«El soporte de la música vallenata tradicional es la poesía» – Poeta José Atuesta Mindiola

Nuestro invitado especial en Estampas Vallenatas es un gran cultor que lleva el alma repleta de grandes sentimientos y los plasmas en cada una de sus obras literarias y musicales.

Se trata del profesor y poeta José Atuesta Mindiola, quién ha realizado una hermosa labor en la cultura siendo de gran conocimiento para todos, sus hermosos poemas y décimas, valorando esa gran sensibilidad que posee en sus obras literarias.

Cómo poeta y compositor José Atuesta Mindiola se expresa en cuanto a los cambios que ha tenido el vallenato, manifestando que el soporte de la música vallenata tradicional es la poesía y por eso los cantos que nunca pasan de moda son los que tienen verdadera poesía, hermosos acordes y están bien interpretados.

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Crónica- Romualdo Brito observó un último amanecer en el Valle

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Eran las 4:30 de la madrugada del viernes 20 de noviembre de 2020, cuando el cantautor Romualdo Brito López emprendió en su vehículo un viaje desde Valledupar hacía Bogotá, no sin pasar antes por el negocio de Fabián Pontón Guerra, ubicado diagonal al Parque Didáctico, a comprar 20 kilos de queso que le costaron 250 mil pesos.

Durante su recorrido camino a La Paz, Cesar, pudo observar en toda su dimensión el amanecer de su querido Valle, cuando la luz de la aurora iba en aumento a una velocidad considerable para darle la bienvenida a un nuevo día.

Ese amanecer, de inmediato le recordó aquella canción que hiciera en el año 1997, teniendo como protagonista a una mujer pegada a su corazón, a la cual le pedía que no se fuera de su vida.

Ay, sígueme queriendo te pido

para que el amor no se acabe,

ay, vamos a llenar de cariño

los amaneceres del Valle.

Esa obra, ‘Amaneceres del Valle’, que grabara Jorge Oñate con Gonzalo ‘El Cocha’ Molina un año después, fue motivo de conversación vía celular con su esposa Indira de la Cruz Ariño, al llegar a San Diego, donde compró una considerable cantidad de bollos de mazorca.

Él, le dijo a su compañera. “Bonito amanecer, como el de la canción”, y ella solamente manifestó: “Verdad, amor”. Enseguida, él le comentó que llegaría en la noche, y pidió que le guardara para comer salpicón de cazón con guineo.

Se despidieron con palabras bellas, y cuando la mañana avanzaba, Romualdo se encontró de frente con la muerte, encuentro que no pudo esquivar en la autopista del destino.

El mundo vallenato de inmediato se cubrió de luto e Indira de la Cruz perdió al hombre que le compuso más de 300 canciones, comenzando con ‘Amaneceres del Valle’ y terminando con ‘Navidad contigo’; que le regaló un hijo, Romualdo Jr., además de convertirse en el mejor papá de los tres hijos que a ella le quedaron de su primer matrimonio.

Dolor del alma

Indira no encontrará remedio para disipar sus penas, y más de la forma como él murió teniendo muchos proyectos, amando a su familia con esos detalles que no tienen comparación y haciendo canciones.

Sentarse con la mujer que fue la mayor inspiración para Romualdo Luis Brito López, nombre que le puso su padre Pedro Esteban Brito Díaz por el cantante Carlos Romualdo Gardel y el árbitro brasilero Romualdo Arppi Filho, fue algo difícil, porque las lágrimas estaban en la mesa de la tristeza y las palabras salían del fondo de su alma. ¿Cómo empezar si las preguntas ahondaban el dolor?

Se comenzó entonces por ese ayer donde ella lo conoció, y muchos años después floreció el amor enmarcado en cantos.

“A Romualdo lo conocí cuando tenía 15 años, a través de mi tío Adalberto Ariño. Estaba en la Casa de la Cultura interpretando una canción inédita en el Festival Vallenato. Después, no lo vi más, hasta que en el año 1990, estando en Barranquilla comenzando mis estudios universitarios, nos encontramos en un supermercado”. Así narra esa etapa de amistad que después tuvo el llamado del amor, tarea que no fue fácil porque incidían muchos aspectos.

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ROSENDO… Y LAS NAVIDADES DE SIEMPRE

Por: Hernán Baquero Bracho

Hace 40 años y después de untarse plenamente del sentimiento que produce la navidad y el año nuevo, Rosendo Romero Ospino “El Poeta de Villanueva” como se le conoce en el mundo artístico ya que todas sus canciones exitosas y que siempre han estado en la cima de la música vallenata, son eso, poemas hechas canciones con una melodía y un deje musical inigualable; se inspiró y produjo la canción vallenata que más suena en la temporada decembrina. Es lo que uno llama una verdadera composición y no música chatarra que es la que producen la mayoría de los que dicen llamarse hoy compositores vallenatos. Al escuchar los versos con este mensaje de cariño donde el poeta invita a olvidarse de los recuerdos y llenarse de parabienes, muchos han llorado, otros han reído, porque pasará de moda, porque las navidades para bien o para mal, se repiten exactamente trescientos cincuenta días, cada año.

