En una pequeña casa nació Diomedes Díaz, el más grande cantor vallenato

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

El domingo 26 de mayo de 1957, hace 67 años, nació Diomedes Díaz Maestre, exactamente en Carrizal, jurisdicción de La Junta, municipio de San Juan del Cesar, La Guajira, y para llegar a este territorio se recorre un camino inhóspito que surcan dos ríos. A su alrededor todo es dominado por animales silvestres, mientras que la brisa se pasea a sus anchas.

El paisaje es acogedor, y todavía está la muestra de aquel lugar donde vino al mundo el artista más grande que ha dado la música vallenata, conocido como ‘El cantor campesino’. Las medidas del vetusto rancho que acusa el paso de los años son de cuatro metros de ancho, por seis de largo; y aún se conservan los estantes, el techo de zinc y el piso agrietado.

En esa dimensión se encierra el tesoro que en aquel tiempo tuvo la pareja conformada por Rafael María Díaz Cataño y Elvira Antonia Maestre Hinojosa, quienes se abrieron paso con trabajo y dedicación, esperando que la vida les sonriera con su carga de 10 hijos, cinco hombres y cinco mujeres.

A pesar de que la estrella del futuro no alumbraba lo suficiente para Diomedes Díaz, con el paso de los años el joven pueblerino brilló con luz propia, y se convirtió en el artista que se impuso contra todos los pronósticos. Cantidad de veces lo vieron nadando contra la corriente, teniendo varias caídas hasta llegar a triunfar como lo relató en una de sus canciones.

En aquellos días llenos de incertidumbre, nadie daba un peso por ‘El chivato’, remoquete que le pusieron porque desafinaba al cantar. En su propio terruño corría el comentario que Diomedes desafinaba más que una campana de barro, pero con esfuerzo, talento natural y dedicación, les ganó a los jueces del canto vallenato.

Precisamente en La Junta, su paisano, Luís Alfredo Sierra, salió en su defensa  señalando que levantara la mano quién no hubiera cometido ni medio error en la vida. “Si aparece lo llevo en hombros de La Junta hasta Roma, y le entrego la medalla del más correcto del mundo. Ese premio se lo lleva lejos, Jesucristo”, remató su comentario.

La historia musical de ‘El Cacique de La Junta’, es ampliamente conocida porque estuvo rodeado de excelentes acordeoneros, sus producciones musicales fueron las de mayor venta, y las canciones de su autoría se convirtieron en clásicos vallenatos, donde la mayoría de veces contó historias de su vida e incontables amores que siempre adornaron su pensamiento.

El primer amor

Precisamente en el recorrido por esa tierra guajira, apareció aquella encantadora mujer que fue la primera aventura de amor de Diomedes Díaz, la misma que entregó sus frutos de manera rápida.

Bertha Rosario Mejía Acosta se mostró dispuesta a contar esa historia. “Estando  sentada en la caseta de Rosario Maestre, en La Junta, con motivo de los carnavales, sin darme cuenta se me acercó Diomedes y me estampó un beso en la espalda. Yo tenía puesta una blusa de canastica, entonces le reclamé, diciéndome que le había provocado porque yo le gustaba”.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Continuó llamando al recuerdo. “Todo siguió de coqueteo en coqueteo y todo iba en aumento. Cuando vinimos a darnos cuenta estábamos enamorados y emparejados. Con decirle que él no podía ir a mi casa y nos veíamos a escondidas porque mi mamá, Eugenia María Acosta, no lo aceptaba, porque era un pelao parrandero y no le veía ningún futuro”.

Esos amores juveniles los destacó de la siguiente manera. “Fueron amores verdaderos con esa inocencia de antes, y que se hicieron más fuertes porque eran prohibidos. De esa unión nació Rosa Elvira, exactamente cuando el muchacho ‘Medes’, como yo lo llamaba, tenía 17 años, tres meses y 12 días de edad”. Hizo la cuenta precisa.

