Franklin Villanueva Martínez: la voz de los poenatos; vocablo registrado.

«Un poema comienza en deleite y termina en sabiduría»: Robert Lee Frost (poeta estadounidense).

Por Ramiro Elías Álvarez Mercado

La poesía es un medio para expresar emociones, pensamientos y experiencias de una manera única y poderosa. A través de la combinación de ritmo, rima, metáfora y simbolismo, los poetas son capaces de transmitir significados profundos y universales que resuenan en el corazón de quienes los escuchan o leen.

Un declamador es un lector, que por lo general posee un criterio amplio y de una sensibilidad exquisita. Amante del arte y dueño de una buena memoria.

La primera tarea de un declamador y poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar. Luego la pronunciación de las palabras calan de manera profunda, porque tienen ese no sé qué, que encanta; es como un mago que hechiza y deslumbra a los demás.

Cuando escuché por primera vez la palabra ‘poenato’ me pregunté, ¿y esto qué será? Luego de escuchar detenidamente y deleitarme con uno, quedé muy emocionado por la voz de quien lo entonaba y el sentimiento que trasmitía con sus palabras, su vocalización, dicción, voz grave y recia me hizo recordar la de esos maravillosos locutores de antaño en la radio colombiana. Entonces se despertó en mí la curiosidad de investigar al personaje que se escondía detrás de esa portentosa voz.

Lo primero que supe es que se trataba de Franklin Villanueva Martínez, nacido un martes 13 de abril del año 1965 en la Clínica Santa Mónica, ubicada en la carrera 43 con calle 72 en la “Puerta de Oro de Colombia”, la ciudad de Barranquilla. Llegó a este mundo en el hogar conformado por la señora Mercedes Martínez Aguirre, oriunda del municipio La Mesa, Cundinamarca, pero radicada en Barranquilla desde muy corta edad: una mujer dedicada a las labores del hogar, y por el señor Efraín Villanueva Luna, barranquillero, vendedor de profesión, amante de la buena lectura y la música, gustos estos que fueron heredados por su hijo Franklin, conocido popularmente por amigos y familiares como «Kili», el menor de cinco hermanos. Franklin creció en el barrio La Victoria de «Curramba», uno de los sectores más salseros de la ciudad, aire musical con el que se levantó, quiere y disfruta, pero también siente gusto por otros tipos de música que aprendió a querer por medio de su progenitor, como: bolero, tango, son cubano, música antillana, música africana y por supuesto aires de la Región Caribe colombiana: cumbia, porro, merecumbé, chandé y lógicamente el vallenato, pero sobre todo ese vallenato lírico-romantico y poético que tuvo su auge en la década de los años setenta, ochenta y noventa, donde empezó a escuchar canciones repletas de poesía de compositores de la talla de Gustavo Enrique Gutiérrez Cabello, José Santander Durán Escalona, Hernando José Marín Lacouture, Fernando Meneses Romero, Rosendo Romero Ospino, Roberto Alfonso Calderón Cujia, Mateo de Jesús Torres Barrera, Marciano Martínez Acosta, Rafael Enrique Manjarrés Mendoza, Edilberto Francisco Daza Gutiérrez entre otros, y ahí entre sus nacientes parrandas y sus primeras conquistas amorosas es donde se comienza a interesar por este tipo de temáticas en las canciones con sus amigos de barrio y estudio.
Cursó su primaria en la Escuela Normal de Varones y la secundaria en el colegio INEM Miguel Antonio Caro de Barranquilla. Luego se traslada a la ciudad de Medellín a iniciar sus estudios universitarios donde realiza dos semestres de Ingeniería Electrónica en la Universidad de Antioquia, carrera que se vio obligado a abandonar por los paros constantes y cese de actividades académicas por parte de ese centro de educación superior.

En esos dos años que estuvo residenciado en la capital de la montaña conoció a un pariente lejano, nada menos y nada más que al maestro Isaac Villanueva Mendoza: compositor, director y productor musical de mucha trayectoria en Colombia y el exterior, sobre todo de música tropical y del Caribe colombiano en general, con quien afianzó aún más su gusto por la música heredada de su querido padre Don Efraín. Luego de dos años en Medellín regresa a su Barranquilla del alma e ingresa a estudiar en la Universidad del Norte donde se graduó como Ingeniero Electricista. Se casa con María Martha Borja Morales, Contadora Pública de profesión de cuyo amor nace su único hijo Frank David.

