El arte musical que late en el corazón de un maestro del vallenato:Ismael Rudas Mieles y la música que recuerda

“La música es amor buscando palabras”: Lawrence Durrell (escritor británico)

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado

En el universo del vallenato, ese territorio donde la memoria aprende a cantar, hay nombres que no solo se escuchan, sino que se sienten. Ismael Rudas Mieles es uno de ellos: Maestro del acordeón y del tiempo interior, su música no sólo se limita a acompañar fiestas o nostalgias pasajeras: dialoga con el corazón, lo interpela, lo conduce por senderos donde la emoción se vuelve palabra, y la palabra recuerdo.

“El Pollo Isma”, como se le conoce artísticamente, ha sabido explorar con hondura lo que popularmente en el vallenato se llama modo menor: ese registro donde la alegría se vuelve introspectiva y el dolor aprende a decirse con dignidad. Su acordeón no grita, confiesa. Cada nota parece nacida de una conversación silenciosa consigo mismo, como si el instrumento fuera una extensión del alma que se atreve a recordar sin temor. Conviene, sin embargo, hacer una precisión que el propio maestro señala con rigor y humildad: en términos musicales, lo correcto es hablar de modalidad menor, aunque en el lenguaje cotidiano del vallenato se le conozca como tono menor. Esta aclaración, lejos de enfriar la emoción, la honra y revela el profundo respeto de Ismael Rudas por el oficio, por el conocimiento y por la verdad del sonido.

Hay además en Rudas Mieles un arte silencioso que no siempre se menciona y que engrandece aún más su obra: el de la palabra escrita. Sus canciones no solo se sostienen en la melodía sino también en una redacción clara y sensible, cuidada en su coherencia literaria: su gramática, su ortografía y su puntuación, como si cada verso hubiese sido afinado con la misma paciencia con la que se afina un acordeón. Resulta admirable que esta destreza expresiva nazca de una formación académica breve: apenas hasta tercero de primaria y, aun así, alcance una madurez que muchos trayectos formales no logran. En Ismael, escribir es otra manera de escuchar la vida y comprenderla.

En esta reciente producción musical, integrada por tres obras profundamente significativas “El alma me duele”, “Mi alma canta” y “Camino sombrío”, el maestro Ismael Rudas, acompañado por la voz sensible de Carlos Malo, nos entrega tres estaciones del sentir humano. No son canciones aisladas, son fragmentos de una misma travesía emocional, cartas escritas desde distintos momentos del amor, la pérdida y la gratitud por el simple hecho de estar vivos.

“El alma me duele” es un lamento sereno y profundo. No hay escándalo ni exageración, sino un dolor que ha aprendido a caminar despacio. La voz de Carlos Malo se quiebra sin artificios, como quien habla solo cuando ya no queda nadie más. La letra recorre los errores del pasado, las ausencias que pesan, los años que pasan sin respuestas claras: “El alma me duele, ya sabes que no estás…”. Aquí, el acordeón de Ismael Rudas suspira, se repliega, acompaña sin invadir. Es una canción que invita a mirarse por dentro y aceptar que hay dolores que no siempre se curan, pero que al nombrarlos se comprenden.

En “Mi alma canta” la emoción se abre como una ventana. Es la entrega total, el amor sin reservas, la celebración de haber amado aun cuando el riesgo era alto. Compuesta en modalidad menor uno de los sellos más reconocibles del acordeón de Rudas, la melodía envuelve al oyente en una melancolía luminosa. La voz de Carlos Malo se eleva con gratitud y devoción, mientras el acordeón late con la fuerza de un corazón que no teme mostrarse: “Querías que te entregara mi alma, y mi alma te entregué…”. Aquí no hay arrepentimiento, solo plenitud. Amar, parece decirnos la canción, siempre vale la pena, incluso cuando duele.

