Con gran aceptación por parte del público y del gremio musical, se realizó el lanzamiento oficial de la canción “Se vale llorar”, obra del compositor Eliecer Rada Serpa, interpretada de manera magistral por el maestro Fredy Hernández Moreno, acompañado en el acordeón por Fredy José.
El lanzamiento se llevó a cabo a través de la página de Facebook Estampas Vallenatas del Folclor, donde se contó con una amplia participación de músicos, colegas, amigos, seguidores y amantes del folclor vallenato, quienes se conectaron para respaldar este importante estreno musical.
Durante la transmisión, se dio a conocer el motivo que inspira la canción y se proyectó el video lyric oficial del tema. El compositor Eliecer Rada Serpa compartió con el público el sentimiento que lo llevó a convertir su vivencia en canción, destacando la carga humana y emocional que encierra “Se vale llorar”.
Por su parte, el cantante Fredy Hernández resaltó la importancia que tiene para él haber sido elegido para interpretar esta obra, afirmando que se trata de una canción profunda, real y cercana al sentir del pueblo.
Bajo la conducción de la periodista Belinda Olano Barrera, el espacio se extendió por una hora amena, en la que se compartieron detalles del proceso creativo, anécdotas del lanzamiento y se adelantaron los proyectos que se avecinan alrededor de este tema musical.
Finalmente, se hizo la invitación al público para buscar “Se vale llorar” en YouTube, disfrutarla y, sobre todo, sentir la sensibilidad y humanidad que transmite esta canción que hoy comienza a abrirse camino en el corazón del folclor vallenato.
En el marco del mes de marzo, dedicado a la mujer, la canción “Ni novios ni amigos” adquiere un significado especial en la profunda interpretación de Miguel Herrera, quien logra transmitir con sutileza y honestidad cada emoción contenida en esta obra.
La canción, de la autoría del compositor Javier Payares Castro, se sostiene sobre una poesía sensible y reflexiva, que retrata esos amores indefinidos donde no hay compromisos claros, pero sí sentimientos intensos. Una temática que conecta de manera especial con la experiencia femenina, resaltando la fortaleza emocional, la espera silenciosa y la dignidad del sentir.
Miguel Herrera respeta la esencia de la letra y la eleva con una interpretación cargada de nostalgia, sentimiento y verdad, haciendo que cada verso llegue directo al corazón del oyente. Su voz se convierte en puente entre la poesía del compositor y el alma de quien escucha.
En este mes dedicado a la mujer, “Ni novios ni amigos” se presenta como un homenaje musical a las emociones profundas, confirmando que el vallenato, cuando nace de la buena pluma y se interpreta con el alma, sigue siendo un género capaz de exaltar la sensibilidad, la poesía y el respeto por los sentimientos femeninos. 🌷🎶
En el Mes de la Mujer rendimos un homenaje especial a todas esas mujeres que salen adelante, que luchan, perseveran y no se rinden ante las adversidades. Mujeres empoderadas que avanzan firmes hacia sus metas; madres, hijas, esposas y profesionales que, día tras día, se superan y construyen su propio camino.
Bajo el lema “Ya no es esclava”, se exalta la transformación de una mujer que en otros tiempos fue menospreciada o privada de derechos iguales a los del hombre. Hoy, la mujer se abre paso con determinación, defiende su dignidad, alcanza sus sueños y surge de manera independiente, demostrando su fortaleza y valor en todos los ámbitos de la vida.
Este mensaje se ve reflejado en esta obra musical del cantautor Álvaro Orozco, una canción que honra la esencia, la lucha y la grandeza de la mujer.
Recomienda Estampas Vallenatas, exaltando el folclor como una voz viva que también celebra la historia, el sentimiento y el empoderamiento femenino.
La cantante colombiana Yisell, La Voz Rosa, sigue abriéndose paso con firmeza dentro del folclor vallenato, destacándose por una propuesta musical cargada de sensibilidad, romanticismo y autenticidad. Su voz dulce y expresiva le ha permitido conectar con el público a través de interpretaciones que exaltan el sentimiento y la esencia del género.
Nacida el 15 de octubre en la ranchería La Guajirita, en La Guajira, y registrada en Becerril, Yisell creció rodeada de música vallenata, desarrollando desde temprana edad un amor profundo por este folclor. De manera autodidacta fue construyendo su talento vocal, apoyada por su entorno familiar y social.
Inspirada por referentes femeninos del vallenato como Patricia Teherán, asumió el reto de abrirse camino en un género tradicionalmente dominado por hombres, apostándole a una identidad artística propia y a una interpretación honesta, cargada de emociones reales.
Durante una etapa importante de su carrera se radicó en Cartagena de Indias, ciudad donde consolidó su proyecto musical y fortaleció su proyección artística. En su repertorio se destacan canciones como La Chacha, Eterna y Nada Contigo, así como versiones de reconocidos temas que han tenido buena aceptación en plataformas digitales y redes sociales. Sus más recientes lanzamientos, Murió el Amor, Todo Me Toca a Mí y Curramba Fiesta y Sabor, reflejan su versatilidad sin perder la esencia vallenata.
Además de su trabajo en escenarios, Yisell, La Voz Rosa, ha participado en eventos culturales y sociales, llevando su música a diferentes comunidades y reafirmando su compromiso con la difusión del folclor.
La vigencia del cantante Jorge Oñate siempre fue digna de exaltación y de reconocimiento en el mundo vallenato y más que superó los 50 años de vida artística. Además, partió en dos la historia del Festival de la Leyenda Vallenata al ganar cantándole y tocándole la guacharaca al acordeonero Miguel López, quien se coronó Rey Vallenato en el año 1972. Como cajero estuvo Pablo López.
En esa ocasión Jorge Oñate interpretó las siguientes canciones: Paseo, ‘Qué dolor’ (Luis Enrique Martínez); Merengue, ‘Dina López’ (Vicente ‘Chente’ Munive); Son, ‘Riqueza no es la plata’ (Francisco ‘Pacho’ Rada); Puya, ‘La vieja Gabriela’ (Juan Muñoz). Oficiaron como jurados Graciela Arango de Tobón, Lácides Daza y Gustavo Gutiérrez Cabello.
En esa línea histórica fue el cantante que más grabó con Reyes Vallenatos: Miguel López, Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, Raúl ‘El Chiche’ Martínez, Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, Álvaro López, Fernando Rangel, Julián Rojas y Cristian Camilo Peña. También lo hizo con dos destacados acordeoneros: Emiliano Zuleta Díaz y Juancho Rois.
Precisamente a ‘El Jilguero de América’ cuando le hablaban de Juancho Rois, lo exaltaba y recordaba las páginas gloriosas que escribió a su lado, y canciones inmortales como ‘Mujer marchita’, ‘Lloraré’, ‘Sanjuanerita’, ‘Ruiseñor de mi Valle’, ‘Nació mi poesía’, ‘Paisaje de sol’, ‘Lirio rojo’, ‘Un hombre solo’, ‘La gordita’, ‘Al otro lado del mar’, ‘El corazón del Valle’, ‘Calma mi melancolía’, ‘Dime por qué’, ‘La contra’, ‘El cariño de mi pueblo’ y ‘Amar es un deber’, entre otras.
Cuando se le preguntaba sobre el éxito de su larga carrera musical ponía de presente el apoyo de su familia, de sus seguidores, de sus colegas y especialmente de los medios de comunicación. También llegó a esa instancia por su disciplina y amor que le tuvo a su arte.
“Cuando nací el vallenato no era comercial, de pronto se volvió comercial, pero manteniendo sus raíces. ´Nunca me he salido de la autenticidad del vallenato y de la originalidad”, aseveró en una entrevista.