El «Kili» se considera un melómano empedernido y aunque no interpreta ningún instrumento, vive, siente y trasmite la música como cualquier artista y fue a raíz de esa pasión y amor por la música, cuando en marzo del año 2015 escudriñando en las redes y canales musicales se topó con un paseo vallenato desconocido para él del maestro Hernando Marín titulado ‘Fatalidad’, lo escuchó varias veces y se sorprendió con el contenido poético que encerraba dicha canción; Franklin quedó tan admirado con el mensaje que copió la letra e hizo el ejercicio de leerla varias veces y luego declamarla como un poema sin la melodía, lo hizo tan bien que su hijo y esposa gratamente sorprendidos por la declamación, le sugirieron que la grabara como una poesía y fue de este modo que nacieron los «POENATOS» que es una fusión de las palabras: POEma y valleNATO. Ese experimento de una noche cualquiera se convierte en una latente realidad, algo que los amantes de la música vallenata disfrutamos con mucho regocijo y han sido recibidos con beneplácito por parte de los compositores de los temas entonados en su maravillosa voz, porque Franklin nos permite cristalizar el verdadero mensaje de la poesía vallenata, desencuevando en cada verso y palabra, dándole un exquisito ensamble romántico que nos invita a escucharlo una y otra vez extasiados de un gozo celestial, algo que muchas veces no hacemos porque solo nos dejamos llevar, por las melodías de las canciones dejando de lado el contenido y el mensaje de la misma.

Hoy en día después de crear un canal en YouTube con el nombre de «Poenatos» en el cual ha publicado más de 250, el «Kili» nos muestra magistralmente y de manera pedagógica y según su lema: «el vallenato vuelve a ser poesía», que es un defensor de los contenidos poéticos y la palabra bien dicha en las letras del vallenato. Esto que él está haciendo es un gran aporte a la preservación de nuestra música vallenata, clásica tradicional y vernácula como lo pide la UNESCO.

Villanueva, sigue con esa pasión de declamar esos mensajes profundos que tienen esos cantos de origen provinciano, pero también viene haciéndolo con poemas de su autoría donde se destacan: ‘Amores de todos modos’, ‘Serás, mujer, más mujer’, ‘La bambina, musa intrusa’, ‘Noche, perversa noche’, ‘Estrella lejana’. Asimismo hace con poemas que son parte de la literatura universal de grandísimos poetas como: Héctor Gagliardi, Lorena Fronsky, Magdalena Sánchez Blesa, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Gabriel Escorcia Gravini, Nicola di Bari, entre otros.

En lo personal creo, que para Franklin Villanueva Martínez la música, la poesía, los poemas y la declamación, son una mezcla de emociones, pensamientos, sentimientos y creencias que lo inspiran y llevan a realizar este tipo de vídeos, sin importar si se hacen o no famosos, más bien es como un desahogo espiritual de gran importancia con el que se siente bien y realizado.
Por eso a nombre mío y de los que nos gusta la profundidad de los mensajes en las letras de las canciones vallenata le digo: muchas gracias por su talento, dedicación y por brindarnos alegría con sus ya reconocidos POENATOS que son una marca registrada, únicos e irrepetibles.

El Festival de la Leyenda Vallenata se tomará a Bogotá

El sábado tres de agosto de 2024 desde el mediodía se llevará a cabo en la Media Torta de Bogotá, el evento denominado ‘Vallenato al Parque’ que contará con la presentación de Reyes y Reinas del Festival de la Leyenda Vallenata, quienes harán su aporte para continuar exaltando este folclor que hoy ocupa los primeros lugares en el orden nacional.

Este acontecimiento se produce gracias al Acuerdo N° 933 de 2024 del Concejo de Bogotá, teniendo en cuenta a la música vallenata como un vínculo cultural entre la costa y el centro del país, destacando a artistas locales, distritales y nacionales.

A esta cita folclórica cultural, folclórica y musical han sido invitados el actual Rey Vallenato del Festival de la Leyenda Vallenata, Jaime Luis Castañeda Campillo; la Reina Mayor del Acordeón Sara Marcela Arango Pérez y la Reina Menor del Acordeón Laura Sofía Benítez Cabezas. En este evento también estarán haciendo su presentación el Tri-Rey Vallenato Alfredo Gutiérrez y los Reyes Vallenatos Julián Mojica, Jaime Dangond, Ciro y Álvaro Meza.