Bertha Rosario se siguió desahogando con su historia de amor. “La noticia del embarazo se la dije estando acostada en una hamaca. Él se alegró mucho porque vendría al mundo el producto de un bello amor que duró cinco años, se fortaleció con bellos cantos, naciendo de un beso que floreció en medio de las dificultades”.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Al final contó que su paso por la vida del artista, además de premiarla con una hija, le dejó como testamento cientos de añoranzas que se escapan de su nido cuando escucha las canciones, ‘Cariñito de mi vida’ y ‘El aguinaldo’. Esos cantos nacieron en la época en que ella estaba al lado ‘El Cacique de La Junta’, haciendo posible que sus poemas cantados, se introdujeran por los recovecos de su corazón enamorado. Bonita manera de conquistar a una mujer untada de amor.

Entonces recordó ese canto. “Hoy te traigo de aguinaldo algo de mi corazón. Te traigo el alma de mis amores, sobre del alma unas flores, ay en estas coplas cantadas. El niño Dios que nos pondría, un corazón de alegría, pa’ que nos amemos los dos”…

Calcando los recuerdos

Al regreso, teniendo las historias recogidas en el propio terreno de los acontecimientos, se calcó la radiografía del hombre que supo batirse a canto limpio, hasta ganarse el más grande lugar de honor en la música vallenata. Y lo logró sacando a relucir una célebre frase. “Los que van alante no van lejos, si los de atrás se apuran”…

La casita donde nació Diomedes Díaz todavía está en pie, esa que fue testigo de la niñez de ese muchacho que tuvo la virtud de cantarle a diversos hechos, haciendo énfasis en su papá Rafael María Díaz. “Ese que con su sudor, me dio el tamaño que tengo, y el hijo le salió bueno”. Así era ‘El Cacique de La Junta’, como lo nombró Rafael Orozco, quien le grabó en el año 1975 la canción ‘Cariñito de mi vida’.

En ese pequeño pueblo floreció el amor que estaba sembrado en el centro de dos corazones, provocando cantar. “No pierdas más tiempo cariñito, piensa que te quiero y nada más, y de los amores el más bonito, será el que nosotros vamos a crear”…

Adiós al Rey Vallenato Omar Geles, polifacético acordeonero y cantautor

El mundo vallenato está de luto por la muerte del polifacético acordeonero y cantautor Omar Antonio Geles Suárez, quien con su talento, capacidad y creatividad supo sobresalir hasta coronarse como Rey Vallenato en el año 1989.

Él desde los cinco años aprendió a tocar el acordeón, siendo amor a primera vista, forjándose su destino al conjugar las notas con los versos, naciendo bellas canciones que hoy adornan el folclor vallenato, destacándose ‘Los caminos de la vida’ que le dedicó a la autora de sus días Hilda Suárez Castilla. Está obra tiene 34 versiones.

Omar Geles anduvo por distintos pueblos tocando su acordeón, y tan solo una vez quiso desfallecer, pero ahí estuvo su mamá para animarlo y que fuera grande para hacer felices a los amantes de la música vallenata.

En el año 1986 compuso su primera canción titulada ‘Te esperaré’ producto de un desamor cuando una joven del que estaba enamorado partió a estudiar a otro país. Esa canción la grabó al lado de Miguel Morales.

Después los más grandes cantantes vallenatos y de otros países, les grabaron sus canciones que se convirtieron en éxito porque narraban episodios pegados a su corazón. En total fueron 43 años de lucha musical desde que en el año 1981 participó en el Festival de la Leyenda Vallenata, en el concurso de acordeón infantil, ocupando el segundo puesto.

