Aglaé Caraballo: La Reina del Porro.

«La música es tu propia experiencia, tus propios pensamientos, tu sabiduría. Si no la vives no va a salir de tu cuerno. Te dicen que hay una línea limitadora para la música. Pero no hay fronteras para el arte»: Charlie Parker (músico, compositor y saxofonista estadounidense).

Por Ramiro Elías Álvarez Mercado

La música tiene el poder de transmitir emociones, de tocarnos el alma y hacernos sentir vivos. Y cuando una mujer combina su talento vocal con su personalidad arrolladora, se convierte en una verdadera musa.

Pero si hay una mujer que llena nuestros oídos con su dulce voz y nos hace vibrar con cada nota, es Aglaé Dinora Caraballo Mercado, quien definitivamente reúne las cualidades anteriormente expuestas.

Aglaé, cuyo nombre en la mitología griega significa «la resplandeciente», «la que brilla», «la esplendorosa», «la espléndida», era la más jóven y bella de las tres Cárites, más conocidas como «Las Tres Gracias»:  Diosas menores que habitaban en el Olimpo e hijas de Zeus, simboliza la inteligencia, el poder creativo y la intuición del intelecto.

Esta carismática artista le abrió los ojos a este mundo terrenal el viernes 2 de julio del año 1976 en «La Perla del Sinú», la ciudad de Montería,capital del departamento de Córdoba, al norte del Caribe colombiano. Allí en esa bella y encantadora tierra bañada por el imponente y majestuoso Río Sinú, el que posee la riqueza y tradiciones ancestrales del pueblo Zenú. En este mágico, seductor y acogedor lugar en el hogar conformado por William Andrés Caraballo Flórez y Aideé del Rosario Mercado Muñoz, él economista y ella administradora de empresas, nació esta bellísima y encantadora artista, en donde recibió una buena crianza y le inculcaron buen ejemplo y sanas costumbres: respeto, honestidad, sinceridad, generosidad, sencillez, pero sobre todo esa cualidad de tener los pies bien puestos sobre la tierra y de no creerse ni pasar por encima de los demás.

Aglaé Dinora desde antes de hablar, según su mamá ya se le notaba el gusto por la música, en razón a que con pocos meses de nacida intentaba balbucear letras de canciones, mientras se movía al compás de la música y sonaba sus palmitas.

Sus estudios primarios los realizó en el colegio «La Sagrada Familia» de la capital ganadera de Córdoba en donde sobresalió en todas las actividades artísticas que se realizaban, como la música, la danza, el teatro. Algo que siguió haciendo en el «Colegio La Salle», de esa misma ciudad, donde se graduó como bachiller. Ese gusto por el arte fue el detonante para que Caraballo iniciara su carrera musical ya que en esta etapa de los estudios secundarios fue vocalista de la orquesta de su colegio y es ahí donde empieza a desarrollarse como cantante. Esta talentosa mujer se ha caracterizado por ser hiperactiva y se ha dedicado a hacer muchas cosas a la vez. Aprendió a tocar la guitarra a los 11 años, lo mismo que a bailar y declamar.

Su vida artística es heredada de ambas familias, materna y paterna. En su casa siempre hubo instrumentos musicales, guitarra, piano, maracas, dulzaina, hacían parte de los enseres de su hogar. Su progenitora en su juventud cantaba pero no lo hizo a nivel profesional, su tía paterna Gloria Cecilia Caraballo es profesora de Danza, su abuelo materno Francisco Zenón Mercado quien junto a sus hermanos tuvo una agrupación de música sabanera llamada «Los Hermanos Mercado»; está claro que de toda esa herencia musical heredada de ambas familias se desprende esa genética musical y artística que ha abarcado a gran parte de ellos, como sus dos hermanos William y Cintia que ambos tienen talento para el canto, pero no lo tienen como un oficio, sino como un hobby. A su corta edad era fans de artistas  como Chayanne, Miriam Hernández, Ana Gabriel,  Garzón y Collazos, Julio Jaramillo, Lucho Bermúdez, Diomedes Díaz, Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Pablo Flórez Camargo, entre otros, artistas que eran muy escuchados en su casa, pero sobre todo los porros en orquesta. Ese gusto por esa música que se escuchaban en décadas anteriores llevan a que su progenitora le dijera que era «una niña con alma de viejita».

Después de graduarse de bachiller, aún siendo menor de edad, se traslada a la ciudad de Barranquilla y empieza a estudiar medicina en la Universidad Libre, pero sin dejar de lado su pasión musical.

Comienza su carrera universitaria, y a la par con sus estudios, le presenta un proyecto a las directivas de la institución con el fin de organizar la primera orquesta, el cual fue aprobado y es así como nació la «Orquesta Alternativa» de la que se convirtió en vocalista y coordinadora principal, y es en este momento cuando Aglaé comienza a mirar la música de otra manera; es decir, como un proyecto de vida y profesional muy serio, ya que al ser protagonista de esa orquesta universitaria, se le otorgaban unos espacios para amenizar e integrarse culturalmente con otras instituciones de educación superior y colegios, algo que fue muy interesante en su naciente carrera musical, porque empieza a tener un fogeo en tarima frente a distintos públicos y estos sucesos se convierten en una experiencia muy gratificante que le sirvieron para ir obteniendo seguridad y enfocarse definitivamente en la música de manera profesional.