“Para nosotros será un honor llevar a Bogotá el mejor mensaje de nuestra música vallenata, donde la acogida es grande Los invitamos a asistir a este acontecimiento que llevaremos con mucho cariño a través de los aires de paseo, merengue, son y puya”, indicó el Rey Vallenato Jaime Luis Castañeda Campillo.

Precisamente el listado de canciones que presentarán el Rey Vallenato 2024 y las Reinas del Acordeón en las categorías mayor y menor, será el siguiente:

Jaime Luis Castañeda Campillo. Paseo, ‘Si el guayabo me matare’, (Alejandro Durán); Merengue ‘La brasilera’, (Rafael Escalona); Son, ‘Yo tuve un amor’, (Fredy Peralta); Puya, ‘Déjala vení’, (Náfer Durán Díaz).

Sara Marcela Arango Pérez. Paseo, ‘El errante’ (Lorenzo Morales); Merengue, ‘Honda herida’ (Rafael Escalona); Son, ‘El saludo’ (Lizandro Meza); Puya, ‘Un sueño hecho realidad’ (Sara Arango).

Laura Sofía Benítez Cabezas. Paseo, ‘Gallo viejo’ (Emiliano Zuleta); Merengue, ‘El pique’, (Luis Enrique Martínez); Son, ‘Que linda que es la vida’ (Fredy Peralta); Puya, ‘La guachafita’, (Leidy Salgado).

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata continúa con su misión de conservar y promover el vallenato raizal que ha crecido a través del Festival de la Leyenda Vallenata que en el 2025, será en homenaje al Rey Vallenato Omar Geles Suárez.

Rosendo Romero Ospino «El compositor de las figuras literarias».

Autor: Enrique Ustáriz Barros

Aquel cuaderno donde estaban mis canciones un día la muñe lo quemó con la basura, pero en mi alma palpitaban acordeones descifrando nuevos sones arrancados con ternura”

“El poeta de Villanueva” viene de la unión matrimonial entre Antonia Ospino Campo y Escolástico Romero Rivera, Antonia conocida por sus familiares y amistades como “la muñe” esa misma que le quemó el cuaderno con sus canciones fue quien lo trajo al mundo el 14 de junio de 1953 en el barrio cafetal de Villanueva (La Guajira) un barrio considerado como la despensa de artistas connotados de nuestra música vallenata. “Chendo” Romero como se le conoce cariñosamente hace parte de una dinastía musical de nuestro folclor del hogar formado por su señora madre y su querido padre, son nueve hermanos seis varones y tres mujeres, de estos hermanos Rosendo ocupa el puesto sexto; los seis varones todos son músicos, por esta razón se conforma la dinastía Romero Ospino cuyo tronco principal sale de su abuelo Rosendo Romero Villareal, de quien heredó el nombre de Rosendo.

Quien lo bautizó como “El poeta de Villanueva” fue el cantante nacido en El Molino (La Guajira) Alfredo “socio” Celedón en la canción que él grabó de la autoría de Rosendo titulada “Nuestros corazones”

Inicios como Autor

Como lo manifiesta en su canción que siguió el estilo de Gustavo Gutiérrez Cabello; el liróforo villanuevero se inicia como compositor en el año de 1972, su primera composición es en ritmo de paseo titulada “La custodia del Edén” esta canción fue grabada en el año 1.974 por la voz de Armando Moscote (q.e.p.d.) y Nolberto Romero Ospino hermano de Rosendo en el acordeón; desde aquí comienza su exitosa e histórica carrera como compositor de hermosas canciones para enriquecer la música vallenata, hasta lograr convertirse en uno de los autores preferidos por los distintos cantantes de este bello folclor; quienes se encargaron de inmortalizar con sus voces los lindos temas musicales compuestos por este magnífico compositor; el cantante que más canciones le grabó fue Rafael Orozco (q.e.p.d.) quien le llevó a la pasta sonora 11 hermosas y exitosas canciones; de las cuales podemos destacar: “Sueños de conquista, Villanuevera, despedida de verano, copitos de pino, canción para una amiga, a dos voces, llora mi corazón, entre otras. Hoy es esencial resaltar que lleva cerca de 400 canciones de su autoría, una de esas canciones es “La Zenaida” grabada en ritmo de cumbia por el artista Armando Hernández, también fue interpretada por el cantante argentino Leonardo Favio.