La despedida de la vida de Omar Geles ocupa los titulares de prensa, el vacío es grande para todos los que conocieron sus gestas musicales y actorales, pero las notas del acordeón y sus cantos siempre se estarán escuchando, recordando la materia prima de la música vallenata donde él sacó lo esencial para darle más vida, más amor y regarla por el mundo

El Rey Omar Geles

Desde el año 1981 Omar Antonio Geles Suárez, estuvo presente en el Festival de la Leyenda Vallenata cuando concursó en Acordeón Infantil. En esa ocasión ocupó el segundo puesto, siendo el ganador Miguel Avendaño. En 1985 se coronó Rey Aficionado y dos años después Rey de Reyes de esa misma categoría.

En el año 1989 se coronó como Rey Vallenato Profesional presentado las siguientes canciones. Paseo, ‘Qué dolor’ (Luis Enrique Martínez); Merengue, ‘Yo tengo una pena’ (Lorenzo Morales); Son, ‘El regreso’ (Romualdo Brito) y la Puya, ‘La fiesta de los pájaros’ (Sergio Moya Molina). En esta gesta festivalera a Omar Geles lo acompañaron el cajero Luis Carlos ‘Azabache’ Varela, y el guacharaquero Reinaldo ‘El Papi’ Díaz. Después, estuvo concursando en tres Rey de Reyes: 1997, segundo puesto, ganó Gonzalo ‘El Cocha’ Molina; 2007, 2017. En el 2022, no se inscribió.

Omar Antonio Geles Suárez, cuando se coronó Rey Vallenato en el año 1989 – Foto Fundación Festival de la Leyenda Vallenata

Desde todos los rincones del país y del mundo se han recibido condolencias por la pérdida irreparable de este querido Rey Vallenato, quien a nota limpia y cantos supo darle el mayor alimento a ese folclor pegado en su corazón.

Adiós Omar

El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo, manifestó. “La tristeza sacude al folclor vallenato por la prematura muerte de Omar Geles, Él supo ganarse un espacio enorme en la música vallenata a la que amó y defendió. Nuevamente estamos de luto y presentamos nuestras condolencias a doña Hilda Suárez, sus hijos y toda la familia. Nunca se espera nada triste cuando al folclor vallenato lo acompaña la alegría”.

Seleccionadas 70 canciones inéditas para el 57° Festival de la Leyenda Vallenata

De las 260 canciones inscritas para el 57° Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje a Iván Villazón, ‘La Voz Tenor del Vallenato’, fueron seleccionadas un total de 70 que corresponden a 42 paseos, 11 merengues, 9 sones y 8 puyas, cuya labor le correspondió al jurado integrado por el compositor Juan Pablo Marín Álvarez, Rey de la Canción Vallenata Inédita 2023; el compositor Luis Egurrola Hinojosa y el historiador e investigador musical vallenato, Celso Guerra Gutiérrez.

El Vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y coordinador del concurso de la Canción Vallenata Inédita, Efraín Quintero Molina, manifestó. “El jurado estuvo escuchando durante dos días el total de canciones inscritas, teniendo el acompañamiento de los veedores Lourdes Baute Céspedes y Alonso Sarmiento Araújo. Al final entregó el resultado haciendo énfasis en la calidad de la composición para que pueda perdurar con el paso del tiempo”.

Al respecto el compositor Juan Pablo Marín, sobre el trabajo cumplido en la selección de las canciones, expresó. “Hicimos el ejercicio escuchando canción por canción para emitir un concepto bien centrado. Se siguieron al pie de la letra los parámetros como son la armonía, la letra, la melodía y la rima que son determinantes. Resalto la inscripción de compositores extranjeros y del interior del país”.

De igual manera, destacó el buen nivel de las canciones para que este año el concurso de la Canción Vallenata Inédita, se vista de colores con muchas melodías, letras y armonías haciendo más grande esta fiesta del folclor.

Finalmente a los 70 compositores seleccionados se les comunica que tienen plazo hasta el lunes 22 de abril a las 5:00 de la tarde, para aportar la foto tamaño documento 3X4 y la fotocopia de la cédula de ciudadanía de máximo 8 acompañantes que van a interpretar la canción inédita.

