selección es una canción que nos llena de gran emoción a todos los colombianos que amamos con sentimiento patrio nuestro equipo que nos representa en el mundo, siempre firme, siempre adelante, dándonos alegrías, queremos llegar a todos los corazones con la misma emoción que disfrutamos cada partido.
Los invitamos a disfrutar de este hermoso video, suscribirse y dejar su comentario, vamos a disfrutar cada vez que juegue nuestra Selección, ponte la camiseta y «A Ganar Mi Selección».
Entre las determinaciones tomadas por la Junta Directiva de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata a través de su Junta Directiva, fue declarar a nueve reconocidos acordeoneros como Reyes Vitalicios por su talento, creatividad, aportes al concurso de acordeoneros en sus diferentes categorías y entrega total a la música vallenata, a la que a través de su larga carrera le han dado trascendencia y una proyección adecuada.
Al respecto el presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo, anotó. “Hace 25 años se hicieron los primeros reconocimientos a acordeoneros como Reyes Vitalicios por su inmenso aporte a la música vallenata. La Junta Directiva sin dudarlo decidió continuar haciéndolo. En total serán nueve acordeoneros los exaltados con esta distinción más que merecida por la extraordinaria tarea musical que seguimos aplaudiendo”.
Los acordeoneros a quienes en Ceremonia Especial se les otorgará el título de Reyes Vitalicios son: Ovidio Granados Melo, Emilio Oviedo Corrales, Andrés ‘El Turco Gil Torres, Emiliano Zuleta Díaz, Israel Romero Ospino, y los fallecidos Florentino Montero, Lizandro Meza Márquez, Juan Humberto Rois Zúñiga y Miguel Ahumada Maya.
Cada uno de los mencionados puso su grano de arena para llevar lo más lejos a la música vallenata, la cual desde el año 1968 hasta nuestros días ha tenido al Festival de la Leyenda Vallenata como la mejor vitrina musical de Colombia ante el mundo.
De igual manera, a través de este reconocimiento la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata se une al homenaje que se rendirá en la versión 47 del Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata de San Juan del Cesar, La Guajira, a su hijo y recordado acordeonero Juan Humberto Rois Zúñiga.
Primeros Reyes Vitalicios
En el Festival de la Leyenda Vallenata del año 1999 se hicieron los primeros reconocimientos de Reyes Vitalicios a cinco juglares que de pueblo en pueblo sembraron el amor al folclor vallenato a través de las notas del acordeón y sus cantos. Ellos fueron los juglares Francisco ‘Pacho’ Rada, Lorenzo Morales, Abel Antonio Villa, Andrés Landero y Antonio ‘Toño’ Salas.
Precisamente hace 25 años, Telecaribe trasmitió por primera vez el Festival de la Leyenda Vallenata, dando a conocer este acontecimiento folclórico-musical que desde Valledupar regala notas de acordeón, cantos y versos.
Ese año se coronó como Rey Vallenato Hugo Carlos Granados Córdoba, quien estuvo acompañado en la caja por José Jaime ‘JJ’ Murgas Ávila y en la guacharaca Odacyr ‘El Ñeko’ Montenegro.
De esta manera, la noche del sábado primero de mayo de 1999 en la tarima Francisco El Hombre de la plaza Alfonso López, ellos interpretaron el paseo, ‘Las mujeres’ (Isaac Carrillo); el merengue, ‘De hinojos’ (Isaac Carrillo); el son, ‘Amor Irresistible’ (Luis Enrique Martínez) y la puya, ‘La puya’ (Hugo Carlos Granados e Ivo Díaz). El jurado estuvo integrado por los juglares Francisco ‘Pacho’ Rada, Antonio ‘Toño’ Salas y Lorenzo Morales; el Coronel Ciro Hernando Chitiva y el folclorista Roberto ‘El Turco’ Pavajeau Molina.