“Camino sombrío” nos devuelve al origen. Es un viaje a la memoria y una continuación natural de aquellas canciones que marcaron la época de «Imelda» y «El viejo baúl» y que aún habitan el imaginario del vallenato. La letra es paisaje, infancia, montaña y brisa fresca. La voz se vuelve recuerdo y el acordeón dibuja caminos por donde todavía transitan los afectos: “Subiendo la cordillera por una hermosa ladera…”. Aquí la nostalgia no lastima, acompaña, como una sombra fiel que camina a nuestro lado. La presencia de Carlos Malo como intérprete resulta esencial en esta obra. Su voz no busca protagonismo, sino verdad. Canta como quien consuela y, al mismo tiempo, se deja consolar. Y detrás de todo, la dirección sensible del “Pollo Isma” sostiene la obra con pulso firme y artesanía emocional, cuidando cada detalle como quien sabe que la música también es un acto de amor. Estas canciones no pretenden explicar la vida pero la iluminan. Son faros íntimos, discretos, que nos recuerdan que sentir también es una forma de resistencia.

En Ismael Antonio Rudas Mieles, la música, la palabra y el conocimiento se entrelazan como un solo oficio: el de comprender al ser humano desde la emoción y la memoria. Gracias Maestro, por seguir haciendo de la música un lugar habitable para el alma, por demostrar que el arte verdadero no depende de títulos, sino de sensibilidad y por recordarnos que la música es el hilo invisible que nos conecta con el saber integral.

Con cariño, aprecio admiración, Ramiro Elías Álvarez Mercado

Linnett Acebey despidió el 2025 con el Año viejo se vá, una obra que une a Colombia y Bolivia.

La cantautora boliviana Linnett Acebey cerró el año 2025 con una obra musical de su autoría e interpretada en su propia voz, titulada “El año viejo se va”, una canción que se consolida como un himno para despedir el año y que busca permanecer en el tiempo como un recordatorio de los mejores momentos vividos en cada etapa de nuestras vidas.

El video oficial fue realizado en dos escenarios, Bolivia y Colombia, resaltando la importancia de esta festividad tan significativa, cuando despedimos el año en compañía de nuestras familias y amistades, cargados de recuerdos, esperanza y gratitud.

“El año viejo se va” cuenta con la participación especial del acordeón del rey vallenato Beto Jamaica, aportando la esencia auténtica del folclor colombiano a esta emotiva producción. La canción fue producida musicalmente por Carlos Lengua, mientras que el video estuvo a cargo de CYVPROMUSIC y Terrigenos Films.

Desde ya, le deseamos el mayor de los éxitos a Linnett Acebey, reconocida como la pionera del vallenato en Bolivia, quien continúa dejando huella con su talento y su compromiso con la difusión de este género musical más allá de las fronteras.

Con fuerza comenzó el periodo de inscripciones para el 59° Festival de la Leyenda Vallenata

Con una amplia concurrencia se abrieron las inscripciones para los concursos del 59° Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro, iniciando con los grupos de piloneras.

El primero en hacerlo fue el grupo Ceiva Cerrejón cuyo coreógrafo es Iván David Zárate Ruiz y hasta el momento se han inscrito 54 grupos en la categoría mayor, 10 en juvenil y 10 en infantil.

En acordeón profesional se inscribió Juan Carlos Padilla Barrios, de Galapa, Atlántico, quien estará acompañado en la caja por José Jaime Murgas Ávila y en la guacharaca Eduardo Manuel Ferias Fonseca. De igual manera, en piqueria mayor se inscribió Ever Alfonso Corzo Arzuza, de Villa Germania, jurisdicción de Valledupar.

Desde muy temprano Iván David Zárate llegó a las instalaciones de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, para lograr el objetivo. “Gracias a Dios llegué de primero para inscribirme. Hemos participado en 23 ocasiones y ganamos en el año 2009.  Invito a todos a inscribirse en este trascendental evento que se encarga de conservar y promover nuestras costumbres folclóricas”.

Las inscripciones para los distintos concursos como son: Acordeón Profesional, Acordeonera Mayor, Canción Vallenata Inédita, Piqueria Mayor, Acordeón Aficionado, Acordeón Juvenil, Acordeón Infantil, Acordeonera Menor, Piqueria Infantil y Piloneras en las categorías Mayor, Juvenil e Infantil, estarán abiertas hasta las 6:00 de la tarde del seis de marzo, y se reciben de manera presencial en las oficinas de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata ubicadas en la Carrera 19 No. 6N-39 vía al puente de Hurtado de Valledupar. De igual manera, a través del correo certificado o en el correo electrónico: inscripcionesfesvallenato@gmail.com

Los formatos de inscripción para los distintos concursos se pueden bajar en el siguiente link: https://festivalvallenato.com/concursos/

El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araújo, se mostró complacido por la respuesta de los primeros concursantes en inscribirse e invitó a todos a contestar presente para continuar exaltando a través de las notas del acordeón, los cantos y los versos a este amado folclor vallenato.