Se adjunta el listado de las 70 canciones seleccionadas en los aires de paseo, merengue, son y puya.

Hochiminh Vanegas Bermúdez: el cantautor de la espiritualidad en la música vallenata.

«La música es una armonía agradable para el honor de Dios»: Johann Sebastián Bach (compositor, músico, director de orquesta y profesor alemán).

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado.

La buena música es un poder que llega de forma directa hasta el alma del individuo; viene a ser un mensaje de corazón a corazón: del corazón del compositor para impactar el corazón de otra persona, es un poder que puede influenciar y promover grandes movimientos en el mundo, que permite reforzar los valores morales, éticos y espirituales de la humanidad.
Algunas frases que encontramos en las canciones nos recuerdan que este arte es una bella expresión del espíritu que nos transforma positivamente, disipa muchos sentimientos negativos y hace que nos sintamos acompañados.
En la música vallenata hay un cantautor que le tocó batallar mucho, para poco a poco ir logrando un espacio en este competido mundo, algo que ha hecho por ser un hombre de fe, con lo cual entendió que Dios y la espiritualidad están por encima de las derrotas.
Hago referencia a Hochiminh Vanegas Bermúdez, cuyo nombre es de origen vietnamita: HO-CHI-MINH, que significa «el que trae la luz o el que ilumina», nombre del líder vietnamita que los liberó del yugo francés y el de los yankees. Desde muy pequeño fue llamado por sus padres, familiares y vecinos como «Hochi» abreviatura de su nombre, nació el 25 de septiembre del año 1970 en Valledupar, Colombia, «La capital mundial del vallenato» en el sector conocido como Calle La Garita. Hijo de padres guajiros: su madre Gladys María Bermúdez Bracho, modista y ama de casa oriunda del caserío Los Pozos, y su padre Saúl Darío Vanegas Castro, nacido en El Tablazo, ambos caseríos pertenecientes al municipio de San Juan del Cesar (La Guajira); su progenitor se desempeñaba como funcionario del ICA (Instituto Colombiano Agropecuario), trabajaba en la parte de radioteléfonos y comunicaciones con las diferentes sedes y fincas de la organización; de allí salió pensionado.
Oficio que alternaba con el gusto por la música vallenata de la cual era un buen compositor. Canciones de su autoría como: ‘Conoci la pena’, grabada por Los Embajadores Vallenatos (Robinson Damián y Ramiro Colmenares); ‘Estás Equivocada’, grabada por Édgar Peñalosa y Las Estrellas Vallenatas; ‘Grandeza de un amor’, grabada por Beto Martínez y Miguel Ahumada; ‘No te enojes negra’, grabada por Beto Martínez y Luis Enrique Martínez Argote, entre otras, que hacen parte de su repertorio musical. Vena artística que fue heredada por su hijo Hochiminh, pero también la heredó por parte de su progenitora Gladys quien tiene talento para la composición de donde surgieron algunas rancheras muy sentidas y unos merengues vallenatos; lo que quiere decir que en su casa se respiraba un ambiente musical, razón por la cual desde niño mostró inclinación por la creación de letras y melodías. Hochi hizo sus estudios primarios en el colegio Colombo Inglés y la secundaria en el tradicional colegio Nacional Loperena, ambos de Valledupar.