Luego, en quinto semestre de medicina decide abandonar sus estudios porque en realidad el llamado del arte pudo más, situación que no fue tomada con mucho agrado por parte de su madre quien se molestó por esta decisión pero que en cambio tuvo el apoyo incondicional de su padre.

Es muy común que en las distintas etapas de nuestro desarrollo personal y profesional nos topemos con distintas personas de las que aprendemos pero también recibimos buenos consejos y una que otra orientación y es precisamente lo que le ocurrió a la «Chiqui», como cariñosamente le dicen a Caraballo Mercado sus familiares, allegados y amigos más cercanos. Uno de esos amigos que desde el primer momento apoyó su pasión por arte musical y creyó en su talento fue partidario de todo lo que venía realizando en este competitivo medio artístico fue Gabriel Fernando Usta Salcedo, un hombre sincero y noble que con el correr del tiempo se convirtió en uno de esos hermanos que tenemos el placer de escoger y que sin proponérselo fue parte fundamental en la orientación musical de esta cantante en ciernes, en razón a que él al ser influenciado desde muy pequeño por la música del legendario maestro cordobés Pablo Flórez Camargo debido a que su padre nacido en Ciénaga de Oro, Gilberto Usta, era paisano, amigo entrañable y seguidor del catálogo musical de este gran maestro de la composición. Y es cuando Gabriel al escuchar tocar la guitarra y cantar el clásico porro de Lucho Bermúdez «Carmen de Bolívar» quedó hechizado por la forma como ella sentía, vivía y transmitía la canción; al terminar la pieza se le acercó y le sugirió de que se dedicara a cantar porros, en razón a que su voz se escuchaba muy bien en ese género musical de la Sabana del Caribe colombiano. Después de esos elogios y recomendación a Aglaé Dinora le quedó sonando la idea. Luego de dejar atrás su carrera empaca maletas para su amada Montería y es ahí donde se planea el viaje para Ciénaga de Oro con el acompañamiento de su padre y amigos un 27 de junio para visitar y festejar con «Pablito» Flórez uno año más de vida de este maestro. Ese día es uno de los más recordados por esta carismática mujer, primero porque conoció personalmente a esta Estrella del patrimonio musical de los cordobeses, segundo porque pudo cantarle tres de sus clásicos porros como fueron «Los sabores del porro», La aventurera» y  «Fiesta vieja». Y es en ese momento que sintió por primera vez una conexión musical con un compositor; es decir, hubo una simbiosis total entre autor e intérprete, porque él se levantó de la mecedora donde estaba sentado, en un kiosco en el patio de su casa, que para este talentoso hombre era una finca imaginaria que tenía por nombre «La Flojera», se acerca a la jóven cantante le pone un sombrero mexicano y le pide que le cante una ranchera, hecho que la dejó totalmente sorprendida porque ella esperaba que le pidiera que le cantara otra de sus composiciones, pero no, él quería escuchar en su voz «Nadie es eterno en el mundo» a lo que ella accedió y después de terminar la canción, Pablo le dijo estas palabras «se me había muerto una flor, pero Dios me devolvió otra», frase que en ese instante no entendía, estaba confundida, pero con el transcurrir de los días y al seguir compartiendo con el maestro, analizó que hacía alusión a Lucy González, la cantante invidente y una de las mejores intérpretes de las canciones del maestro «Pablito», amiga y parte fundamental de su agrupación, con la que había crecido musicalmente y compartido muchísimos escenarios, quien había fallecido el año anterior a ese encuentro. Luego de esta fructífera reunión llena de elogios mutuos y entendimiento musical, es lo que definitivamente abre el panorama y la unión de estos dos pilares del folclor de nuestro Caribe colombiano, ella se convirtió en su alumna y niña consentida. Él en su maestro, padre musical y artífice fundamental en el camino artístico de Aglaé Dinora, quien después de Lucy González se convirtió en la primera mujer joven, quien escasamente salía de la adolescencia en interpretar porro en el departamento de Córdoba, porque como es bien sabido estas expresiones musicales cada día tienen menos seguidores en la juventud.

Aglaé empieza a interesarse más por la obra de Flórez Camargo, aprenderse sus canciones y compartir mucho tiempo con él en Ciénaga de Oro, patria chica de este maestro, en donde escuchó las historias de sus canciones y aprendió las letras de las mismas de primera mano, tuvo la oportunidad de verlo componer canciones, hecho que la hizo volverse una admiradora de él, por la capacidad creativa que tenía para contar y narrar historias musicalizadas de su diario vivir; es decir, interactuaba con lo que lo rodeaba y la relación con su gente, su cultura, el medio ambiente lograba construir versos maravillosos e impresionantes, a los que les ponía melodías y luego se convertían en unas fantásticas obras musicales, y es algo de lo que «la Chiqui» siempre estará eternamente agradecida, porque él fue un hombre muy generoso, que le abrió ese baúl de conocimientos y sabiduría que ella hoy sigue poniendo en práctica en su carrera. En definitiva este reconocido maestro fue la persona que encaminó a esta artista por el sendero musical.

El año 1998 fue muy importante para Caraballo, ya que le venían haciendo seguimiento a su carrera en donde acompañaba al maestro Pablo Flórez en la interpretación de sus canciones y es cuando el Festival Nacional del Porro en San Pelayo la contrata para una presentación, en donde salió aplaudida y canta el porro ganador de ese año «El Dolor de María» de Pablo Flórez en la tarima «María Barilla» y es en ese momento cuando su carrera artística se dispara: empieza a conocerse y le llegan invitaciones de otros lugares, como Bogotá y otras ciudades del interior del país, paralelamente a ello fue invitada al canal regional Telecaribe donde le hicieron su primer entrevista para un medio de televisión.