El 59° Festival de la Leyenda Vallenata se llevará a cabo del 29 de abril al dos de mayo. Además, de los concursos y desfiles se tendrán grandes espectáculos musicales en el Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, cuya boletería está en la venta en tuboleta.com

Biografía Artistica – Alvaro Orozco «El Cantor del Folclor»

A través de Estampas Vallenatas del Folclor, conozcamos la trayectoria del cantante y compositor Álvaro Rafael Orozco Orozco, reconocido en el medioartístico como «El Cantor del Folclor» nace el día 5 de diciembre del año 1955, enun pueblo llamado Piedras de Moler, ubicado a la orilla de la Ciénaga de Zapayán, en el departamento del Magdalena. Es el menor de sus hermanos, y ciego de nacimiento.

Su infancia y adolescencia transcurre en su pueblo natal y comienza a descubrir su talento musical entre los 5 y 7 años, a través de la percusión ya que, «cualquier objeto corría el peligro de acabar convertido en tambor», sobre todo cuando en las noches se reunía a cantar con sus amigos de infancia.

A la edad de 13 años aprendió a tocar guitarra y a los 17 años se trasladó a la ciudad de Barranquilla, buscando oportunidades para surgir en el ámbito musical, además de rehabilitarse como persona en situación de discapacidad visual.

En Barranquilla ingresó al instituto nacional para ciegos (INCI) donde se rehabilitó, validando luego la primaria en el colegio americano durante 2 años, posteriormente el bachillerato completo de la libre en jornada nocturna; y en el año 1987 inicia sus estudios de derecho en la Universidad del Atlántico, obteniendo el título de abogado. Con gran perseverancia, constancia y capacitación el maestro Álvaro Orozco alcanzó grandes metas a nivel profesional.

Así mismo continuó su preparación académica, realizó unos cursos para ingresar al escalafón del magisterio. Después de estar en el escalafón participó en un concurso para docente, y al pasar el concurso fue nombrado en el magisterio como docente de guitarra. A día de hoy; transcurridos 20 años, estoy pensionado por el magisterio nacional.

En su trayectoria musical, profesionalmente inicié en el 2001, cuando grabó el primer CD, y hasta la fecha van 11 producciones, que recopilan 95 canciones. Y en el momento se encuentra grabando los sencillos de mi próximo CD.

De sus más recientes canciones publicadas se encuentra Quejas de una, un son vallenato de su autoría y de su hermano Atilio Orozco y la tremolina una puya de Álvaro Orozco, que hacen parte del nuevo trabajo musical de Mi Casa Vallenata Vol. 5, así mismo presenta su canción Un año que se va y otro que viene, de su autoría e interpretada a dúo con Martin Vicente Rivera, invitando al público amante del vallenato a disfrutar de todas sus canciones en YouTube.

A través de Estampas Vallenatas Radio conozcamos la trayectoria del cantante y compositor Álvaro Rafael Orozco Orozco, reconocido en el medio artístico como «El Cantor del Folclor» nace el día 5 de diciembre del año 1955, en un pueblo llamado Piedras de Moler, ubicado a la orilla de la Ciénaga de Zapayán, en el departamento del Magdalena. Es el menor de sus hermanos, y ciego de nacimiento

Su infancia y adolescencia transcurre en su pueblo natal y comienza a descubrir su talento musical entre los 5 y 7 años, a través de la percusión ya que, «cualquier objeto corría el peligro de acabar convertido en tambor», sobre todo cuando en las noches se reunía a cantar con sus amigos de infancia.

A la edad de 13 años aprendió a tocar guitarra y a los 17 años se trasladó a la ciudad de Barranquilla, buscando oportunidades para surgir en el ámbito musical, además de rehabilitarse como persona en situación de discapacidad visual.

En Barranquilla ingresó al instituto nacional para ciegos (INCI) donde se rehabilitó, validando luego la primaria en el colegio americano durante 2 años, posteriormente el bachillerato completo de la libre en jornada nocturna; y en el año 1987 inicia sus estudios de derecho en la Universidad del Atlántico, obteniendo el título de abogado. Con gran perseverancia, constancia y capacitación el maestro Alvaro Orozco alcanzó grandes metas a nivel profesional.