Criado entre la ciudad de los Santos Reyes y La Guajira cosa que hizo que su infancia estuviera rodeada de música vallenata en barrios tradicionales como el Cañaguate y el Barrio Obrero, muy cerquita de la reconocida plaza «Alfonso López» en donde los sonidos embrujadores y seductores de los acordeones,cajas, guacharacas y guitarras era como el pan de cada día, estas experiencias cotidianas combinadas con las vacaciones escolares que vivía en la cultura guajira en poblaciones como: Fonseca, Villanueva, San Juan del Cesar, Cañaverales y los Haticos, entre otras, escuchando canciones de sus ídolos en la música vallenata, maestros por los que profesa una gran admiración y respeto tales como: Leandro Díaz, Gustavo Gutiérrez, Rafael Manjarrés, Hernando Marín, Marciano Martínez, Rosendo Romero y otros de una nueva camada que siguieron esa senda del vallenato lírico, con contenidos poéticos, filosóficos muy profundos o lo que yo denomino como la palabra bien dicha en los cantos vallenatos en donde sobresalen Fernando Dangod Castro, Hernán Urbina Joiro, Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez, lo llevan a convertirse en un cantautor de la música vallenata y de otras expresiones musicales del Caribe colombiano.

Aprende a interpretar guitarra y el canto de manera empírica, como lo hicieron esos grandes exponentes de la música vallenata que pusieron en un pedestal muy alto esta bellísima expresión musical, folclórica y cultural. Acompañado de sus amigos de infancia, con los que se bañaba en el río Guatapurí y jugaban fútbol: otra de sus pasiones, conforman una pequeña agrupación con la que hacían presentaciones en las semanas culturales del colegio, serenateaban a hermosas quinceañeras y primeras conquistas amorosas, lo mismo que a las madres de sus amigos en fechas especiales.

Luego viene un episodio muy doloroso en la vida de Hochiminh y es la separación de sus progenitores y suceso que afecta la economía familiar, por lo que él debe abrirse paso en la vida realizando distintos trabajos desde la adolescencia: venta de rifas, chances (bolitas, también le dicen en otras regiones), arreglos de zapatos y bolsos para ayudar con los gastos en su hogar, pero sin dejar de escribir y cantar sus vivencias y es así cuando llega su primera inspiración titulada «En el Senderito» una canción que estuvo perdida por muchos años y que rescató en el año 2023 revisando libretas y papeles viejos que uno siempre tiene guardados en el baúl de los recuerdos, y es precisamente cuando llegó a sus manos una hoja de cuaderno amarillenta por el inexorable paso del tiempo y la sorpresa agradable que se llevó fue la letra de una canción que al leerla llegó ipso facto a su mente la melodía. Tema con un sentir a pueblo maravilloso que lo trasladó a su infancia y a los senderos que de niño caminó en La exótica Guajira y el Cesar el manantial de Cañaverales, los caminos rodeados de naturaleza, el inmenso cielo azúl, las aguas frescas y cristalinas del rio Guatapurí. Después de esa primera inspiración le llega un segundo canto titulado «Simulación» una canción de despecho y un poco de rabia e impotencia, fruto de una desilusión amorosa de las que normalmente vivimos en nuestra etapa de juventud En el año 1988 se gradúa como bachiller y un año más tarde se presenta para prestar el servicio militar en la Primera División de Santa Marta. La añoranza, la falta del calor de hogar y la tristeza por no poder compartir con su novia el primer aniversario de la relación fueron fuentes de inspiración y compone una canción titulada ‘Mensaje en el Viento’ la cual interpretaba junto a su amigo en la milicia Javier Vega en los momentos de descanso en la agitada vida militar.

A finales del año 1990 después de haber terminado su servicio militar vuelve a Valledupar siendo Subteniente de Reserva y con la medalla «Juan Bautista Solarte Obando» que se le otorga al mejor soldado del contingente. Ingresa a la Universidad Popular del Cesar y hace dos semestres de Contaduría Pública carrera que tuvo que interrumpir por motivos económicos. Buscando mejores condiciones de vida su hermano mayor se traslada Bogotá y lo llama diciéndole que en la fría capital colombiana habían oportunidades laborales y posibilidades para estudiar, y fue así como «Hochi» empaca maletas y se despide de su madre, novia, amigos y de su Valledupar del alma y se radica en Bogotá. En medio de la agitada vida de la gran ciudad su alma y corazón siguen anhelando los sonidos de la música de su tierra, empieza a plasmar versos y melodías describiendo añoranzas, esperanzas, vivencias, aventuras y mucha espiritualidad en relatos y cantos vallenatos, lo que da forma a un compendio importante de canciones con la firme convicción de engrandecer y hacer un aporte significativo a la música vallenata.

Con mucho esfuerzo y dedicación se gradúa como Tecnólogo en Sistemas de la Corporación Tecnológica de Bogotá y luego homologó en la UNAD (Universidad Nacional Abierta y a Distancia) donde finalmente se convirtió en Ingeniero de Sistemas. Comienza a ejercer su profesión en el Banco Caja Social ocupando el cargo de Técnico de Soportes, donde también conoce al amor de su vida y musa inspiradora de varios de sus cantos, Olga Lucía Gómez Suárez de familia Boyacense, nacida en Chía (Cundinamarca) y criada en Bogotá, canciones como: ‘Enamorado’, ‘Creo que me gustas’, ‘Nenita linda’, ‘Sueño’, ‘Tu me fascinas’ ,son muestras del amor que siente por su esposa fruto del cual nacieron dos retoños: Ekii y Yeray, cuando le pregunté el porqué de esos nombres me respondió: «Ekii es una expresión Wayuu que significa «principio, origen, la cabeza del grupo», quise conectar con mis raíces guajiras. Yeray es una expresión de las Islas Canarias que significa «Grande y Fuerte».

Para Hochiminh todos sus caminos y vivencias han sido fuentes de inspiración para componer, por ejemplo: la madre, una hermosa mujer, los hijos, un gran amor, la frescura y belleza de la naturaleza, la amistad, Dios nuestro creador, la tierra y como la mayoría de los compositores los recuerdos son el alimento que aumentan su inspiración. Sentimientos que podemos encontrar descritos en temas como: ‘Sueño de amor’, ‘Atardeceres de sentimientos’, ‘Motivo de regreso’, Canto a mamá’, ‘Mensaje en el viento’, ‘Soy mujer’, ‘Amiga’, entre otras. Vanegas es un compositor al cual se le puede apreciar un altísimo contenido espiritual, estético, amor y reconciliación por su cercanía con el creador del universo, es un hombre creyente muy agradecido de Dios y la vida algo que siempre es su fiel reflejo.