Esas presentaciones en la capital colombiana fueron muy importantes porque conoció personalidades que estaban ligadas a la cultura, el folclor y la política, que a lo largo de  su carrera la apoyaron, tal es el caso de el expresidente Alfonso López, Nohemi Sanín, Jaime Godín, Gloria Triana, Nohora Trujillo, Mariela Barragán, entre otros.

Se radica en Bogotá y empieza a hacer presentaciones en teatros, sitios culturales, reuniones privadas y poco a poco se va convirtiendo en una embajadora del «porro sabanero» en la fría capital colombiana, pero ella con su talento, carisma, seductora voz y la forma como danzaba en el escenario, porque lleva la música metida en el cuerpo y manifestarla en el baile es un gesto natural y obligatorio heredado de sus ancestros, le puso ese toque de calor a los escenarios capitalinos.

Después de pasearse por distintos escenarios en Colombia, a finales del año 2000 surge la idea de que grabe un trabajo discográfico y es cuando el señor Jorge Pretelt por recomendación del expresidente Alfonso López Michelsen decide llevar a cabo este proyecto en la Editora Domus Libri,  bajo la producción musical del reconocido maestro Ramón Benítez. Este trabajo discográfico salió al mercado en junio del año 2001 titulado ‘Aglaé Caraballo: la reina del porro’, bautizada de esta manera por el expresidente Alfonso López, quien vio en ella una fiel exponente de la música sinuana y sabanera ante el mundo; y esto dio inicio a la consolidación de Aglaé, tanto en  su nombre artístico como su carrera musical profesionalmente.

Ya con su carrera musical disparada recibe una invitación de Madrid, la capital española, para mostrar y difundir la música del Caribe colombiano, y es cuando empieza otra etapa en su vida musical, porque fue tanta la acogida que tuvo y decide radicarse en España, en donde empieza a trabajar en una multinacional como,  representante de productos colombianos para Europa, oficio que alternaba con su verdadera pasión, la música. En donde trabajó arduamente en la difusión y promoción de la música del Caribe colombiano en varios países de Europa, Asia y América y convertirse en la primera artista colombiana que ha llegado hasta Palestina a llevar nuestra música folclórica.

Después de 6 años radicada en el viejo Continente, retoma su carrera en Colombia, haciendo vibrar nuevamente los escenarios de su tierra.

Retoma sus estudios universitarios por consejos de su madre quien siempre le decía que a parte de su brillante carrera artística debería tener un respaldo académico; y se gradúa como, comunicadora social, egresada de la Universidad del Sinú y luego Especialista en Gerencia de Proyectos de la Universidad de Asturias.

Cursó un Máster Profesional de Canto en la Academia del Arte de Edith Salazar, en Madrid, España, allí se preparó en las distintas técnicas de canto, control del aire, coach para manejo de voz en la interpretación, manejo de escenario, corrección y mejora de las limitaciones psicológicas del estrés escénico, unido a la mejor técnica de modulación y vocalización, lo que ha hecho que cuantos pasan por sus clases personalizadas mejoren su capacidad de disfrute y su técnica al cantar a través de las liberación de las tensiones que conlleva el tener que preparar un show y enfrentarse al público, para que de esta manera, se sientan con autoridad y seguridad de interpretar mejor.

Esta polifacética mujer también es compositora, lo que la convierte en una cantautora con alrededor de 30 canciones de su rúbrica. Luchadora incansable e investigadora del folclor y las raíces de la cultura del Caribe colombiano, donde lucha por la preservación de la  música autóctona de su tierra: El Porro, en el que realiza una loable labor de concientización, recuperación de valores, reconocimiento de la cultura, búsqueda de indentidad, sentido de pertenencia, defensa del porro como ritmo ancestral, fomento, promoción y difusión de la música tradicional; conquistando no sólo los diferentes escenarios nacionales e internacionales, sino también el corazón de niños, jóvenes y adultos.

La Reina del Porro, es un símbolo de la fiesta el ritmo y la danza de esta música ancestral del valle del Río Sinú, es una artista dotada de cualidades eximias para el canto, su voz vibrante y embrujadora y las melodías terrígenas de sus canciones le han dado un estilo inconfundible que le ha merecido el reconocimiento y cariño del público.

Cuando Aglaé canta es como si el público viajara a la Costa Norte colombiana, permitiéndoles gozar, reír, danzar, vibrar, gritar y hasta llorar con la cadencia de los movimientos de sus caderas y el eco de su voz, que se introducen por todos los poros y serpertean en el cuerpo de quienes la ven y escuchan.

Su trayectoria profesional, gracias a su gran calidad interpretativa, se ve reflejada en sus siete trabajos discográficos: «La Reina del porro», «Yo soy el folclor», «La esencia del folclor», «Lo mejor de la Reina del Porro», «Herencia», «Pasaporte al Caribe», «Aglaé 20 años de folclor», 6 de ellos producidos por Aglaé Caraballo, donde encontramos los temas más representativos de la Costa Caribe de nuestro país, arreglados especialmente por exponentes destacados como Ramón Benítez, director musical y maestro del Bombardino.

