Para alegrar las fiestas decembrinas Marcos Díaz en unión a su acordeonero Ricardo Ramos anuncian el lanzamiento de “La Mejor Navidad”, canción que llenará de felicidad a todos los hogares de Colombia y el mundo.
La mejor Navidad y Tu eres la Culpable a dúo con Robinson Damián, se perfilan como los éxitos de fin de año.
En la canción «La Mejor Navidad» aportaron su granito de arena con sus voces artistas como: Juan Piña, Chatela, Charly Gómez, El Fantasma y Escarlet Linares para llevar un sentimiento que se llama LA MEJOR NAVIDAD.
La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata en reunión de Junta Directiva del pasado 27 de septiembre fijó entre otras determinaciones la fecha para el 58° Festival de la Leyenda Vallenata que tendrá lugar en Valledupar del 30 de abril al 3 de mayo de 2025, en homenaje al Rey Vallenato Omar Antonio Geles Suárez, quien se destacó en el ámbito nacional e internacional a través de su acordeón y sus composiciones.
El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo, al respecto comunicó. “De común acuerdo con su familia decidimos rendirle homenaje en el próximo año al Rey Vallenato Omar Geles, quien dejó un grandioso legado musical. Además, tenemos algunos avances y damos a conocer con antelación la fecha de realización del 58° Festival de la Leyenda Vallenata. Nos estamos preparando para este acontecimiento y cursamos la invitación a concursantes y visitantes a hacerse presentes a esta cita anual con nuestra querida música vallenata”.
En este certamen festivalero tendrán cabida los concursos de Acordeón Profesional, Acordeonera Mayor, Canción Vallenata Inédita, Piqueria Mayor, Acordeón Aficionado, Acordeón Juvenil, Acordeón Infantil, Acordeonera Menor, Piqueria Infantil y Piloneras Mayores, Juvenil e Infantil. De igual manera, el concurso de Pintura Infantil.
De esta manera arranca el proceso folclórico, cultural y musical denominado Festival de la Leyenda Vallenata, que nació en el año 1968 donde las alegrías se cantan, el sentimiento no se olvida y la paz suena en un acordeón.
Historia de Omar Geles
Desde el año 1981 Omar Antonio Geles Suárez, estuvo presente en el Festival de la Leyenda Vallenata cuando concursó en Acordeón Infantil. En esa ocasión ocupó el segundo puesto, siendo el ganador Miguel Avendaño. En 1985 se coronó Rey Aficionado y dos años después Rey de Reyes de esa misma categoría.
En el año 1989 se coronó como Rey Vallenato Profesional presentado las siguientes canciones. Paseo, ‘Qué dolor’ (Luis Enrique Martínez); Merengue, ‘Yo tengo una pena’ (Lorenzo Morales); Son, ‘El regreso’ (Romualdo Brito) y la Puya, ‘La fiesta de los pájaros’ (Sergio Moya Molina).
En esta gesta festivalera a Omar Geles lo acompañaron el cajero Luis Carlos ‘Azabache’ Varela, y el guacharaquero Reinaldo ‘El Papi’ Díaz. Después, estuvo concursando en tres Rey de Reyes: 1997, 2007 y 2017. En el 2022, no se inscribió.
La grandeza de Omar Geles también se extendió en el campo de la composición, donde supo darle oficio a su sentimiento dejando canciones que hoy hacen parte del amplio pentagrama de la música vallenata.
El compositor y poeta sanjuanero Luis Aniceto Egurrola Hinojosa tuvo la virtud de caer en los brazos del amor, donde lleno de sentimientos pudo volar bien alto y muchas veces llorar o sonreír. Para él no fue fácil escaparse de la melancolía y la soledad que muchas veces lo acompañaron. En se sentido optó por llamar a su memoria muchas letras que al unirlas convirtió en bellos poemas cantados.
Así era el talante del compositor guajiro que solía amarrar las desilusiones para que el corazón no sufriera fisuras, sino que cantara al paso de sus versos donde los ojos se dilataban para ver la fantasía de un suspiro y el alma optara por callar. En sus canciones la poesía nunca quedó rezagada porque primaba su estilo original y la conservación del romanticismo que estaba a la altura del poeta enamorado.
