El Festival Cuna de Acordeones, que se realizará en Villanueva, la cuna de las dinastías del vallenato, tiene preparada una gran programación.
El martes, 17 de septiembre, con el desfile de danzas, colitas, cumbiambas, muestras culturales y folclóricas del sur de La Guajira “Los festines de Villanueva del ayer”,se dará inicio oficial a la versión del 2024 del Cuna de Acordeones.
Los asistentes a esta versión que se realizará en homenaje a dos grandes representantes del folclor y la investigación de la música vallenata; Rita Fernández Padilla e Ismael Fernández Gámez, disfrutarán de los concursos: Canciones inéditas, piquería vallenata y Acordeoneros en las categorías, infantil, juvenil, aficionado y profesional.
La gastronomía, los paisajes naturales, la esencia del pueblo vallenato y la atención amable de sus habitantes, hacen de Villanueva, el destino ideal para disfrutar en septiembre.
Durante las noches, en la tarima Escolástico Romero, templo musical de la cuna del folclor, estarán las mejores agrupaciones del momento y de todos los tiempos.
MARTES 17 DE SEPTIEMBRE:
Desfile inaugural: Los Festines de Villanueva del ayer
MIÉRCOLES 18 DE SEPTIEMBRE:
Fiestas Patronales de Santo Tomás
Peter Manjarrés y Luis José Villa
Ernesto Mendoza
Noche de artistas villanueveros
JUEVES 19 DE SEPTIEMBRE – NOCHE DE ARTISTAS DE LA CASA CODISCOS:
Homenaje a Rita Fernández Padilla
La Combinación Vallenata con José Fernando “El Morre” Romero
Andrés Ariza Villazón
Salsa Power Band
Sentir Vallenato
José Alfonso “El Chiche” Maestre
VIERNES 20 DE SEPTIEMBRE – NOCHE DE ARTISTAS CARDENAL:
Homenaje a Ismael Fernández Gámez
Alzate
Rafa Pérez
Mono Zabaleta y Daniel Maestre
Julio Rojas y Tavo Sumoza
SÁBADO 21 DE SEPTIEMBRE:
Gran final, elección del Rey Cuna de Acordeones 2024
Beto Zabaleta
Jean Carlos Centeno y Ronal Urbina
Elder Dayán Díaz y Lucas Dangond
En septiembre, podrás vivir la esencia del vallenato en su máxima expresión, los invitamos al festival Cuna de Acordeones, en Villanueva, Guajira, porque
La música vallenata tendrá grandes momentos este año, cuando vuelvan a sonar los acordeones en la edición 46 del Festival Cuna de Acordeones, en el municipio de Villanueva, La Guajira; tierra de grandes dinastías del folclor vallenato.
El Festival Cuna de Acordeones, versión 46, contará con los mejores acordeoneros en las categorías profesionales, aficionado, juvenil e infantil, quienes expondrán todos sus recursos en la ejecución del instrumento símbolo del folclor vallenato. En “Cuna de Acordeones”, también se realizarán los concursos de compositores de canciones inéditas y los grandes verseadores de la región se encontrarán en la piquería vallenata
Villanueva, la tierra del festival cuna de acordeones se prepara para que todos los asistentes visiten y disfruten lo más excelso del folclor que representa a Colombia en el mundo y que desde el sur de La Guajira muestra sus raíces y la cotidianidad que caracteriza a esta parte del país.
El Festival Cuna de Acordeones este año será en homenaje a la primera mujer del vallenato; Rita Fernández e Ismael Fernández Gámez, de esta forma se hace un importante reconocimiento a la vida y obra de estas dos grandes figuras del folclor vallenato. La compositora samaria, Rita Fernández Padilla, se exaltan sus aportes de más de cinco décadas escribiendo canciones vallenatas y su participación en el grupo femenino vallenato Las Universitarias. En su obra musical, se destacan grandes éxitos como «Las dudas del amor”, “Las hojas y el viento”, “La fuerza del corazón”, “La juglaresa del vallenato” y “Sombra perdida”.