Como investigadora cultural, cabe destacar su Monografía «Pablo Flórez Camargo: el último juglar del Sinú. Historias y Canciones», que busca contribuir con la preservación del patrimonio inmaterial de Córdoba, que se caracteriza por tener una riqueza cultural y oral inmensa, además de salvaguardar la memoria musical de uno de los más grandes maestros en la composición de su departamento. En donde Aglaé Dinora, analiza el contexto en el que surge la obra artística de este gran baluarte de la música, con historias de algunos de los personajes que lo inspiraron, indicando su aporte al folclor de Córdoba mediante la explicación de aspectos sentimentales como el amor, la tristeza o el dolor, socioculturales y antropológicos donde se destacan, la religiosidad, tradiciones, costumbres, gastronomía, naturaleza y la crítica social.

Esta hiperactiva artista también ha sobresalido en el campo de la actuación, donde se destaca su participación en las obras de Teatro Costumbristas: La Piqueria (Guillermo Valencia Salgado), El Tambor del Diablo (Guillermo Valencia Salgado), bajo la dirección de la maestra Olga Núñez. Velorio Campesino (Guillermo Valencia Salgado), bajo la dirección del maestro Luis Valencia.

Del teatro pasa a la televisión donde también ha dejado su huella artística y resaltamos su especial participación con el personaje de «Eufemia Loaiza» en la telenovela «Todo es Prestao», que fue  transmitida en el año 2016 por el canal RCN y en el 2017 en la televisión ecuatoriana.

Otro de sus papeles actorales relevantes fue el de la «Hermana Honorata Santos» en la telenovela «La Luz de Mis Ojos», dirigida por el maestro Jorge Alí Triana, serie emitida en Colombia por el canal RCN en el año 2017. En esta misma serie Aglaé, también realizó el doblaje de la voz para la protagonista, convirtiéndose en la voz oficial de esta producción televisiva, que fue transmitida en República Dominicana, Salvador y Argelia y próximamente se estrenará en Portugal y Brasil.

En el año 2021 fue escogida para que su voz diera vida al tema «La Mojona», canción central de la película «5 Ignorantes buscando una verdad», dirigida por el reconocido productor Carlos Vergara Montiel, que ya fue estrenada en todas las salas de cine del país.

En el año 2023 hizo parte de un gran proyecto cinematográfico, pero esta vez desde la producción musical, realizando la Música Diegética;es decir, la relación del sonido con la narración audiovisual. Y también voz de la banda sonora de la película: «Esto se calentó».

Casada con Pedro José Weeber Brunal, quien más que su esposo, se ha convertido en su manager, bastón y apoyo incondicional y de cuya unión marital nació su princesa Ángeles Weeber Caraballo, quien a su corta edad ya tiene inclinación por el arte,  sobre todo la pintura y las artes plásticas.

Actualmente combina la música con su trabajo, en el que se desempeña como Directora de la Corporación «La Reina del Porro», donde viene realizando una importante labor de fomento, promoción, difusión y fortalecimiento de la cultura e identidad cordobesa a través de recitales, foros, conversatorios, conferencias, encuentros culturales, festivales, talleres, danza, teatro, poesía, música, artes plásticas, literatura, entre otros.

Por su trayectoria, aporte a la música, el folclor y la cultura del Caribe colombiano, en distintas facetas los reconocimientos y exaltaciones no se han hecho esperar.

*Exaltada con el «Mérito Cultural», por la Cámara Junior de Córdoba 2002.

*Homenajeada en la XXIV versión del Encuentro Nacional de Bandas en Sincelejo, por su valiosa labor en la preservación del Porro. 2009.

*Exaltada por la Gobernación de Sucre, Consejo Departamental de Cultura y el Fondo Mixto de Cultura de Sucre con «Mención Especial de Reconocimiento» por su valioso trabajo artístico y el impulso a nivel Nacional e Internacional del Porro y el Fandango. 2009.

*Galardonada en los premios Celebrity 2009, al Merito Cultural, Montería, Córdoba.

*Exaltada por la Universidad de Córdoba como Personalidad Destacada del departamento, por su labor en el sector musical 2010.

*Exaltada como Personaje Ejemplar por la Revista Expectativa 2010.

*Exaltada por Electricaribe, en el marco del Carnaval de Barranquilla, por su trayectoria artística y su valiosa labor para preservar el legado musical del maestro Pablo Flórez Camargo 2013.

*Homenajeada en la XXXVIII versión del Festival Nacional del Porro, por su trayectoria musical y difusión del Porro Pelayero 2014.

*Homenajeada en la Clausura del Colegio My Little Kingdom, Montería, por su lucha en la preservación del Porro como ritmo ancestral «Especial Reconocimiento» a su trabajo de empoderamiento, fortalecimiento de valores identitarios y sentido de pertenencia en los niños y jóvenes 2017.

*Exaltada por el Centro Comercial Guacarí de la ciudad de Sincelejo, con un reconocimiento por enaltecer las artes y la cultura sabanera, así como por su invaluable aporte a la construcción de la identidad de la región 2018.

*Exaltada por la Universidad del Sinú con un reconocimiento a su excelente desempeño como Comunicadora Social enfocado en su trabajo de investigación, preservación y difusión de la cultura del Caribe colombiano 2018.

*Exaltada por el Instituto Tecnológico San Agustín por su invaluable aporte, trayectoria y dedicación en beneficio de la cultura sinuana y el folclor cordobés 2018.

*Exaltada por ASODANZAR por su trayectoria y aporte al folclor del Caribe colombiano 2018.

*Exaltada por la Universidad del Sinú en «La noche de los mejores» como egresada destaca 2019.