Triunfos y grabaciones como compositor

El poeta de Villanueva con sus maravillosas canciones ha obtenido muchos triunfos en los distintos certámenes que se realizan en Colombia en honor a nuestra música vallenata; en el festival de Arjona (Bolívar) ganó con la canción “A dos voces” grabada por “El Binomio de Oro de América”. Triunfó en las festividades de san Jacinto (Bolívar) con el tema “Después de enero” llevada a la pasta sonora por el dúo sensacional Carlos Malo “voz” y Gustavo Maestre “acordeón”. En Ayapel (Córdoba) se alzó con el galardón con el tema titulado “otro rumbo” que aún sigue inédita. La canción “el amor es un cultivo” grabada en la voz de Iván Villazón y el acordeón de Raúl “Chiche” Martínez resultó ganadora en el festival de compositores que se realiza en San Juan del Cesar (La Guajira.)

Además de “La Zenaida” canción en ritmo de cumbia, nos sorprendió con un caso muy especial sucedió en Villanueva (La Guajira) su tierra natal dónde resultó ganador del primer festival de música ranchera que se realizó en esta población el 25 de junio de 2.006 con la canción “Chaparral” de su autoría.

Rosendo Romero Ospino ha grabado varios trabajos discográficos:

1.- Rosendo interpreta   a Rosendo” año 1.980, con este trabajo musical “el poeta de Villanueva” se convirtió en el pionero de los compositores del folclor vallenato en grabar cantando sus propias canciones.

2.- “Diez acordeones para un poeta” año 2.001, para resaltar de este trabajo discográfico, aquí “Chendo” grabó los cuatro ritmos que identifican la música vallenata; puya, paseo, merengue y son.

3.-”La puerta del amor” año 2.003.

4.- “Voces de la provincia pa’ Canalete” año 2.004.

5.- “Me sobran las palabras” año 2.018.

6.- “Vuelve el vallenato” año 2.019.

7.- “Música para el amor” año 2.021.

Reconocimientos para el poeta de Villanueva.

Gracias a la calidad de sus canciones ha sido objeto de varias exaltaciones por importantes entidades de Colombia.

1.- El 12 de octubre de 1.982 la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia “SAYCO” siendo presidente el doctor Jorge Villasmil Cordobés, le entregó mención de honor al “Merito Folclórico”

2.- Fue exaltado con la “Orden al Mérito” entregada por la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia “SAYCO” el 20 de diciembre de 1.980, cuando oficiaba como presidente de esta entidad el compositor de música vallenata Rafael Escalona Martínez.

3.-Reconocimiento a la valiosa contribución al folclor vallenato y el engrandecimiento de la música colombiana, esto se realizó en san juan del Cesar (La Guajira) el 23 de diciembre de 1.990.

4.- Se le entregó “Mención de Honor” por parte de la corporación Festival Bolivarense del Acordeón por su permanente e incansable servicio al folclor y a la cultura de la región, esta distinción se llevó a cabo en Arjona (Bolívar) el 21 de julio de 2.002.

5.- La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata en su versión 54° le rindió homenaje en Valledupar en el año 2.021, esta distinción se ha considerado como el reconocimiento más importante para este trovador, quien a raíz de esta estupenda veneración manifestó: “Era  algo que yo estaba esperando; si bien sabía que algún día iba a ocurrir me daba temor no verlo en vida”.

Nunca es tarde para estudiar.

En cuanto a sus estudios realizó la primaria en Villanueva (La Guajira) en el liceo Colombia del maestro Rafael Peñalosa (q.e.p.d,) cursó hasta tercero de bachillerato en el colegio nacional Roque de Alba, cuarto bachillerato en el colegio nacional liceo Bolívar de Cartagena, quinto y sexto en el colegio de la universidad libre de Barranquilla. De ahí pasó a la Universidad Autónoma del Caribe y realiza tres semestres de sociología.

Rosendo no conforme con solo contar historias de tres a cuatro minutos a través de sus canciones, decidió fortalecer su potencial formándose como historiador y gestor patrimonial en la Universidad del Magdalena en la modalidad de validación por competencias dictado de manera virtual y presencial.

Esto dijo Romero Ospino refiriéndose a su faceta como estudiante del programa historia y patrimonio: “Lo que me ha llamado poderosamente la  atención es la generosidad del programa; sinceramente creí que para mí las oportunidades estaban cerradas, esto es como un revivir, yo siempre he dicho que el conocimiento es juventud y cada vez que uno adquiere un conocimiento nuevo, rejuvenece, porque la   actualidad realmente es estar joven, no importa los años que tengas”

Su vida y algunas de sus canciones.