Cuando su sendero estaba iluminado y la inspiración lo acompañaba a todas partes, llegó su inesperada partida de la vida poniendo de luto al folclor vallenato, siendo su última presentación en publicó el domingo 18 de agosto de 2024 en Arjona, Bolívar, donde durante más de una hora hizo un recorrido por varias de sus exitosas canciones que los presentes cantaron al unísono.
Esa tarde en la Parranda de Compositores dentro de la versión 46 del Festival Bolivarense de Acordeón, donde él estuvo al lado de sus colegas Roberto Calderón, José Alfonso ‘Chiche’ Maestre y Jaime ‘El Tato’ Fragozo, se le aseguró un legado perdurable a sus canciones.
Luis Egurrola en un espacio antes de su presentación accedió a concederme una entrevista, donde expresó su amor a la música vallenata y la acogida a sus canciones. “Lo mío es amor por lo que hago y más cuando mis canciones han tenido la mayor receptividad. Me han grabado más de 200 canciones, siendo la primera ‘Que hay de ti’, por parte de Alexander ‘El Coco’ Oñate y Mauro Millán”.
De igual manera, contó que grabó en el año 2005 la producción musical Luis Egurrola canta, teniendo el apoyo del Fondo Mixto para la Cultura y las Artes de La Guajira, donde aparecieron 11 canciones de su autoría.
Después de entregar ese dato, expresó. “En mi vida lo único que he hecho es darle motivos al amor para hacer mis canciones llenas de poesía. Esas canciones me las han grabado los más importantes cantantes y también jovenes con buena proyección. Me fijo mucho antes de entregar una canción porque soy exigente y eso me ha servido. Me he distinguido por decir las cosas de frente”.
Al preguntarle con cuál canción de su autoría se quedaba, lo pensó un poco y dijo. “Todas mis canciones tuvieron un motivo esencial para hacerlas y eso es grande. Me queda difícil escoger una, pero cada vez que me presento en distintos escenarios me piden con insistencia ‘Una aventura más’, que me grabara Jorge Oñate”. Enseguida añadió. “Ahora no me ponga a escoger con cuál cantante me quedó. Eso es más difícil”.
Difícil para él fue hablar de Omar Geles. “La muerte de Omar me golpeó fuerte. Era un amigo sincero, compositor de mucha talla que dejó una inmensa huella. Siempre tuvimos afinidad y fue un ejemplo para todos como acordeonero y compositor. Ha sido una pérdida irreparable para la música vallenata”. Calló y se llenó de tristeza.
Madurar las canciones
Pasando a otro hecho, el compositor Luis Egurrola fue invitado el pasado mes de abril por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata a oficiar como jurado con la finalidad de preseleccionar las canciones inéditas que se presentaron en el 57° Festival de la Leyenda Vallenata. Esa tarea la tuvo al lado del compositor Juan Pablo Marín Álvarez y el historiador e investigador Celso Guerra Gutiérrez.
Después de cumplido el compromiso de escuchar 260 canciones donde se escogieron 70, Luis Egurrola hizo un balance de la tarea encomendada. “Las canciones hay que madurarlas y no hacerlas a la carrera para que puedan tener trascendencia. Ese es mi consejo a los compositores que aspiran a llegar lejos”.
Finalmente aseveró. “Desde hace muchos años vienen diciendo que el vallenato se acabará, y eso es mentira. Ahora es cuando hay compositores, cantantes y acordeoneros. La cosecha es grande y se percibe por todas partes”.
Sin demora cantó a capela la primera estrofa de una de sus canciones inéditas que estaba sin nombre, donde la poesía le hizo juego a la melodía logrando dibujar llamativos versos. También regresando a sus inicios recordó sus pasos en el colegio El Carmelo, donde le cantaba a la virgen. De hecho, su primera participación en un concurso de canciones lo hizo en el Festival de Música Mariana en la vereda de Los Pondores, La Guajira. Después su ascenso en el mundo vallenato es ampliamente conocido llevándolo a estar en la cúspide musical.
Luis Egurrola, cuya estatura era de 1.90, el pasado 19 de julio celebró su cumpleaños número 60 y lo estuvo festejando al lado de los suyos, teniendo en su boca palabras de alegrías y los planes que nunca faltan, pero su cuerpo tiempo después no aguantó la presión del corazón, al que infinidad de veces le cantó.