*Exaltada por la Asamblea Departamental de Córdoba por su trabajo en pro del Caribe colombiano 2019.

*Exaltada por la Gobernación de Córdoba, como mujer invencible, destacando su papel en la preservación, promoción y difusión de los valores culturales de Córdoba 2021.

*Exaltada por el Concejo de Montería, por su labor en pro de la equidad de la mujer y por su aporte cultural 2021.

*Exaltada por la Gobernación de Córdoba, las Secretarias de Cultura, Mujer, Género y Desarrollo Social, por su papel en el desarrollo y fomento de la Cultura, las Tradiciones y las Artes en Córdoba 2022.

*Exaltada por la Gobernación de Córdoba con la «Medalla Córdoba 70 Años», por su importante trabajo cultural, que ha engrandecido en nombre del departamento 2022.

*Exaltada por ACINPRO por su trayectoria artística y su valioso aporte en la preservación del patrimonio musical del Caribe colombiano.

Es un placer para mí haber podido plasmar en mis humildes letras, parte de la fascinante historia de vida, musical y artística de Aglaé Dinora Caraballo Mercado: la reina del porro, al igual que su homónima de la mitología griega llegó a este mundo, para brillar y resplandecer con luz propia en el firmamento musical del Caribe colombiano, entretener y alegrar el corazón de la gente, porque el Porro y todas estas expresiones musicales con las que nos deleita son como un pedacito de pueblo que lleva en el alma y nadie le puede quitar, es una añoranza deliciosa, una nostalgia dulce con sabor a tierra, un derroche de alegría que no se acaba, simplemente se mantiene es constante como el caudal del Río Sinú, a veces calmo, otras furioso, pero siempre cantarino.

FABIÁN CORRALES. “EL CANTAUTOR ORIGINAL DE TODOS LOS TIEMPOS”

AUTOR: ENRIQUE USTÁRIZ BARROS.

“AQUÍ ES DONDE SE SABE CUANDO CAE EL AGUACERO Y SI HA LLOVIDO DURO SE VE SI EL RIO CRECERÁ, AQUÍ ES DONDE SE VEN LOS MÁS BONITOS CERROS ESOS QUE PARA EL PUEBLO SON SU MEJOR MIRAR. AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ NACIERON MIS VIEJOS, AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ VIVEN MIS HERMANOS, AQUÍ YO TENGO MI PASADO, AQUÍ ESTAN LOS AMIGOS QUE QUIERO” Fragmento de la canción “Soy de Aquí” Autor Fabian Corrales

La historia comenzó al final de la década de los años 60 cuando en horas de la madrugada del 31 de agosto del año de 1969 nació en Urumita Departamento de la Guajira un niño que llegó a ocupar el puesto número diez de los hijos de la unión matrimonial conformada por María Juliana Corrales Araujo y Miguel Agustín Corrales Torres, esta pareja de esposos procrearon un total de diez hijos.

DE DONDE PROVIENE LA HERENCIA MUSICAL.

En Urumita (La Guajira) considerado el centro de acopio de los juglares de nuestra música vallenata, por allá en el año 1975 se creó una banda musical llamada Santa Cruz de Urumita; uno de los fundadores de esta banda fue Miguel Agustín Corrales progenitor de Fabián Corrales, convirtiéndose así en el primer trompetista de Urumita y por ende de la banda musical de esta población, en otras palabras, el amor por la música lo hereda Fabián de parte de su padre. Era tanta la afición que sentía este niño por la música que todo el tiempo usaba un maletín donde siempre cargaba una dulzaina con la que se acompañaba para cantar las canciones vallenatas de la década de los años 80, la adoración que tenía Fabián por la música lo llevó también a utilizar el sonido de este instrumento (dulzaina) hasta para espantar los pájaros y evitar que dañaran los cultivos de millo que hacia su padre.

PRELUDIO COMO COMPOSITOR

En sus inicios como compositor el autor de “La Desentendida” le tocó muchas veces caminar largos senderos y empolvados caminos para lograr concursar en los distintos festivales de música vallenata que se realizaban en la región caribe colombiana, en estos eventos era conocido como “El Cuca,” seudónimo que los compositores debían colocarse para poder participar con sus canciones inéditas en los distintos certámenes del género vallenato. En el año de 1.988 José Manuel Corrales conocido en el ámbito musical como “Chema” Corrales corista primera voz de la agrupación “Binomio de Oro de América” y hermano de Fabián le muestra una canción del cantautor urumitero a Rafael Orozco e Israel Romero los lideres de la agrupación antes mencionada, la composición se llama “Lo Volviste a Hacer” este tema fue grabado por esta agrupación en el LP titulado INTERNACIONAL, convirtiéndose de esta manera en la primera canción grabada a Fabián Corrales; estando en Bogotá a Fabián también le graban dos canciones la desaparecida orquesta de música tropical “Los Nenes” los temas se titulan: “Cuando Vendrá” y “Mi Novia”

EMANA UN NUEVO CANTAUTOR DE MÚSICA VALLENATA.

“Yo nunca pensé ser cantante profesional, ni formar grupo musical, creí que mi voz no era la adecuada para este género musical mi idea era que mis composiciones fueran grabadas por los artistas grandes como Diomedes Díaz, Jorge Oñate, “Beto” Zabaleta, Los Hermanos Zuleta, mejor dicho, todos los grandes de esa época” Fabián Corrales.