Así mismo continuó su preparación académica, realizó unos cursos para ingresar al escalafón del magisterio. Después de estar en el escalafón participó en un concurso para docente, y al pasar el concurso fue nombrado en el magisterio como docente de guitarra. A día de hoy; transcurridos 20 años, estoy pensionado por el magisterio nacional.

En su trayectoria musical, profesionalmente inicié en el 2001, cuando grabó el primer CD, y hasta la fecha van 11 producciones, que recopilan 95 canciones. Y en el momento se encuentra grabando los sencillos de mi próximo CD.

De sus más recientes canciones publicadas se encuentra Jamás te Olvidaré, un son vallenato de su autoría y Mis tres amores de la autoría de su hermano Atilio Orozco, que hacen parte del nuevo trabajo musical de Mi Casa Vallenata Vol. 4, invitando al publico amante del vallenato a disfrutar de todas sus canciones en Youtube.

Biografía Artística Compositor Darío López Ecker

Darío López Ecker nació en Mahates, Bolívar, el 25 de enero de 1969. Es hijo de Reinaldo López y Doris Ecker, quienes se radicaron en la ciudad de Cartagena en 1978, donde Darío ha vivido por más de 42 años, ciudad en la que creció y formó su hogar junto a su esposa Carmen Vanegas.

En su faceta como compositor, Darío López se define como un amante profundo de la música y de todas las expresiones que encierra el folclor vallenato, destacando especialmente su riqueza literaria.

Desde los doce años comenzó a sentir una fuerte inclinación por el vallenato. Su primera composición nace en 1992, motivada por la muerte del inolvidable Rafael Orozco. Esta canción titulada “Mujer del Alma” permaneció guardada por muchos años. Posteriormente escribió algunas letras más sin darlas a conocer, hasta que, motivado por su agrupación Mundo Vallenato, de la cual es director, retoma con fuerza la musa de la composición.

Su segunda obra fue “El Letrón”, y la primera en ser grabada fue “Mujer del Alma”, interpretada por Jhonny Villalba. Luego vendrían canciones como “Cartagena Linda”, grabada por Jair Díaz; “Otro Querer”, en la voz de Rubén Darío Peña; “La Mujer de Mis Sueños”, interpretada por Atilio Valencia; y nuevamente “Cartagena Linda”, esta vez en la voz de Carlos Malo.

A finales de 2019, durante un viaje a España, Darío López continuó componiendo y de allí nacieron canciones como “Tributo a los Juglares” y “Ayúdame Señor”, ambas interpretadas al estilo de Rafael Orozco por el cantante Diego Luis Lara, además de “Tu Cumpleaños”, interpretada por Beto González.

En el año 2020 se consolida como compositor con importantes grabaciones como “La Finca” y “Mi Valle Querido”, esta última en homenaje a Valledupar y a su natal Mahates, ambas interpretadas por Edilson Brito. También se destacan “La Tractocamión”, “Mil Bendiciones” y “El Perro”, grabadas por Horacio “El Chacho” Mora; “Yo Soy el Rey”, dedicada al Rey Vallenato Manuel Vega, interpretada por Albeiro “El Coty” Avendaño; “Mi Aspirina”, por Chucho Hernández; “El Dueño Tuyo”, en la voz de Alejandro Manga; y “Hija” y “Mujer del Alma”, interpretadas por Gaby Luna.

Durante el 2021 amplía su repertorio con canciones como “Colombiano”, grabada por Chucho Hernández; “Arbolito de Navidad”, en la voz de Diego Luis Lara; y “Muchacho Bueno”, homenaje a un gran amigo, interpretada por Ricky Vega.

En 2022, en el marco del Carnaval, le graban “El Congo del Carnaval”, interpretada por Ricky Vega. Ese mismo año logra gran impacto en redes sociales con “Infarto de Amor” y “Cuidao con la Candela”, ambas interpretadas por Chucho Hernández. También se suman obras como “La Guapachosa” (Fredis Delgado), “Madre Querida” (Jadid Miranda), “Mis Sobrinos” (Fernando Sosa), “Hombre Provinciano” (Carlos & Guido Malo – El Dúo Sensacional), “La Otra Mitad de Mí” (Gaby Luna), “Mi Cantinita” (Horacio “El Chacho” Mora) y “Mi Salvador”, interpretada y ejecutada en acordeón por Leonardo Martínez. Cierra el año con “El Flojo”, canción alegre y jocosa grabada por Chucho Hernández.