Rosendo Romero, con esa amabilidad característica accede a hablar de esta exitosa obra: “esa fue una canción que la compuse en 1980, ya había compuesto “Fantasía” que había sido un éxito con Diomedes Díaz y tenía el reto de tener que superar a esa canción y lógicamente tenía que ser un tema que no se pareciera para nada a “Fantasía”. Hacía mucho tiempo tenía interés de componer algo sobre la navidad y me empecé a llenar de requisitos, a buscar un poco sobre el lenguaje de la navidad y a conocer su sentimiento popular. Noté que muchas personas se ponen alegres y tristes en esa época, entonces uní estos dos sentimientos y busqué una melodía netamente vallenata. Conjugué todo esto y Diomedes hizo una interpretación excelente y hoy “Mensaje de navidad” permanece en la memoria de las personas que encuentran en la navidad una fecha ideal para el reencuentro, para la reconciliación y para las cosas buenas de la vida”.

El poeta de Villanueva siguió emitiendo sus conceptos sobre el sentimiento que le propuse escuchar una de sus máximas obras musicales: “Siento que como compositor cumplí una función social porque sé que muchas personas en esta época de navidad se sienten acompañados con esta canción y encuentran el mensaje apropiado para poder ver la vida con más optimismo, a pesar de que la canción tiene un dejo de tristeza. Me siento contento de aportar algo a la sociedad a través de este canto donde uní tantos y tantos recuerdos”. Desde la mañana en que nació la canción “Mensaje de navidad” en Villanueva, La Guajira, hasta nuestros días continua provocando recuerdos cercanos y lejanos, nostalgias envueltas en lagrimas, alegrías expresadas en caricias, besos y abrazos porque Rosendo Romero logró plasmar en versos un pedazo de su cariño que le brotó del alma y con el contagio a todo el mundo. En otras palabras “Mensaje de navidad” es el mejor poema cantado para recibir cada año con los brazos abiertos al Niño Dios.

Rosendo Romero Ospino, ha sido uno de los mejores compositores que ha dado la música vallenata y eso nadie lo pone en duda. Desde muy joven Dios le concedió este don de ser poeta y compositor y por ello en la época dorada del Colegio Nacional Roque de Alba se quedó en los corazones de profesores y alumnos sus grandes avatares y sus grandes inicios del gran poeta y del gran compositor que ha parido Villanueva. En 1986 concursó en el Festival de la Leyenda Vallenata y ocupó el tercer lugar con el tema “Poesía y Canto” siendo la canción ganadora “Ausencia Sentimental” de Rafael Majarrez Mendoza, que hoy es el Himno Folklórico del Festival Vallenato. Las canciones de Rosendo Romero pasan de cien y todas han sido éxitos por los diferentes grupos que las han grabado. Solo le pedimos a Dios que continúe dándole sabiduría al poeta de Villanueva, para que continúe endulzando corazones y generando sentimientos de amor y de alegría.

Adiós al compositor de las mil canciones Romualdo Brito.

Hoy el folclor vallenato está de luto ante la pérdida de un gran compositor que dejó plasmada su alma a través de cada una de sus canciones.
Romualdo Brito López, nació en un corregimiento de la Guajira llamado treinta Tomarrazón, lugar  que él mismo afirmaba qué “Sería difícil encontrarlo en un mapa” de allí parte su jocosidad, su alegría y su forma de ver la vida, así era Romualdo Brito, Reconocido por tantas obras musicales que sobrepasan las mil,  aporte  significativo para nuestro folclor Vallenato.

Romualdo Brito fue reconocido como un compositor versátil, original, con gran habilidad para componer, siempre lleno de picardía y a la vez romántico de allí que puede inspirarse para componer una canción como “Esposa mía”, así como también para componer una  no tan romántica como “El Santo Cachón”,  “Parranda, ron y mujer” que le grabó Diomedes entre otras dieciseis más, son tantas canciones que definitivamente han demostrado esa gran personalidad para componer sin dejar atrás la interpretación que también le ha hecho a otras canciones que no son de su autoría como es el caso de “Mi presidio” de la autoria de Mateo Torres y “Tatuaje en el alma” de Leopoldo Turizo, canciones con las cuales también alcanzó una proyección a nivel nacional e internacional y que han marcado la historia de la música vallenata como grandes éxitos del folclor Vallenato.

TATUAJE EN EL ALMA

Ha tenido el reconocimiento de haber sido uno de los compositores que más obras le han grabado y sobre todo a intérpretes importantes como Poncho Zuleta, Jorge Oñate, Diomedes Díaz, Binomio de oro, Otto serge, Los embajadores vallenatos, entre otros. Definitivamente el maestro Romualdo Brito representa un gran icono dentro del folclor vallenato que nos enorgullece cada día a través de sus composiciones dejando en alto a Colombia en el mundo entero.

El folclor vallenato está de luto ante esta gran pérdida, nos unimos en una oración por su alma. Fortaleza a toda su familia.

Diana, la mujer que hizo llorar, cantar y viajar a Calixto Ochoa

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Una traga maluca. Así se podría denominar el amor desbordante de Calixto Antonio Ochoa Campo por aquella mujer vallecaucana que un día partió sin decirle nada, y a él no le quedó otra alternativa que hacerle dos canciones donde le pedía alguna explicación.

El Rey Vallenato del año 1970 puso a funcionar el radar de su corazón para que la joven Diana Aristizábal diera señales de vida, o alguien le dijera que la estaba buscando con premura porque su corazón en medio del silencio la pedía a gritos.

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