Ismael Darío Fernández Gámez, gerente del canal regional Telecaribe, es además un folclorista que cuenta con el cariño y valoración de los artistas vallenatos, compositores y hacedores culturales de la región, se le hace un reconocimiento por su aporte a la cultura del departamento de La Guajira; así mismo desde su labor periodística y hombre de medios de comunicación ha realizado la difusión y defensa de la música vallenata y las tradiciones guajiras. Villanuevero como el que más, ha llevado la identidad de Villanueva a los escenarios regionales y nacionales.
Del 18 al 21 de septiembre es la cita en Villanueva, los acordeones se preparan y los villanueveros se alistan para entregarles cuatro días de folclor, cultura y un maravilloso encuentro con la tierra de las dinastías, del vallenato y de toda la magia macondiana que aún vive esta región.
«Un poema comienza en deleite y termina en sabiduría»: Robert Lee Frost (poeta estadounidense).
Por Ramiro Elías Álvarez Mercado
La poesía es un medio para expresar emociones, pensamientos y experiencias de una manera única y poderosa. A través de la combinación de ritmo, rima, metáfora y simbolismo, los poetas son capaces de transmitir significados profundos y universales que resuenan en el corazón de quienes los escuchan o leen.
Un declamador es un lector, que por lo general posee un criterio amplio y de una sensibilidad exquisita. Amante del arte y dueño de una buena memoria.
La primera tarea de un declamador y poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar. Luego la pronunciación de las palabras calan de manera profunda, porque tienen ese no sé qué, que encanta; es como un mago que hechiza y deslumbra a los demás.
Cuando escuché por primera vez la palabra ‘poenato’ me pregunté, ¿y esto qué será? Luego de escuchar detenidamente y deleitarme con uno, quedé muy emocionado por la voz de quien lo entonaba y el sentimiento que trasmitía con sus palabras, su vocalización, dicción, voz grave y recia me hizo recordar la de esos maravillosos locutores de antaño en la radio colombiana. Entonces se despertó en mí la curiosidad de investigar al personaje que se escondía detrás de esa portentosa voz.
Lo primero que supe es que se trataba de Franklin Villanueva Martínez, nacido un martes 13 de abril del año 1965 en la Clínica Santa Mónica, ubicada en la carrera 43 con calle 72 en la “Puerta de Oro de Colombia”, la ciudad de Barranquilla. Llegó a este mundo en el hogar conformado por la señora Mercedes Martínez Aguirre, oriunda del municipio La Mesa, Cundinamarca, pero radicada en Barranquilla desde muy corta edad: una mujer dedicada a las labores del hogar, y por el señor Efraín Villanueva Luna, barranquillero, vendedor de profesión, amante de la buena lectura y la música, gustos estos que fueron heredados por su hijo Franklin, conocido popularmente por amigos y familiares como «Kili», el menor de cinco hermanos. Franklin creció en el barrio La Victoria de «Curramba», uno de los sectores más salseros de la ciudad, aire musical con el que se levantó, quiere y disfruta, pero también siente gusto por otros tipos de música que aprendió a querer por medio de su progenitor, como: bolero, tango, son cubano, música antillana, música africana y por supuesto aires de la Región Caribe colombiana: cumbia, porro, merecumbé, chandé y lógicamente el vallenato, pero sobre todo ese vallenato lírico-romantico y poético que tuvo su auge en la década de los años setenta, ochenta y noventa, donde empezó a escuchar canciones repletas de poesía de compositores de la talla de Gustavo Enrique Gutiérrez Cabello, José Santander Durán Escalona, Hernando José Marín Lacouture, Fernando Meneses Romero, Rosendo Romero Ospino, Roberto Alfonso Calderón Cujia, Mateo de Jesús Torres Barrera, Marciano Martínez Acosta, Rafael Enrique Manjarrés Mendoza, Edilberto Francisco Daza Gutiérrez entre otros, y ahí entre sus nacientes parrandas y sus primeras conquistas amorosas es donde se comienza a interesar por este tipo de temáticas en las canciones con sus amigos de barrio y estudio. Cursó su primaria en la Escuela Normal de Varones y la secundaria en el colegio INEM Miguel Antonio Caro de Barranquilla. Luego se traslada a la ciudad de Medellín a iniciar sus estudios universitarios donde realiza dos semestres de Ingeniería Electrónica en la Universidad de Antioquia, carrera que se vio obligado a abandonar por los paros constantes y cese de actividades académicas por parte de ese centro de educación superior.