Viajes del adiós
En los viajes del adiós donde se ofrendan lágrimas y llegan los días aciagos que conllevan a encadenar el recuerdo, donde también se tiene al frente la marcha lenta de la muerte, apareció el poeta José Atuesta Mindiola, para declamar. “Luis Egurrola se ha ido, deja sus bellas canciones que son de los corazones eterno edén florecido. Todos estamos afligidos, la muerte siempre es tristeza, pero exaltamos la grandeza de su obra musical. El artista es inmortal porque es creador de belleza”.
En medio de los aletazos del dolor y la nota más melancólica, se despidió al célebre compositor quien supo unir poesías con melodía, logrando que se deshojara el sentimiento y los días fueran un pretexto para desafiar el alma que ahora llora sin consuelo, solamente esperando que las ilusiones no se queden dormidas en el tiempo…
El viernes 24 de septiembre del año 1976, hace 48 años, comenzó la historia musical de Diomedes Díaz Maestre, ‘El Cacique de La Junta’, saludado así por el cantante Rafael Orozco. Ese día salió el disco ‘Herencia musical’ para el sello Codiscos que grabó al lado del acordeonero Náfer Santiago Durán Díaz, quien el 30 de abril de ese año se había coronado como Rey Vallenato.
En total aparecieron 10 canciones cuyos autores son Diomedes Díaz, Náfer Durán, Sergio Moya Molina, Hernando Marín, Sergio Carrillo, Jaime Daza Hinojosa, Bolívar Urrutia y Miromel Mendoza.
Como novedad a Náfer Durán le incluyeron las canciones: ‘Teresita’, ‘La invitación’ y ‘Pobre negro’, logrando que por primera y única vez sucediera ese hecho en una producción musical de Diomedes Díaz, y más siendo su acordeonero.
Náfer, ahora a sus 91 años y añorando ese acontecimiento, indicó. “Ese año me había coronado como Rey Vallenato y gracias a la recomendación del acordeonero Emilio Oviedo, logré grabar con Diomedes Díaz. Lo mejor fue que incluyeron tres de mis canciones y eso me alegró más”.
De inmediato al hombre noble, dicharachero y amiguero lo sacudió la nostalgia. “Me siento orgulloso de ser el acordeonero que sacó a la luz pública a Diomedes Díaz. Al abrirle ese camino él se fue proyectando hasta llegar a ser un superdotado de la música vallenata. Era un fuera de serie y sus canciones siguen sonando sin descanso. Siempre que nos encontrábamos recordábamos ese hecho y le decía que lo admiraba mucho. Era de mi corazón”.
Versos de agradecimiento
Cuando en distintos escenarios Diomedes Díaz se encontraba con Náfer Durán, los recuerdos eran gratos entre diálogos, abrazos y notas de acordeón. En una de esas ocasiones, exactamente en Barranquilla, Náfer tocó y Diomedes le regaló versos de agradecimiento.
“Cuando veo a Naferito, me dan ganas de llorar, porque eso me hace acordar, cuando estaba muchachito”. “Yo me voy a referir, canto lo que puede ser, me llevó pa’ Medellín, pá que grabara con él”. “Yo no sé lo que me pasa, siendo yo tan buen muchacho. Es que le agradezco a Náfer, por eso lo quiero tanto”.
Precisamente Diomedes Díaz en la canción ‘Mi vida musical’, grabada en el año 1991 al lado de Juancho Rois, hizo un amplio recorrido en cinco minutos y 27 segundos de esa historia que lo catapultó a la gloria y le regaló esa linda fanaticada que nunca lo olvida.
“Después me vine pa’l valle en un Festival y canté una parranda y se oyó decir, que ese muchacho que canta puede servir, por el estilo que tiene para cantar, y enseguida me llevaron pa’ Medellín, y grabe mi primer Long Play con Náfer Durán”.
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El testimonio
El acordeonero Emilio Oviedo Corrales, había conocido a Diomedes Díaz como compositor e incluso le grabó con Rafael Orozco, la canción ‘Cariñito de mi vida’. Cuando lo escuchó cantar le notó mucho talento, percibiendo que era una joya digna de pulir.