Hace cerca de 16 años vive con María Ligia Cuellar,  la musa inspiradora de las canciones de este poeta; de esta unión han nacido tres hijos: Juan David, Nathalia y Víctor Manuel.

Rosendo Romero Ospino recuerda que siempre veía lo natural como una noche sin luceros o aquel que escribía verso en verano estando en primavera o la sombra de un laurel o una dama que saltaba a un pozo y al salir de las aguas salía con su cuerpo tallado.

De su repertorio musical quiero mencionar algunos de sus tantos éxitos:

Noche sin luceros, cadenas, fantasía, mensaje de navidad, romanza, navidad, mi poema, canción para una amiga, villanuevera, tu dueño, despedida de verano, cobijas, sueño de conquista, a dos voces, mi primera canción, copitos de pino, la Zenaida, luna de junio, nuestros corazones, que pasará, el amor es un cultivo, me sobran las palabras, entre otras.

https://www.youtube.com/channel/UCX5ZMSdOW5H1wOiEzHRtM1g

Cuando algunas canciones vallenatas tumbaron noticias falsas

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Siempre han existido las noticias falsas ahora llamadas Fake news, y en este sentido la música vallenata no se ha salvado, quedando importantes cantos donde se cuentan hechos que en su momento causaron tristezas, lágrimas y después risas.

El círculo de desinformación en el caso del folclor vallenato sucedía porque los juglares salían de corredurías y nadie sabía de ellos, debido a estar parrandeando en distintos pueblos escondidos en la geografía costeña. Las noticias corrían de boca en boca y muchas veces tergiversaban la verdad, surgiendo variedad de canciones.

En este caso se citaran tres para corroborar que el vallenato con su poder de oralidad, sirvió para llevar mensajes contando de muertes, pero los afectados pudieron ver la luz al final del túnel.

Es así como el juglar Abel Antonio Villa conocido como ‘El padre del acordeón’, demoraba cantidad de días “perdido”, hasta que en una ocasión llegó a su casa la noticia de su muerte en El Banco, Magdalena.

Él, sin saber nada y al regresar a su pueblo, Piedras de Moler, Magdalena, se encontró con la sorpresa que desde hacía cinco días estaban rezando por su alma. Sus familiares al verlo llegar se alegraron y de inmediato se olvidaron de los responsos. Entonces, no hubo otra opción sino hacer una canción titulada: ‘La muerte de Abel Antonio’ o ‘Cinco noches de velorio’.

El juglar teniendo los insumos necesarios se sentó, tomó su acordeón fijando su pensamiento en la historia con visos macondianos, diciendo. “La muerte de Abel Antonio en mi tierra la sintieron los muchachos. Fueron cinco noches que me hicieron de velorio, para mis nueve noches todavía me deben cuatro. Pobrecita madre mía, con mi muerte lo mucho que sufriste. Abel Antonio no muere todavía, Abel Antonio muere cuando Dios lo necesite”.

Todo sucedió en el año 1943 y esa canción grabada inicialmente por Guillermo Buitrago, después por Alfredo Gutiérrez, El Binomio de Oro y Carlos Vives, entre otros, lo inmortalizó. A él la muerte le llegó sin derecho a hacerle un nuevo canto, el martes 10 de junio de 2006.

Muerto de risa

De otra parte, Al Rey Vallenato Calixto Ochoa lo conmovió una noticia que recibió donde daban cuenta de la muerte de Alejo Durán. De inmediato escribió unos versos para contar con pelos y señales el hecho triste que enlutaba al folclor.

“Una noticia por la prensa y por la radio puso de duelo casi toda la Nación, al publicar que se había muerto Alejandro, el primer Rey Vallenato que tuvo nuestro folclor. Yo estaba oyendo La Rapsodia Vallenata (Radio Libertad), lo más tranquilo esa mañana en mi hogar, cuando de pronto un silencio en el programa para informarle a Colombia que se había muerto Durán”.

Lleno de tristeza continuó diciendo. “Adiós amigo, adiós colega y compañero, ya te marchaste pa’ toda una eternidad, hoy con tu ausencia dejando el mundo de duelo, pero vive tu recuerdo que jamás se olvidará”.