En esos dos años que estuvo residenciado en la capital de la montaña conoció a un pariente lejano, nada menos y nada más que al maestro Isaac Villanueva Mendoza: compositor, director y productor musical de mucha trayectoria en Colombia y el exterior, sobre todo de música tropical y del Caribe colombiano en general, con quien afianzó aún más su gusto por la música heredada de su querido padre Don Efraín. Luego de dos años en Medellín regresa a su Barranquilla del alma e ingresa a estudiar en la Universidad del Norte donde se graduó como Ingeniero Electricista. Se casa con María Martha Borja Morales, Contadora Pública de profesión de cuyo amor nace su único hijo Frank David.
El «Kili» se considera un melómano empedernido y aunque no interpreta ningún instrumento, vive, siente y trasmite la música como cualquier artista y fue a raíz de esa pasión y amor por la música, cuando en marzo del año 2015 escudriñando en las redes y canales musicales se topó con un paseo vallenato desconocido para él del maestro Hernando Marín titulado ‘Fatalidad’, lo escuchó varias veces y se sorprendió con el contenido poético que encerraba dicha canción; Franklin quedó tan admirado con el mensaje que copió la letra e hizo el ejercicio de leerla varias veces y luego declamarla como un poema sin la melodía, lo hizo tan bien que su hijo y esposa gratamente sorprendidos por la declamación, le sugirieron que la grabara como una poesía y fue de este modo que nacieron los «POENATOS» que es una fusión de las palabras: POEma y valleNATO. Ese experimento de una noche cualquiera se convierte en una latente realidad, algo que los amantes de la música vallenata disfrutamos con mucho regocijo y han sido recibidos con beneplácito por parte de los compositores de los temas entonados en su maravillosa voz, porque Franklin nos permite cristalizar el verdadero mensaje de la poesía vallenata, desencuevando en cada verso y palabra, dándole un exquisito ensamble romántico que nos invita a escucharlo una y otra vez extasiados de un gozo celestial, algo que muchas veces no hacemos porque solo nos dejamos llevar, por las melodías de las canciones dejando de lado el contenido y el mensaje de la misma.
Hoy en día después de crear un canal en YouTube con el nombre de «Poenatos» en el cual ha publicado más de 250, el «Kili» nos muestra magistralmente y de manera pedagógica y según su lema: «el vallenato vuelve a ser poesía», que es un defensor de los contenidos poéticos y la palabra bien dicha en las letras del vallenato. Esto que él está haciendo es un gran aporte a la preservación de nuestra música vallenata, clásica tradicional y vernácula como lo pide la UNESCO.
Villanueva, sigue con esa pasión de declamar esos mensajes profundos que tienen esos cantos de origen provinciano, pero también viene haciéndolo con poemas de su autoría donde se destacan: ‘Amores de todos modos’, ‘Serás, mujer, más mujer’, ‘La bambina, musa intrusa’, ‘Noche, perversa noche’, ‘Estrella lejana’. Asimismo hace con poemas que son parte de la literatura universal de grandísimos poetas como: Héctor Gagliardi, Lorena Fronsky, Magdalena Sánchez Blesa, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Gabriel Escorcia Gravini, Nicola di Bari, entre otros.
En lo personal creo, que para Franklin Villanueva Martínez la música, la poesía, los poemas y la declamación, son una mezcla de emociones, pensamientos, sentimientos y creencias que lo inspiran y llevan a realizar este tipo de vídeos, sin importar si se hacen o no famosos, más bien es como un desahogo espiritual de gran importancia con el que se siente bien y realizado. Por eso a nombre mío y de los que nos gusta la profundidad de los mensajes en las letras de las canciones vallenata le digo: muchas gracias por su talento, dedicación y por brindarnos alegría con sus ya reconocidos POENATOS que son una marca registrada, únicos e irrepetibles.
El sábado tres de agosto de 2024 desde el mediodía se llevará a cabo en la Media Torta de Bogotá, el evento denominado ‘Vallenato al Parque’ que contará con la presentación de Reyes y Reinas del Festival de la Leyenda Vallenata, quienes harán su aporte para continuar exaltando este folclor que hoy ocupa los primeros lugares en el orden nacional.
Este acontecimiento se produce gracias al Acuerdo N° 933 de 2024 del Concejo de Bogotá, teniendo en cuenta a la música vallenata como un vínculo cultural entre la costa y el centro del país, destacando a artistas locales, distritales y nacionales.
A esta cita folclórica cultural, folclórica y musical han sido invitados el actual Rey Vallenato del Festival de la Leyenda Vallenata, Jaime Luis Castañeda Campillo; la Reina Mayor del Acordeón Sara Marcela Arango Pérez y la Reina Menor del Acordeón Laura Sofía Benítez Cabezas. En este evento también estarán haciendo su presentación el Tri-Rey Vallenato Alfredo Gutiérrez y los Reyes Vallenatos Julián Mojica, Jaime Dangond, Ciro y Álvaro Meza.
“Para nosotros será un honor llevar a Bogotá el mejor mensaje de nuestra música vallenata, donde la acogida es grande Los invitamos a asistir a este acontecimiento que llevaremos con mucho cariño a través de los aires de paseo, merengue, son y puya”, indicó el Rey Vallenato Jaime Luis Castañeda Campillo.
Precisamente el listado de canciones que presentarán el Rey Vallenato 2024 y las Reinas del Acordeón en las categorías mayor y menor, será el siguiente:
Jaime Luis Castañeda Campillo. Paseo, ‘Si el guayabo me matare’, (Alejandro Durán); Merengue ‘La brasilera’, (Rafael Escalona); Son, ‘Yo tuve un amor’, (Fredy Peralta); Puya, ‘Déjala vení’, (Náfer Durán Díaz).
Laura Sofía Benítez Cabezas. Paseo, ‘Gallo viejo’ (Emiliano Zuleta); Merengue, ‘El pique’, (Luis Enrique Martínez); Son, ‘Que linda que es la vida’ (Fredy Peralta); Puya, ‘La guachafita’, (Leidy Salgado).
La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata continúa con su misión de conservar y promover el vallenato raizal que ha crecido a través del Festival de la Leyenda Vallenata que en el 2025, será en homenaje al Rey Vallenato Omar Geles Suárez.
La conocida canción ‘La Loma’ de la autoría de Samuel Antonio Martínez Muñoz, está entre las más interpretadas en toda la historia del Festival de la Leyenda Vallenata. Precisamente el Tri-Rey Alfredo Gutiérrez, para ganar la interpretó en dos ocasiones y el Rey de Reyes, Álvaro López, en una. De igual manera, en las demás categorías del concurso de acordeón también es tenida en cuenta.
Para el juglar de contextura delgada, divertido y risueño su mayor encanto era tocar el acordeón, cantar y componer esas “piezas”, así las llamaba, sobre todo lo que giraba a su alrededor. Casi no hablaba, pero cuando menos se esperaba estrenaba una canción que tenía guardada en el baúl de su memoria.
Siempre se otorgó el lujo de interpretar canciones de su propia autoría, y nunca intentó ingresar a terrenos ajenos. Era muy celoso y reclamaba cuando alguien se acreditaba una canción de su cosecha, caso ‘Los primeros días’, grabada por Alejo Durán.
Dedicatoria a su hermano
La canción ‘La Loma’, fue dedicada a su hermano Ignacio, al que cariñosamente llamaba ‘Nachera’, quien se marchó de La Loma con destino al caserío de Tronconal, jurisdicción de Chimichagua. Estando en esa encrucijada Samuelito buscó la fórmula precisa para que su hermano regresara lo antes posible. Era el llamado del corazón y a su pensamiento lo visitó la inspiración para poder cantar.
“Samuelito no sabe en qué forma, ha perdido a su hermano querido, que se venga pa’ cá pa’ La Loma, que con mucho gusto lo recibo”.
Efectivamente, aquel recado cantado al cabo del tiempo llegó a los oídos de ‘Nachera’, y regresó a abrazarse con su hermano, porque ante esa manifestación no podía echarlo al olvido, debiendo estar como un soldado fiel, en caso de presentarse una batalla musical. Este episodio real sucedió a comienzos de la década del 60.