La historia la contó el maestro Emilio Oviedo de la siguiente manera. “Ya le conocía su talento, humidad y carisma a Diomedes Díaz. De esa manera cuando me llamaron de la casa disquera Codiscos, para que le buscara un cantante a Náfer Durán, quien se acababa de coronar como Rey Vallenato, no dudé en recomendarlo. Así fue como Diomedes Díaz pudo grabar, darse a conocer y sobresalir de manera extraordinaria”.
En la mencionada producción musical apareció la canción ‘El chanchullito’ de la autoría de Diomedes Díaz, que se convirtió en éxito en su propia voz. En ese canto le llamó la atención a una mujer morena para que tuviera calma y no dañara el sentimiento que unía a dos corazones. “Te mortifica mi ausencia, no sé por qué morenita. Me quieres tener cerquita en la luz de tu presencia. Debes de tener en cuenta que a los dos nos perjudica”.
…Y pensar que todas esas ilusiones se armaron en La Junta, La Guajira, rezándole a la Virgen del Carmen para que se cumplieran sus deseos entre placer y penas. ‘El Cacique de La Junta’ recordaba aquel inicio con el conjunto ‘Los JJ’, el cual integraban su tío Martín Maestre, en el acordeón; Ricaurte José ‘Kate’ Martínez, en la caja y José Eduardo ‘Piyayo’ Mendoza, en la guacharaca.
En el recorrido por la gesta musical de Diomedes Díaz, aparece aquel primer cajero ‘Kate’ Martínez, para aseverar. “Tiempos aquellos acá en La Junta donde nunca se pensó que el muchacho tímido, jocoso, pero con carisma, iba a llegar demasiado lejos como cantante. Que orgullo haberlo visto crecer en la música”.
Es así como en la trayectoria musical de Diomedes Díaz, desde 1976 a 2013, Diomedes Díaz grabó un total de 34 producciones musicales al lado de los acordeoneros Náfer Durán, Elberto ‘Él Debe’ López, Juancho Rois, Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, Iván Zuleta, Franco Arguelles, Juancho de la Espriella y Álvaro López. También recibió un Premio Grammy Latino Vallenato-Cumbia, Discos de Oro y Platino, y Congos de Oro en el Carnaval de Barranquilla, entre otros galardones.
La vida del artista
El 19 de diciembre de 2013 se lanzó la producción musical de Diomedes Díaz y Álvaro López, titulada ‘La vida del artista’, y la alegría se sentía por todas partes por este acontecimiento de fin de año, pero tres días después la tristeza arropó al mundo vallenato.
Partió de la vida el artista que recalcó. “Como Diomedes no hay otro, eso nunca nacería, y si nace no se cría, y si se cría se vuelve loco”.
Sus canciones se siguen escuchando y sobresale una llamativa frase. “El hombre no vale por el terreno que pisa, sino por el horizonte que descubren sus ojos”. Ay Diomedes, dejaste una gran herencia vallenata.
“Uno, dos, tres. Se ilumina el letrero rojo, es la señal de estamos al aire y suena una de las voces más icónicas de la radio en Valledupar y Colombia, es nada más y nada menos que Gustavo Enrique Morales”
Cerca de siete décadas han pasado desde que Gustavo Enrique Morales Arrieta, aquel niño que a la edad de 12 años ya realizaba perifoneo por las calles de su natal Chimichagua (Cesar) anunciando los eventos que se realizaban en esa localidad, esto lo hacía por su vocación a la radio y por el sueño de convertirse en un gran locutor; estas dos razones fueron las que lo obligaron a buscar nuevos horizontes; estos dos argumentos lo hicieron arreglar sus maletas y salir de las entrañas de su familia en el año de 1.970 y partir de la tierra de la piragua cuando apenas tenía 14 años de edad.
Con la bendición de sus progenitores Luisiana Arrieta “Madre” y Cristóbal Morales “Padre” se marchó con destino a la capital mundial del vallenato, Valledupar, en esta ciudad terminó el bachillerato en colegio José Eugenio Martínez.
Inicios en la radio.