En 2023 continúan naciendo nuevas obras como “Quiero Enamorarme” (Eufredo López), un homenaje al maestro Adolfo Pacheco grabado por El Dúo Sensacional, “Labios Rojos”, dedicada a las madres e interpretada por Alejandro Manga, y “Eres Tú”, un paseo romántico en la voz de Manuel Mañe Bustillo.

Su versatilidad queda demostrada con canciones de contenido social y político como “Señor Político”, interpretada por Rodolfo Carrasco, y en el aire del son vallenato con “Un Acordeón”, grabada por Octavio Daza Jr.

Para celebraciones especiales compone “Vamos a Celebrar”, interpretada por Carlos & Guido Malo, con más de 10.000 reproducciones en YouTube. Entre sus obras más recientes de 2023 figuran “Le Rayaron el Carro” (Chucho Hernández), “En Manos de una Partera” (Carmelo Capy Rey), “Arbolito de Navidad” versión parrandera (Jaime Muñoz), “Se la Canto” (Rubén Darío Peña), “Cartagena Linda” versión caribeña (El Dúo Sensacional) y “La Hamaca Morroana”.

En el plano académico, Darío López es Administrador Público, egresado de la Universidad ESAP, logro que combina con su pasión por la composición vallenata. En noviembre de 2023 recibió reconocimiento por producción musical en los Premios de la Música Colombiana, celebrados en Barranquilla.

El 2024 inicia con el lanzamiento de “Qué Pasaría”, interpretada por Alejandro Manga. En marzo participa en el proyecto Voces Femeninas del Folclor Internacional con la canción “No Vuelvo Más”, interpretada por Karito Domínguez. En junio presenta “Mi Viejo Querido”, dedicada a los padres, en estilo música popular, interpretada por Carlos Muñoz.

En agosto de 2024, Jey Zuleta graba “La Reina de Mi Reino”, logrando gran aceptación. Ese mismo mes, El Dúo Sensacional lanza “Dos Corazones” y “La Mamá de Uno”, con amplia receptividad en plataformas digitales. En septiembre se estrena “A Bailar Sabroso”, interpretada por José Madrid y su Banda Show.

Durante el cierre de 2024 se destacan canciones como “Las Canas” (Kikey Díaz), “La Chismosa” (Chucho Hernández), “Navidad y Carnaval” (Capy Rey), “Las Gaviotas” (Chucho Hernández), homenaje a su barrio en Cartagena, y “La Intensa”, interpretada por Carlos Narváez.

En 2025 continúa su prolífica producción con “Que No Se Acabe el Amor” y “Mi Virgen del Carmen”, ambas interpretadas por Kikey Díaz. Álvaro Lacera “El Diomedazo” le graba “El Más Grande”, homenaje a Diomedes Díaz. Blaidys Castillo interpreta “Prueba Superada”; Fredy Osuna y Los Hijos de Urabá graban “La Tóxica”; y Folclor Karibe interpreta “Mucha Vaina Buena”.

Uno de sus grandes sueños se cumple en 2025 cuando el maestro Marcos Díaz graba su canción “No Valoraste Mi Amor”, un paseo romántico que alcanza más de 177.000 reproducciones en YouTube.

También se lanzan “Arbolito de Navidad” (nueva versión) por Horacio “El Chacho” Mora, “Castillo de Ilusiones” por Kikey Díaz, y dentro del proyecto Voces Femeninas del Folclor Internacional Vol. 4, Yisell “La Voz Rosa” interpreta “Todo Me Toca a Mí”.

Finalizando el 2025 se presenta “La Farandulera”, interpretada por Jader Durán y Los del Sabor.

Este ha sido el recorrido artístico del compositor Darío López Ecker, un creador incansable que, con disciplina, amor y respeto por el folclor vallenato, continúa dejando huella en la música colombiana.

A continuación compartimos con ustedes sus obras musicales plasmadas a través de estos hermosos videos: