‘Mensaje de Navidad’, hermosa historia vallenata que cumple 43 años

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Regresa nuevamente el mes de diciembre con el inolvidable ‘Mensaje de Navidad’ con sus arbolitos, pesebres, luces, regalos y palabras alentadoras. A la par aparecen canciones con esa temática, siendo el compositor Rosendo Romero Ospino el más laureado. “Unos dicen, que buena las navidades, es la época más linda de los años, pero hay otros que no quieren acordarse, de la fiesta de año nuevo y aguinaldo”.

La inspiración le llegó a ‘El poeta de Villanueva’, en el momento preciso, no teniendo ningún escape porque su memoria estaba ocupada con los diversos recuerdos, dando las facilidades para que se convirtiera en canción.

El mencionado tema le marcó su corazón para toda la vida, aprovechando el viento a su favor porque las añoranzas las tenía cerrando y abriendo los ojos, para encontrarse de frente con la fiesta más linda del año donde los tiempos de Dios son perfectos.

Rosendo Romero, es de los pocos compositores que no saca azúcar del fondo del mar, tampoco eleva una cometa sin hilo y menos pesca en río revuelto, sino que se encarga de recrear su pensamiento con la dulzura de la vida, a estar en línea directa con el corazón sensible y fijar su vista en aquel ayer que le respira cerca.

El registro del calendario con su numeración perfecta indica que hace 43 años nació y se grabó la canción ‘Mensaje de Navidad’, la misma  que no ha dejado de sonar en la voz de Diomedes Díaz y el acordeón de Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza.

Así lo señaló el compositor. “Tenía la idea y en base a esta fiesta nació la canción que para esta época suena por todas partes. Es el recuerdo  perenne que nos reúne a todos alrededor de un arbolito y un pesebre”. No había que darle más espacio al silencio para ponerlo a contar el relato que le agrada porque es un especial mensaje cantado.

Al sumar los años se sorprendió. ¿“Dios santo, hace 43 años está sonando la canción?, que compuse en una casa del barrio Los Alpes de Barranquilla, logrando unir la alegría con la tristeza, esa que se siente en esta memorable fecha”.

Siguió meditando al evocar aquellos momentos. Se emociona contando en detalle la historia pegada a su piel que lo convirtió con el paso del tiempo en ‘El cantor de las Navidades’, haciendo posible que todos se identificaran y cantaran esta obra que es un himno en el tiempo de pesebres, villancicos, aguinaldos y de integración familiar.

Más adelante volvió a tomar el rumbo de la charla. “Esta obra me ha concedido un gran reconocimiento. Me siento satisfecho por el cariño que me expresan, más en este tiempo que la canto y la escucho por distintos medios, y ahora en los celulares”.

Exactamente, el seis de diciembre de 1980, la canción ‘Mensaje de Navidad’ comenzó a sonar, siendo motivo de alegrías y nostalgias que se calcan de inmediato en el pensamiento de todos.

El protagonista

De repente hizo un inusitado regreso al comienzo de su relato señalando que el protagonista de esa canción fue su tío Luis Ramón Ospino Campo, quien se quedaba allá en la Serranía del Perijá, lleno de tristeza y acompañado de la soledad. A él le mandó directamente ese mensaje de cariño, que se extendió por el mundo vallenato, siendo el mejor regalo para el alma.

No paró de contar los hechos de esas navidades que vivió al lado de los suyos. “Antes la Navidad era algo sublime y muy esperada. Tenía magia, los niños y niñas eran felices con regalos sencillos, pero cambió el modo de vivir porque el progreso y la tecnología abarcaron todo. Definitivamente, ahora la Navidad es un pretexto comercial y lo espiritual poco pesa”.

La canción ‘Mensaje de Navidad’, le saca lágrimas al maestro  Rosendo Romero al acordarse de las vicisitudes que vivieron sus padres Escolástico Romero Rivera y Ana Antonia Ospino Campo, ‘La Nuñe’, para sacar adelante a su familia. Ahora, en su hogar no se cansa de darle oficio al recuerdo, permear las tristezas, darle un bocado dulce a los dolores y perfumar las alegrías.

Este villanuevero nacido en el barrio El Cafetal, el campesino quien durante 19 años estuvo metido en la Serranía del Perijá, todo lo sustenta al entregar un mensaje sincero, agradable, espiritual y lleno de nostalgia con visos de alegría.

Enseguida narró una anécdota alrededor de la canción. “Una joven religiosa se me acercó en la calle para decirme que Jesucristo era quien se había quedado solo en los cerros. Esa apreciación me gustó, pero la anécdota del que se quedó allá es completamente distinta, pero esa conclusión es válida porque Jesucristo murió en un cerro y resucitó en otra parte”.

En el recorrido por su historia musical Rosendo Romero, homenajeado en el Festival de la Leyenda Vallenata del año 2021, meditaba y de inmediato anotaba. “La canción mía es ‘Mensaje de Navidad’, por la temática del nacimiento de Jesús y por todo lo que ha significado en mi vida”. Sin detenerse seguía exponiendo detalles y al indagarle con cuál frase se quedaba, en vez de una escogió tres.

1.- “El tiempo que se fue no vale nada. Que mueran los recuerdos que nos duelen”.

2.- “Si la gente usa oro y nada más, preocupada por el lujo y la apariencia, olvidando el dinero celestial que se gana compartiendo con nobleza”.

3.-”Y el que llora y sufre las penas, que se olvide del año viejo, si tiene un corazón sincero verá en el firmamento las estrellas”.

Al momento de la despedida y cuando se había traspasado la barrera de la terraza de su casa en el barrio El Cerrito de Valledupar, el maestro Rosendo Romero, hizo una petición. “Por favor periodista, no me vaya a hacer llorar con la crónica”.

Difícil, porque las lágrimas han sido desahogo de las tristezas, las muestras de las emociones, y más en este tiempo señalado por el silencio de los adioses que hacen parte de las eternas navidades. Ay, Diomedes. Ay, ‘Colacho’…

Rafael Manjarréz cuenta en una canción sus pretensiones cargadas de amor

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

El compositor guajiro Rafael Enrique Manjarréz Mendoza, sigue poniendo a girar en su pensamiento diversos episodios que ha tenido la virtud de llevarlos a canciones, acompañado infinidad de veces por aquello que llamó ausencia sentimental, donde un suspiro aparece teniendo una nota triste o alegre, de acuerdo al palpitar del corazón.

En esas fases de la vida no ha sido fácil adaptarse teniendo presente esa memorable frase. “El que nunca ha estado ausente no ha sufrío un guayabo”. O entrando más allá cuando mandó un detalle y la pretendiente se lo devolvió, sintiendo que lo dejaban andando solitario en el desierto del desamor, donde la lejanía no tenía final.

Claro, en ese intermedio se presentó la bendita duda no pudiendo descifrar el idioma de esa relación tan rara, que lo estaba poniendo en calzas prietas, sin saber el camino a tomar. En fin, aplicó aquel verso. “Por Dios, que no puedo creer que me odies, si yo sé que en tu mirada hay algo”.

Pasando un poco la amargura que lo tenía deshojando hasta su propia sombra, pensó en aquel verso que llegaba como anillo al dedo. “Y entre pecho y espalda llevo en mi vida, no es un remordimiento precisamente. Qué hago yo con mostrarte hoja de vida, si eso en vez de negarte tal vez te alerte. Hoy que quiero entregarte la suerte mía, yo no pretendo ser mártir ante ti”…

Por eso antes de naufragar en el océano del olvido, tuvo ganas de desquitarse de esa ráfaga de tristeza a las que solía adornar con lágrimas, señalando. “Sé que no gustas de mí, pero yo soy feliz no más con tu desprecio. Qué en tu pensamiento esté, no importa mal o bien, pero yo estoy contento”.

En ese trance, las horas del silencio eran eternas y el río de la añoranza corría a toda prisa sin ninguna barrera, hasta que volvió a sentarse en el balcón del ayer para expresar. “Sé que fiel cuan tu sombra llevaras la marca de un fantasmal recuerdo, de un hombre que te brindó la tierra y el cielo, y a cambio le devolviste desilusión”.

Después de medio solventar algunas travesías amorosas, aplicó otra estrategia buscando mejores resultados, siendo la protagonista una “Señora”, a la que le mandó un mensaje subliminal, de esos que penetran por las venas del sentimiento. “Un verso bien sutil y dirigido delicado y sensitivo, quisiera componer yo. Le ruego mi Señora que comprenda que no sé si usted se ofenda, pero es mi declaración. Comprenda que el amor no tiene redes, no hay nada que lo pueda detener y si usted es la mujer que me conmueve, respeto al dueño que tiene, pero se lo digo a usted”.

El compositor no quiso revelar ese amor prohibido, pero lo cierto es que ella traspasó la barrera al aceptar decir su segundo nombre, escuchar la canción clave que se sabían y hasta reírse a carcajadas. En esa ocasión dos corazones se pusieron de acuerdo y hasta una llama tomó fuerza provocando un incendio que los dos apagaron. Definitivamente, “Hay cosas que hasta que no se viven, no se saben”…

Señor pretendiente

En esos trazos de los versos inyectados con música, el compositor Rafael Manjarréz regresó con un nuevo canto donde fijó su mirada en una reina de reinas, pidiendo tenerla cerquita para enamorarla y aspirar a ser ese pretendiente que se para en la raya sin deseos de moverse porque la dulzura del amor hace posible que la estrella de Belén brille más.

Este tema se basa en una verdadera declaración de amor donde las palabras sobran y las acciones vuelan hasta lograr encerrarlas en una frase. “Mi vida yo voy a quererte seriamente”. Sin dar tantas vueltas la llenó de flores con agradable dulzura terrenal. “Oye mi reina de reinas, escucha tu pretendiente. Mi camelia, mi azucena, dime de verdad que sientes”.

La conquista no paró ni porque aquella noche se ocultó la luna. Entonces, lleno de ese encanto guiado por la inspiración, le dijo. “Dime si bajando el sol yo logro cortejarte. Ay primor de Dios, si tú bien puedes, yo soy el amor esquivo que nunca encontraste”. Por esas solturas de la emoción y de la mano de la melancolía, añadió. “Y con tesón, y buena fe, espero que llegue el día. Sin mi mamá que se murió, y ella me guía todavía”.

El compositor no encontraba el espacio ideal para entrar a ese corazón y con la sinceridad dando vueltas en su garganta, le expresó. “Ay por qué juegas con mis sentimientos, quiero entenderte. Tu indiferencia me notifica, es un sol de ocaso. Y lo haces de propio y el corazón se rompe en pedazos, porque al mirarla y nunca tenerla es mi martes 13”.

Cuando los segundos de la canción estaban a punto de agonizar optó por recurrir a la sensibilidad que toca las puertas del pecho, así esté herido. “Si el mismo Dios un día le permitiera al gran Jorge Oñate, aquí en la tierra escoger una reina y darle serenata, baja del cielo mi padrino lindo al barrio Cañaguate. Te escoge a ti, te apuesto mil a cien que llega hasta tu casa”.

De seguro ‘El Jilguero de América’, le hubiera cantado ‘Amiga de mis penas’, donde el compositor le puso las cartas sobre la mesa porque el amor estaba servido, siendo él su único catador. Qué manera tan maravillosa de acabar con esa obsesión y darle paso a los besos que son la mejor vitamina en tiempos de soledades inocultables.

Al final se cierra la canción ‘Tu pretendiente’, cantando una frase que es la esencia misma del amor que irriga al mundo. “Guinda’o de la voluntad de Dios, y de la nobleza de una mujer”. Coño Silvestre Dangond, te sobraste, y Rafael Manjarréz, sigue cargado de idilios contando al pie de la letra las pretensiones sobrecargadas de impactantes versos untados de emociones de esas que solamente se escuchan en el paraíso del amor.

Iván Villazón, sorprendido por el talento de la niña acordeonera Isabela González

Con su talento y carisma, la niña acordeonera Isabela González, sorprendió al cantante Iván Villazón, en el concierto de las velitas en la ciudad fronteriza de Cúcuta.

La niña, de 8 años, fue llevada a la fiesta por sus padres con la ilusión de acompañar al artista Iván Villazón y el artista le brindó la maravillosa oportunidad para que tocara el acordeón y escuchar sus bellas melodías.

Iván Villazón cantó ‘Cuánto me amas tú’ y la encantadora Isabela ejecutó magistralmente este tema ganándose los aplausos de la gente en esta fiesta privada.

La agenda musical de Iván Villazón y Tuto López continuó el viernes 8 de diciembre en Santa Marta, donde amenizaron un matrimonio y el sábado 9, fueron los más aplaudidos en las fiestas del Caimán en Plato – Magdalena.

Villazón cantó ‘La plateña’, ese clásico de Escalona y las personas que llenaron el estadio corearon la canción y despidieron al artista con aplausos y las luces de sus celulares en una inolvidable noche con el mejor vallenato.

’Que te vaya bien’ con Jorge Celedón es la canción vallenata del año 2023

‘Que te vaya bien’ interpretada por Jorge Celedón fue escogida como la canción del año 2023, por La Red Mundial del Vallenato que integran los profesionales de la radio que realizan programas de este género en los países de España, Francia, Venezuela, Aruba, México, Estados Unidos, Ecuador y Panamá.

A través de sus diferentes programas, Jorge Rivera de Latinos FM en Valencia (España), Tony Pastrana del Show de Tony Pastrana en FM Center de Caracas (Venezuela), Marlon Rey de La Gozadera en Aruba; Adrián Sarmiento con Vallenatos de Alto Voltaje de Francisco Stereo de Quito (Ecuador), Jorge Socarras de Contacto Vallenato de Súper Q en Tampa (Estados Unidos), Lázaro Cervantes de la emisora XEH en Monterrey (México), Aulio Ricard de La Voz Latina y AFM Vive La Radio de París (Francia) y Valencia (España), Víctor ‘El Nene’ Bomba de La Parranda Vallenata en Ciudad de Panamá (Panamá), coincidieron en afirmar que la canción ‘Que te vaya bien’ con Jorge Celedón fue la más sonada, llevándose el título de la canción del año.

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Todo un éxito el lanzamiento musical de «Matrona de mi Tierra»

El pasado 2 de Diciembre se realizó el lanzamiento de la canción Matrona de mi Tierra, un tema que viene a resaltar la fortaleza, la sabiduría, el servicio a la comunidad de mujeres que son pilares de muchas familias denominadas Matronas.

Según su compositor Hochimin Vanegas, esta canción nace del impacto que les causó el sentimiento de su amigo Anaís Francisco por la partida de Maty y la carta de Alegrina , que los cautivó con la alegría y enseñanzas de Matilde como a su gente en su natal fundación Magdalena. Este sencillo detalle con mucho cariño para la posteridad, de Lourdes María Acuña Acuña y HOCHI Cantautor Vallenato, su Canción «MATY».

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