La canción fue conocida en el año 1974 por Alfredo Gutiérrez, quien al escucharla no dudó en grabarla. De esa manera en tres minutos y 18 segundos se conoció en detalle la historia desconocida de los hermanos Samuel e Ignacio Martínez. Seguidamente, la grabó Jorge Oñate con los Hermanos López y en el año 2008 Silvestre Dangond con Juancho de la Espriella.
Sobre esta última versión, un concursante de acordeón infantil comenzó a interpretarla y el jurado al escucharla le pidió que tocara la original. El niño no se la sabía y optó por escoger otro paseo. Esas son las paradojas de la vida.
De otra parte, los que siguen al pie de la letra el legado de Samuelito son tres hijos de sus hijos. Samuel, el narrador de las historias de su padre; Fabio quien es cantautor y Jaime, acordeonero. Además, en la vida del juglar jugó un papel importante su esposa Felipa Venicia Castro Rodríguez, a quien llamada ‘La doncella del amor’, la misma que lo esperaba después de cumplir con sus interminables correrías.
Festival homenaje a Samuelito
La mayoría de parrandas del juglar eran frecuentes en La Loma, municipio de El Paso, Cesar, donde en aquel entonces no había asomo de las minas de carbón, sino que vivían básicamente de la agricultura.
Estando en eso, un grupo de jóvenes una mañana del mes de febrero de 1990 se reunieron para organizar el Festival de Canciones Samuel Martínez. La reunión se llevó a cabo en el comedor de la Escuela Mixta No. 1, donde hoy está ubicado el Comando de Policía.
“En mi memoria se mantiene claro que esa tarde la propuesta tuvo la mayor aceptación entre los 15 presentes. También, que la fecha coincidiera con la fiesta de la Virgen del Carmen”, indicó Jorge Naín Ruiz, gestor del evento.
El certamen se aprobó, pero lo difícil fue reunir los recursos económicos para el pago del sonido y la premiación de los ganadores. Poco a poco se fueron consiguiendo y se abrieron las inscripciones para los concursos de canción vallenata inédita, mejor voz aficionada, piqueria, oratoria y declamación. El primer festival se realizó del 14 al 16 de julio del mencionado año, utilizándose como tarima el zorro de un tractor.
Cuando a Samuel Martínez se le comunicó que se harían un certamen en su honor, dijo. “Ahora se le ocurrió al hijo de Francia Elena, y a un grupo de inquietos muchachos, de hacerme un festival. Ojalá sirva para que me ayuden y La Loma se conozca más”.
Samuelito asistía sin falta a su homenaje anual. Tomaba gaseosa, porque el ron lo tenía prohibido, y en la tarima interpretaba sus canciones hasta que las fuerzas lo acompañaron. Entonces, casi no aparecía en la calle, sino que frecuentemente salía al patio.
El juglar partió de la vida el 27 de septiembre de 2004, cuando contaba con 82 años, y se le hizo una despedida con todos los honores. Además, el Festival de Canciones Samuel Martínez, ha permanecido con el paso del tiempo llegando a su versión 32.
Desde La Loma de Calenturas, Centro Carbonífero del Cesar, Samuel Antonio Martínez Muñoz, hijo de Pedro Nolasco Martínez Beleño y Felipina Santiaga Muñoz Vásquez, quedó en el más alto pedestal del folclor vallenato y le dijo al mundo que la mejor manera de zanjar las diferencias, así fuera con los hermanos, era buscando abrazos de paz para que la felicidad ingresara al corazón a través de un conducto cargado con notas de acordeón.
Al recordar su vida y su obra se pone de presente que el juglar supo administrar con cuidado sus nostalgias, porque la ceguera en sus últimos años no le permitía ver las claridades de los días. Samuelito, se fue dejando su recuerdo volando bajito y escuchándose aquel célebre canto donde cursó la más linda invitación a ese querido pueblo.
Samuel, Jaime y Fabio Martínez Castro, hijos del juglar Samuel MartínezFelipa Venicia Castro Rodríguez, fiel compañera del juglar Samuel Martínez