Jorge Oñate, fue el cantor que regaló su voz a varias generaciones dejando estelas de alegrías y nostalgias en ese trasegar por los caminos del folclor, donde se encontró con hombres que le componían a la vida, al amor, a la naturaleza, a los amigos, y que se encargaba de llevar sus canciones a la pasta sonora. Él mimaba a los compositores que buscaba en cualquier recoveco de la geografía costeña.
Clásicos vallenatos
Hace algunos años se grabó una producción musical llamada ‘100 clásicos de la música vallenata’, y al 70 por ciento les había incluido su voz Jorge Oñate. “La verdad es que son más de 250 clásicos vallenatos a los que les puse mi voz a lo largo de mi carrera y con grandes acordeoneros”, confesó ‘El Ruiseñor del Cesar.
En una de esas entrevistas con Jorge Oñate, se intentó hacer el ejercicio de escoger un clásico vallenato grabado con cada uno de los acordeoneros que contribuyeron al otorgamiento de premios, distinciones y los más altos reconocimientos a nivel nacional e internacional.
Enseguida respondió. “Eso sí es bien difícil. Es como querer ver el sol en las noches”. De todas maneras, lo intentó y se metió solamente a buscar en las canciones grabadas con los hermanos López, señalando las siguientes: ‘Diciembre alegre’, ‘Bertha Caldera’, ‘Siniestro de Ovejas’, ‘La Paz es mi pueblo’, ‘Los tiempos cambian’, ‘Amor sensible’, ‘Mi gran amigo’, ‘Recordando mi niñez’, ‘Tiempos de la cometa’, ‘Bajo el palo e’ mango’, ‘La vieja Gabriela’, ‘Las bodas de plata’, ‘Saludo cordial’, ‘Mi canto sentimental’, ‘El cantor de Fonseca’, ‘Palabras al viento’, ‘No voy a Patillal’, ‘La Loma’, ‘Dos rosas’, ‘Rosa jardinera’, ‘La muchachita’, ‘Entre placer y penas’, ‘Marula’, ‘Alicia, la campesina’ y ‘Déjala vení’.
Se quedaron tantas canciones por fuera que se arrepintió de entregar ese listado, pero de lo que sí estuvo seguro fue de haber contribuido para que hoy la música vallenata esté enmarcada en la historia que se exalta a través de un acordeón, una caja, una guacharaca y versos donde se condensan imágenes, emociones y alegrías.
Ese era Jorge Oñate, él mismo al que hicieron cantidad de reconocimientos por su carrera artística, entregándole 25 Discos de Oro, siete de Platino y seis de Doble Platino, un Súper Congo de Oro, y el Premio Grammy Latino a la Excelencia Musical, el cual recibió en Las Vegas, Estados Unidos, el 10 de noviembre de 2010.
La canción que no grabó
La tarde del viernes 17 de enero de 2020 el compositor Hernán Gómez Barrios, le entregó a Jorge Oñate la canción en tono menor ´La voz del Jilguero’. Al escucharla hizo la promesa de grabarla, pero no se logró. Quedaron los versos dando vueltas en el recuerdo.
“Un Jilguero el que trinaba sin cesar con la brisa a su favor, que gran hazaña y armonioso su canto llegaba, de su terruño hasta Valledupar. Sin su aporte el vallenato no era igual, después de él surgió un acorde perdurable, dos etapas definen al cantante y un acordeón se atrevió a desafiar. Fue el creador quien puso en las notas, la voz más bonita, mil detalles. ‘El Jilguero’, traía una misión y oxigenó este canto tan tradicional”.
El 28 de febrero de 2021 Jorge Oñate se despidió de la vida cuando sus ilusiones volaban por el homenaje que recibiría en el Festival de la Leyenda Vallenata. En medio de la despedida y con lágrimas quedaron las palabras de su esposa Nancy Zuleta. “Lo único que no puede morir es el legado dejado por Jorge Oñate”. Y no ha pasado porque se empeñó en cantar vallenatos hasta el final de sus días.