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En el año de 1.989 Fabián Corrales llega a la capital de Colombia a estudiar Odontología en la Universidad San Martín de Bogotá, estando radicado en la capital, Sony Music hace una convocatoria para un trabajo musical que llamó talentos vallenatos, allí se dio las manos con Guillermo “Memo” Roys quién también estudiaba en la Capital Colombiana, armaron un grupo musical y se hacen participes en este trabajo discográfico con dos canciones tituladas: “Enamórame” de la autoría de Juan Pablo Suchini y “Un Novio Como Yo.” Tema de Fabián Corrales. A raíz de la gran aceptación de esta obra musical Fabián fue invitado para que hiciera parte de la discografía del Fiesta Vallenata Volumen 21 del año 1995 y grabó un tema de su propia cosecha llamado “La Consentida” esta obra musical se constituyó en un tremendo éxito musical a nivel nacional; por estos dos rotundos éxitos la casa disquera Sony Music contrata a Fabián Corrales para realizar una primera grabación bajo la condicionalidad que esta debía realizarla con el acompañamiento de Gonzalo “El Cocha” Molina como acordeonista, el artista guajiro no aceptó esta cláusula ya que él tenía su acordeonista.

En el año de 1.997 sale al mercado el primer compacto musical de Fabián Corrales en la voz y el acordeón del rey vallenato número 33 José María “Chemita” Ramos Jr. El trabajo musical se llamó “Somos Los Dos”

ARTISTA CON CARÁCTER.

El compositor e interprete se caracteriza por ser una persona con mucho carácter en todas sus actuaciones, un hombre de retos, es claro y honesto en sus apreciaciones y siempre reconoce el valor de los demás.

El prolífero y exitoso cantautor argumenta: “Soy una persona convencida de que Dios interviene en la vida de cada quien; este es un medio muy difícil, la música tiene que ser de pasión…y me pongo muy triste cuando veo y escucho la música muy loca que se hace hoy, la música vallenata ha perdido su esencia; ya la gente no admira al artista solo lo siguen por cuestiones de farándula ahora se construyen ídolos para luego destruirlos, todo se centra en el ritmo y la letra ya no es tan rica como antes; y réplica, de los juglares no tengo nada que decir porque todo lo han hecho bien”

ACORDEONISTA QUE LO HAN ACOMPAÑADO.

Guillermo “Memo” Roys.

José María “Chemita” Ramos Jr.

Juan José Granados.

Gonzalo Arturo “Cocha” Molina.

Leonardo “Nano” Farfán.

AÚN SIGUE COMPONIENDO

El artista nacido en el año en que llegó el primer hombre a la luna y después de 36 años de estar componiendo cuenta con un palmarés de cerca de 700 canciones grabadas; aún sigue haciendo y entregando canciones a los diferentes artistas de nuestro bendito vallenato; así como él un día lo manifestó; nunca me cansaré de decirle a alguien que “Lo Volviste a Hacer,” pero me equivoqué pensando que tal vez necesitabas “Un Novio Como Yo” con el propósito de convertirte en “La Consentida”  de mi vida para darte “Tanto Amor” y en algún momento decirte  “Que Hubo Linda” ven “Acompáñame” pero no me dejes porque algún día te pido que “Volvamos” a fin de que te sientas “Orgullosa” de mí y demostrarte que “Así Me Hizo Dios,” yo solo te digo que “Si No Me Importaras” no llegaría contigo “Ni De Aquí a La Esquina” y me tocará salir entonces con “La Que Te Hizo El Dos” para que experimentes lo que es sentir “Celos,” eso si, después no salgas diciendo “Y Que Culpa” si todos saben que tu no eres una “Perita En Dulce.”

Hoy Fabián Corrales Corrales sigue aprovechando el don que Dios le regaló, demostrando que sus canciones han marcado un territorio en el ámbito nacional por que son unas poesías cantadas de recuerdos gratos y duraderos con un cimiento solido donde entregó sus frases en las melodías de la música vallenatas.

Murió el rey vallenato Egidio Cuadrado. Paz en su tumba

La cuenta oficial de Egidio Cuadrado en instagram publicó lo siguiente:»Mi esposa, hijos, nietos, hermanos, familiares y yo, invitamos a todos los compadres y comadres a mi despedida:Egidio Rafael Cuadrado Hinojosa1953 – 2024

Honras fúnebres. Desde las 12:00 m del 21 de octubre hasta las 4:00 p.m del 22 de octubre de 2024 Jardines del Recuerdo, Capilla No. 6 VIP Autopista Norte con calle 207, costado occidental. Bogotá.

Comunicado de Clínica Universitaria de Colombia.

Clínica Bogotá, octubre 21 de 2024 Colsanitas Con profundo dolor, la Clínica Universitaria Colombia, se permite informar a la opinión pública que ha fallecido en nuestra institución el artista vallenato Egidio Cuadrado. Todos y cada uno de sus profesionales, nos unimos al dolor que embarga a los colombianos por la pérdida de este gran músico que dedicó su vida a la difusión y conservación del vallenato, levando la música de la región Caribe a escenarios nacionales e internacionales. Su legado permanecerá en la memoria de todos aquellos que disfrutaron y admiraron su talento.

A toda su familia, les expresamos nuestros más sinceros sentimientos de solidaridad y les reiteramos nuestro abrazo afectuoso en estos momentos que llenan de tristeza a nuestro país.Como lo hemos hecho desde el ingreso a nuestra institución, continuaremos brindando a su familia todo el acompañamiento profesional, emocional y espiritual de nuestros diferentes profesionales en estos momentos de dificultad. Clínica Universitaria Colombia

Mis Cincuenta Años.