Su primer aterrizaje radial fue en las emisoras radio Reloj y radio Valledupar, que en ese entonces pertenecían a la cadena radial Caracol, allí llegó buscando trabajo pero el gerente de estos dos medios de comunicación le manifestó que en el momento la única vacante que existía era como mensajero, “El orgullo de Chimichagua” ni corto ni perezoso aceptó dicho cargo; el sacrificio fue tan grande que una de las anécdotas más inverosímiles que recuerda fue, precisamente cuando le tocaba dormir en las instalaciones de estos medios de comunicación para no fallar en sus turnos de trabajo y hacer locución en horas de la madrugada. Después de varios meses de estarse desempeñando como mensajero se conoció con Celso Guerra Gutiérrez quien trabajaba como control de sonido en estas dos emisoras, Celso, fue quien le dio la oportunidad y lo enseñó cómo manejar una consola por primera vez; fue así como con el pasar de los días Gustavo Enrique se convirtió en control de sonidos de estos dos medios de información y alternaba este nuevo oficio con “Checho” Guerra Gutiérrez.
Nace el informativo Mañanitas Vallenatas.
En el año de 1.973 aparecen varios locutores importados por radio Guatapurí desde Barranquilla a Valledupar entre ellos aparece un anunciador nacido en Santa Cruz de Mompóx en el departamento de Bolívar; libretista y productor de radionovelas criollas llamado Adolfo Acuña Porras quien se constituyó en el pionero de los presentadores del Festival de la Leyenda Vallenata.
Esto nos manifiesta Gustavo Enrique Morales que: “El verdadero fundador del informativo “Mañanitas Vallenatas” fue Adolfo Acuña Porras, yo estaba de control de sonido en Radio Valledupar cuando se presentó un pequeño desacuerdo profesional entre dos locutores pertenecientes a Radio Guatapurí, uno era el locutor nacido en el Banco (Magdalena) Electo Gil Bustamante y el otro era Adolfo Acuña Porras, esto hizo que Acuña Porras abandonara la emisora radio Guatapurí y se marchara a la estación difusora radio Valledupar, estando Adolfo en esta emisora murió en el año 1.982, el muere un viernes, yo me hago cargo del informativo mañanitas vallenatas el lunes siguiente a su muerte y lo saco al aire a las 5 de la mañana en Radio Reloj, una emisora perteneciente también a Caracol Radio ubicada en las mismas instalaciones donde funcionaba radio Valledupar; eso molestó a los locutores de esa época que hacían radio en Valledupar y me llovieron los reproches por parte de ellos, estos manifestaban que como era posible que un mensajero que apenas se estaba iniciando como control de sonido iba a reemplazar a un locutor tan prestigioso como Adolfo Acuña”
Emprende un nuevo camino
Inmediatamente después de las críticas destructivas por parte de los anunciadores de la ciudad de Valledupar “El orgullo de Chimichagua” se llenó de valor y decidió prepararse; es entonces cuando arranca sus estudios en el instituto de la ciencia y la comunicación, donde terminó satisfactoriamente su formación y alcanza el título de productor de radio y televisión; luego se hace comunicador social y periodista de la universidad “Jorge Tadeo Lozano” estas dos instituciones educativas estaban ubicadas en la ciudad de Bogotá, estos estudios los realizó con el auspicio de la empresa Radial Caracol.
A pesar de haber terminado comunicación social “El orgullo de Chimichagua” no se quedó quieto y se incorporó a la escuela normal superior Santa Teresita de Sabanalarga (Atlántico) donde obtuvo el título de bachiller pedagogo, seguidamente ingresa a la corporación Universitaria del Caribe “Cesar” donde estudió licenciatura en español y literatura; luego de obtener el título de licenciado en español y literatura se hace especialista en educación; seguidamente se matriculó en la universidad Rafael Belloso Chacín (URBE) de Maracaibo y desarrolla una maestría en educación, después de la maestría realiza un doctorado en Educación en la Universidad Rafael María Baralt (UNERMB) también de Maracaibo. Con este logro es el único periodista de Valledupar que ostenta un doctorado.
Con mucha nostalgia Gustavo Enrique recordó momentos que le dejó el oficio de docente por varios años del colegio Villa Corelca de Valledupar, hoy en día está gozando de dos merecidas pensiones; una como comunicador y otra como educador. es tanto el amor por la radio de este humilde y sabio periodista ejemplo para las nuevas generaciones que después de 60 años de su gloriosos inicio en la banda a.m. (amplitud modulada) su voz sigue vigente y continúa realizando su programa que tiene más de 50 años de estar al aire titulado “Mañanitas Vallenatas”.