Después de cantar varios versos hizo una pausa y procedió a realizar una llamada telefónica a Planeta Rica, Córdoba, lugar donde vivía Alejo Durán. Al otro lado de la línea y después de indagar sobre aquel acontecimiento, le contestaron. ”Alejo Durán si está muerto, pero de risa”. Todo terminó en alegría porque la noticia era falsa, pero ya la canción estaba hecha y se grabó en el año 1973.

Tiempo después Calixto y Alejo se encontraron celebrando que estuviera vivo, y con su pedazo de acordeón luciéndole en el pecho. Alejo Durán murió el miércoles 15 de noviembre de 1989.

La calumnia

El juglar Enrique Díaz Tovar también traspasó la barrera de la muerte estando vivo, por aquello que consideró como una “Calumnia”, haciéndole un canto a ese hecho triste, pero después con visos de alegría que grabó en el año 1973.

En Polo Nuevo y en El Difícil lamentaron y que Enrique Díaz, lo habían matado en Astrea, y por la Radio Libertad fue que anunciaron, que el muchacho era muerto y le dieron tres balazos”. Ese hecho así contado se regó de pueblo en pueblo y las lágrimas no se pudieron esconder.

Enrique sabiendo la dimensión de la noticia continuó cantando. “Lloraban mis padres y lo mismo mis hermanas, cuando esta noticia loca se regó en María La Baja. La gente lengua larga levantó la calumnia. A mí no me han matado, ni esto conmigo tampoco sucede. Donde quiero llego nada más se oye la bulla, que toque el negrito es lo que mi público quiere”. El juglar Enrique Díaz, murió el jueves 18 de septiembre de 2014, dejando toda una historia musical y sus frases sinceras. “Yo no ensayo para no tocar gratis” y “Yo no vivo de aplausos porque eso no dá pal’ mercado”. También se destacó con su famosa piqueria con Rúgero Suárez.

Claro que Enrique Díaz, también grabó una canción del compositor José Rafael Valencia de Ávila, llamada ‘La caja negra’, donde se narra con claridad. “El hombre que trabaja y bebe, déjenlo goza’ la vida, y que eso es lo que se lleva si tarde o temprano muere. Ay, después de la caja negra compadre, creo que más nada se lleve”.

Siniestro de Ovejas

En la historia de la música vallenata se han narrado hechos reales, siendo uno de los más destacados ‘El siniestro de Ovejas’ del acordeonero y compositor Carlos Araque Mieles, hecho sucedido el miércoles primero de febrero de 1950, donde murieron 30 personas las cuales viajaban en una chiva de nombre ‘Cubita’, que se volcó e incendió en la vía que de Sincelejo comunica a esa población sucreña.

Con el desconsuelo más grande por el fallecimiento de sus paisanos y amigos, cantó. “Ay en el siniestro de Ovejas, hasta los santos lloraron, de recuerdo solo quedan,  aquellos que se quemaron. Donde estaba Carlos, donde estaba Araque, lleno de tristeza por esa tragedia”.

La mencionada obra musical fue grabada en el año 1970 por Los Hermanos López y la voz de Jorge Oñate.

Los cantos sobre el tema son frecuentes porque morirse se produce en un instante y no duele. Solamente es un desvanecimiento eterno.

Iván Villazón, impresionantes conciertos en Estados Unidos

Un público contento que terminó pidiendo más canciones, resume el gran éxito que tuvo Iván Villazón en su reciente gira musical por Estados Unidos y que deja el mejor ambiente para su regreso en el próximo mes de agosto.

Iván Villazón cantó, gustó y llenó los escenarios de las ciudades de Orlando, Dallas y Miami, donde los latinos y norteamericanos disfrutaron de grandes momentos y escucharon el nuevo álbum ‘Un mundo real’.

Villazón expresó sus agradecimientos por el respaldo encontrado en cada lugar y el empresario Lino Villalobos, afirmó: “me están pidiendo al artista para otras ciudades y vamos a seguir recorriendo a Estados Unidos”.

Iván Villazón y Tuto López, regresarán nuevamente a Estados Unidos a mediados de agosto y estarán con ‘Un mundo real’ en New York, ‘La Capital del Mundo’.

Viernes 9 de agosto: New York

Viernes 9 de agosto: New Jersey

Sábado 10 de agosto: Houston

Será un gran recorrido para seguir celebrando los 40 años de vida artística de Iván Villazón en Estados Unidos.