«Opino que a los cincuenta cada uno tiene la cara que se merece»: George Orwell (escritor, periodista y novelista británico).

Por Ramiro Elías Álvarez Mercado.

La vida se pasó muy rápido. Así parece. Un cúmulo de vivencias se ha apoderado de mi memoria.
Llegué a este mundo terrenal el 14 de octubre del año 1974, un día lunes, según mi mamá a las 4:30 de la tarde, en un pueblo del Caribe colombiano llamado Planeta Rica, ubicado en el Suroriente del departamento de Córdoba. Conocida como «La Ciudad Bella y Cordial», un sitio acogedor, agradable, de gente sencilla, trabajadora y sobre todo noble. Nací en el hogar conformado por Julián Álvarez Herrera y Carmen Mercado Narváez. Lo que quiere decir que entro a formar parte de ese grupo de personas que comúnmente se les dice «cincuentones», «cincuentenario», «quincuagenario», «cuarenta y tantos», entre otros apelativos pero yo personalmente prefiero llamarla «la edad en que aún todo se puede».
No es nada nuevo: cumplir 50 años, es una etapa muy importante en la vida de un hombre o de una mujer. Tan temidos como esperados, los cincuenta marcan el fin de un ciclo e inauguran un nuevo capítulo en nuestra existencia.
La vida está construida de caminos que se nos presentan por delante, mientras avanzamos y el desafío es escoger cual de ellos tomamos. El que elijamos debe conducirnos a intentar cumplir nuestras metas y nuestros sueños. Y debemos transitarlo con pasión, alegría, responsabilidad y entusiasmo.
Hoy que llego al medio siglo la cantidad de reflexiones que se me vienen a la cabeza son enormes pero, sobre todo, más que reflexiones, estoy muy agradecido por todo lo que he vivido.
Cumplir 50 es como tomarse un baño de realidad. Antes, las personas no solemos tener unas sensaciones similares al cumplir años. Quizás a los 40 existe un primer «aviso» de lo que significa hacerse mayor pero es a los cincuenta que la toma de consciencia sobre la edad aumenta considerablemente.
Es el punto de inflexión en el que asumes que te haces mayor (de verdad). Un momento crucial en la vida de cualquier persona, ya que supone asimilar el envejecimiento. Sin embargo puede ser una fase maravillosa.
Es el momento del «ahora o nunca» de hacer lo que uno quiere y no tanto lo que se espera de nosotros.
Al llegar al medio siglo, nos encontramos en una posición única. Hemos vivido lo suficiente para acumular una gran cantidad de experiencias, tanto buenas, como malas. Hemos reído, llorado, amado, ganado, perdido. Y son este tipo de experiencias las que se convierten en lecciones de vida, que nos ayudan a comprender mejor quienes somos y como queremos vivir el resto de nuestro tiempo en este mundo terrenal.
Después de los cincuenta la aventura continúa y en vez de ver los años como el comienzo del declive, lo percibo como una nueva andanza, una nueva ruta por caminar, con mucha vida aún por delante, hay un mundo de posibilidades por explorar en el que pueden surgir nuevos intereses, hobbies y metas por alcanzar.
Nuestro destino puede ser impredecible, pero lo más importante es gozar su trayecto y vivir lo mejor posible cada instante. Sin dudas llegar a esta edad, significa una oportunidad de renovación.
A mis cincuenta años puedo decir que he vivido muchas cosas, y que, probablemente, también me queden muchas por vivir. Algo que tengo claro es que no quiero perder la frescura y creatividad. Quiero que mi vida siga dando lugar a cosas importantes y que le agraden a las demás personas, pero sobre todo a mí. Puede ser divertido y fecundo al mismo tiempo. Implica equivocarse a veces y hacer el ridículo en ocasiones pero abre un campo impresionante de posibilidades.
En definitiva llegar al medio siglo de vida es un logro en sí mismo. Un momento para celebrar nuestras experiencias y aprender de ellas. Nos invita a reflexionar sobre nuestro pasado pero también a mirar el futuro con esperanza, entusiasmo y optimismo. Aprovechemos este momento para encontrar inspiración y sabiduría en cada experiencia vivida.

¡Cumplí 50! Y me maravillo de ello, no porque sean muchos o pocos, pero sí porque son míos y por las historias que hay en cada uno de ellos.
Los 50 son 20 años de edad y 30 de experiencia.

Primero quiero agradecer a Dios, porque por el ando, respiro, camino, veo y por haberme permitido llegar a esta edad . A mis padres por el amor que me han brindado, es un regalo precioso que nunca dejaré de valorar, a mi esposa la cual encontré sin buscarla, pero es la casualidad más bonita que me pasó, junto a mis hijos son el capítulo más bello del libro de mi vida. Un agradecimiento especial también para mis hermanas, el resto de mi familia, amigos y por supuesto para mis seguidores y lectores.

Ramiro Elías Álvarez Mercado.

Fredy Molina marcó su territorio con cimientos de poesías cantadas

Hace 52 años murió el compositor que tuvo los versos precisos y quien desde su tierra Patillal elevó la cometa de su corazón-

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

La poesía flotó en la memoria de Fredy de Jesús Molina Daza, aquel compositor nacido en el corregimiento de Patillal, municipio de Valledupar, llegando a escribir y luego ponerle melodía a aquel verso que llamó la atención de inmediato. “Soy hombre confundido pensando en cosas que de ser no dejarán. Excusen si necio he sido con este reflexionar. Si luego pienso, yo existo, dijo Descartes al pensar”.