Con más de 120 canciones compuestas y un poco cansado después de compartir por mucho tiempo sus composiciones con diferentes artistas del género vallenato y sin obtener respuesta alguna decide desarrollar un proyecto musical, con el fin de presentarse ante el competido y difícil mundo vallenato y los medios de comunicación como «Hochi Cantautor Vallenato», bajo la dirección de Carlos Lengua, reconocido productor y músico, el acompañamiento del versátil acordeonista Fredy Quintana, graba y nos muestra a los amantes de la música vallenata un trabajo discográfico titulado ‘No lo dudes más’, un proyecto musical social que incluye 20 canciones de su autoría. Pero como dice el viejo y sabio adagio popular «el que persevera alcanza» y ya se están viendo los frutos de su trabajo y varias agrupaciones le vienen grabando sus canciones. Vanegas Bermúdez es un cantautor que admira y respeta profundamente la creatividad y el arte razón por la que en la creación musical no se encasilla en un solo género musical, es un compositor versátil que con la misma facilidad puede componer vallenato, bolero, salsa, balada, tambora, chandé y aunque su guitarra bendita lleva su sentir vallenato, le surgen ritmos y melodías diferentes, tipo boogaloo y otros afrocubanos; es decir que lo que nos viene mostrando hasta ahora en sus grabaciones es solo la punta del iceberg de su amplio repertorio musical, en esta línea creativa tiene como referentes a los maestros Calixto Ochoa Campo, Romualdo Bruto López y el mexicano Juan Gabriel.
En este loable ejercicio hecho a pulso de presentar sus canciones al mundo «el cantautor de la espiritualidad» con el apoyo de los angeles que según él Dios pone en su camino, ha descubierto capacidades creativas para el diseño gráfico; es decir, elabora sus vídeos y las estrategias de promoción y marketing de su producto musical, todo esto sumado al estudio, la práctica y escuchando a tantos gurús que existen en los medios y comparten sus conocimientos y experiencias en internet.
Ha hecho colaboración con amigos compositores, donde grabaron dos canciones en el proyecto musical «Mi Casa Vallenata» , ‘Gaviota Blanca’ coautoría con Fredis Aquiles y ‘Seguiré tus Pasos’ coautoría con Edwin «El Makina» Altamiranda Mercado, canciones interpretadas por los hermanos Guadis y Rodolfo Carrasco.
Fray Núñez le grabó dos canciones tituladas ‘Lloraré, Llorarás’ y ‘Como Ayer’. Una joven cantante Erika Berrío hija del cantautor «Pupy» Berrío le graba una bella canción de corte romántico titulada ‘Eres’, distintas agrupaciones se siguen interesando por sus composiciones y Los Hijos de Urabá le graban un paseo en donde sale a flote su espiritualidad titulada ‘Los Planes de Dios’ en donde conjuga hábilmente la palabra de Dios con frases de amor.
Recientemente ha lanzado dos canciones con el valor agregado de la participación del Rey Vallenato 2006 Alberto «Beto» Jamaica en el acordeón que con su experiencia, consejos y calidad interpretativa le dio un toque distintivo a ambas canciones, una titulada ‘Matrona de Mi Tierra’ un Chandé con el que se le rinde un sentido homenaje a esas mujeres valientes, altruistas y comprometidas que dedican su vida al servicio de los demás, y un paseo vallenato de esos que nos hacen recordar esas décadas doradas de la música vallenata como lo son: los ochentas y los noventas titulada ‘En El Senderito’ con letra diciente y sabor pueblerino.
Próximamente el cantante oriundo de Villanueva, La Guajira Beto González estará lanzando una producción musical titulada «Poesías y Cantos» en donde vienen canciones de compositores reconocidos en el firmamento vallenato e incluirá una de «Hochi» titulada ‘Tengo Esperanza’

Hochiminh Vanegas Bermúdez es un compositor al que la inspiración le llega como una voz interior salida de lo más recóndito de su alma, que vibra en lo más insondable de su ser creativo, algo que sumado a su fe en el creador y a su espiritualidad, fluye de manera involuntaria, natural y espontánea.

Redes sociales de Hochiminh Vanegas Bermúdez:
Facebook es: @hochimusikoficial

Para todas las demás Instagram, Twitter, YouTube es:
@hochimusik

Ramiro Elías Álvarez Mercado
alvaresramiro872@gmail.com .

Valledupar es un canto enmarcado en grandes ausencias sentimentales

-Cuando comienza el mes de abril todo apunta al Festival de la Leyenda Vallenata, este año en homenaje al cantante Iván Francisco Villazón Aponte-

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Valledupar es dueña de una característica especial donde el sonido de un acordeón, una caja, una guacharaca, abundantes versos  y una voz parrandera, hacen posible que en el mes de abril todo gire alrededor del Festival de la Leyenda Vallenata. Por este único motivo el corazón palpita de emoción permitiendo que el recuerdo nunca muera y las palabras adquieran el poder de revivirlo sentadas en el pentagrama adornado con bellas melodías.

El “Embeleco”, como al principio se denominó, cuenta con los ingredientes necesarios para ser el evento que acerca multitudes en los distintos escenarios de concursos y en el Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, donde se lleva a cabo la más grande parranda musical y folclórica.

Seguir leyendo «Valledupar es un canto enmarcado en grandes ausencias sentimentales» →