Muchos no podían creer que ese verso fuera de su autoría, pero él más adelante le añadió otros para corroborar que era capaz de unir letras y separar las palabras justas en el tiempo del corazón o viendo una cometa dándose alegres paseos por el firmamento de su amado Patillal, tierra donde nació en el hogar de José Amiro Molina Gutiérrez y Eloísa Daza Hinojosa, el sábado cuatro de agosto de 1945.

Sus cantos fueron dignos de aplaudir teniendo en su interior la esencia del amor, las costumbres, las vivencias y pedazos de melancolías, donde se plasmó la primera novia en olvido, el trago a escondidas sintiendo la felicidad al regalar un beso y hasta hacerle preguntas a la luna Patillalera.

Fredy Molina en el éxtasis de su composición reflexionó.  “Cuando me miras qué es lo que sientes, dímelo pronto, pronto mi vida. Estoy que me muero por saber, qué es lo que sientes cuando me miras”. Después con la sinceridad que no podía ocultar, cantó. “Freddy Molina te quiere, eres mi duda esperanza. Cuando el Guatapurí se crece al sentir mi pasión se calma. Si no me miras el propio cielo, siente mi pena y se entristece”.

Sería extenso citar la maravillosa obra de este compositor quien mantuvo encendida la llama del alma, porque estando lleno de nostalgia en cierto punto del sentimiento la mezclaba con alegrías. Es así como expresó lo siguiente en el bello canto llamado ‘Dos rosas’. “Existen dos corazones que son dos rosas de fragancia y de pureza natural. El amor tiene un sentido a toda hora y el sentimiento nace espiritual. Canto sobre la verdad, hablo de dos corazones que se aman en realidad y gozan de sus amores”.

El indio desventurado

En el año 1970 Fredy Molina ganó el concurso de la canción vallenata inédita del Festival de la Leyenda Vallenata con el paseo ‘El indio desventurado’, donde contó sobre el romance de una pareja indígena, quien no tuvo un final feliz, sino que la soledad y la muerte llegaron en el momento inesperado. Un hecho digno de una obra literaria, caso Romeo y Julieta.

Abrazados en sueño eterno como haciéndose el amor, la soledad y el silencio se contemplan con el dolor. Y cuentan de esa leyenda que el indio desventurado tan noble sería su pena que fue y murió a su lado”.

La calificación como la mejor canción de ese año le correspondió al jurado conformado por Rafael Escalona Martínez, Arturo Molina Gutiérrez, Armando Maestre Pavajeau, Miriam Pupo de Lacouture y Rafael Guzmán, siendo grabada tiempo después por Alfredo Gutiérrez.

El paso por la vida de Fredy Molina fue corto y solamente estuvo 27 años porque se la apagaron a la fuerza. Esa noche del domingo 15 de octubre de 1972, la tristeza y el llanto sacudieron a Patillal. Entonces, aparecieron los cantos dedicados al hombre que supo ganarse un espacio en la música vallenata al saber marcar su territorio con cimientos de poesías cantadas.

De esta manera el compositor Gustavo Gutiérrez Cabello, le cantó ‘El silencio de Fredy Molina’, donde abrió su corazón, y dijo. “Voces de muerte se oyeron en todita la región, el llanto brilló en los ojos, tristeza en el corazón. Y mientras vibra confusa las notas de un acordeón, Fredy Molina se muere sin sentir ningún dolor. Y allí en su pueblito natal duermen sus sueños de infancia anhelos que nunca podrá realizar. De su pueblito en la sabana que se llama Patillal, Fredy Molina allí descansa nunca más se oirá cantar”.

Al respecto ‘El Flaco de Oro’, quien recientemente cumplió 84 años, indicó. “El recuerdo de Fredy Molina es imborrable en mi memoria. Le hice la canción por su grandeza, siendo grabada por Alfredo Gutiérrez. Era una persona sencilla, amable, cariñosa y afectuosa con sus amigos. Tenía una gran sensibilidad para un componer. Además, su juventud y la mía estuvieron muy ligadas por una hermandad profunda. La poesía de Fredy Molina es  única y sus canciones inmortales”.

También con la tristeza a cuestas el compositor Armando Zabaleta, hizo la canción ‘No voy a Patillal’, una elegía para su colega y amigo, ganando en el Festival de la Leyenda Vallenata del año 1973. “No voy a Patillal porque me mata la tristeza, al ver que en ese pueblo fue donde murió un amigo mío. Era compositor como lo es Zabaleta, y era lo más querido de ese caserío. Si algún día llego a ir sé que me regreso enseguida, porque me da tristeza apenas yo empiezo a recordarlo”.

Recuerdos vivos

En Patillal se sigue recordando, y más por Margarita Ochoa Maestre, con quien Fredy Molina tuvo dos hijos, Edgardo José y José Juan, quienes son compositores y han sacado adelante su legado para que nunca muera. Precisamente, hace dos años la versión 33 del Festival Tierra de Compositores de Patillal fue en su honor.

Ahora, 52 años después de su partida sigue viva la memoria del bardo de ‘La Malena’, quien con un verso dejo constancia de todo su sentimiento. “Yo quiero que tú me quieras como nunca me has querido. Y si no quieres que muera, vuélveme a querer lo mismo”. Definitivamente, Fredy Molina no pudo ser firme en el amor ante la debilidad del corazón.