Abelardo José Oñate, nace en Riohacha, Departamento de la Guajira, Colombia en el hogar conformado por sus padres Amilkar Oñate y Mercedes Guerra, son 7 hermanos de familia muy humilde de origen campesino.
Su profesión desde hace más de 25 años ha sido guarda de seguridad agradecido con Dios por todo lo que le ha dado y así poder sacar su familia adelante en su buen desempeño en su labor.
Se catáloga como una persona muy sociable, buen padre, buen amigo, buen compañero, y además muy versátil . Es riohachero y actualmente se encuentra radicado en el corregimiento de Mingueo hace aproximadamente 36 años.
Johnny Encina Meza, nace un 10 de abril del año 1967 en Momil, Departamento de Córdoba, Colombia en el hogar conformado por sus padres Pedro Encina y Ramona Meza entre sus recuerdos de la niñez vienen a su mente momentos en su tierra natal cuando cantaba y declamaba poesías con apenas 5 años y a los 10 años ya estaba haciendo los primeros pininos para componer y es cuando su corazón es flechado por una linda niña , la más bonita del pueblo, enamorándose perdidamente de ella y siendo el motivo de su inspiración para hacerle una canción de cuatro versos, la cual cantaba a todo pulmón en el parque a capela sin saber ella que era el motivo de su inspiración. Reflejándose más adelante en uno de sus temas Momil y recreando ese suceso
A los 11 años su familia se radica en Sincelejo.Su herencia musical viene de su padre que le gustaba cantar y de su tío Toño que era decimero considerado el mejor del pueblo.
Johnny Encina es considerado hijo adoptivo de Sincelejo, como compositor sus canciones nacen de las vivencias, las historias o algo que se pueda contar, nunca ha compuesto por encargo, solo lo que nace de su corazón. En su apreciación siente que todas las canciones Dios las coloca en el aire y a unos pocos les da el talento de recogerlas con las manos teniendo la virtud y la oportunidad de atrapar muchas, algunas conservándolas y otras soltándolas para que algún día lleguen a otra persona. «Dios coloca canciones pero muy pocos pueden tener el don de atraparlas y hacer las suyas».
En su faceta como compositor tiene un total de 80 canciones aun cuando hubo un periodo de su vida que dejó de componer casi 20 años alejado de este hermoso arte porque no había un estímulo para el compositor entonces solo componía para él cuando tenía el corazón inquieto. Cuando se casó su corazón encontró tranquilidad y también sus canciones para componer según Jhonny Encina, se debe tener el corazón inquieto.
Entre su más recientes obras, ha retomado las composiciones más por gusto y placer que por motivos comerciales o como forma de vivir de la música dándole más tranquilidad y sin sentirse obligado compone lo que quiera, también ha tenido la oportunidad de grabar dos canciones en su voz entre ellas; La Cuatro puertas y Cantemos todos.
Entre algunos artistas que le han grabado sus obras musicales destacamos al maestro Ivo Díaz con una canción titulada Sueños de Paz, los hermanos Carrasco Guadis y Rodolfo de igual manera Klaumar Molero, una cantante excepcional le grabó Punto Final, el cantante Daniel Cárdenas le grabó Madre Querida, añoranzas de Corralejas en la interpretación de Juan José Jiménez, entre otras canciones.
Entre su participación en los festivales en el año 1991 concursó en el festival de Magdalena Grande y su canción quedó en segundo lugar titulada «No me pidas» ese tema lo hizo y un profesor le gustó y le dijo que la presentaran al festival, en ese momento no tenia mucho conocimiento sobre los festivales, la canción se presentó en coautoría ya que no tenía recursos para llevar el conjunto del festival estaba de estudiante sin plata, el pago todo y se quedó con el premio y el trofeo pero en ese momento no le prestó atención.
Posteriormente en el año 1992, investigó un poco de la historia del festival y se presentó ya solo con un tema llamado «El cacique Pipatón» así se llama la tarima, en esa canción contó la historia del Cacique.
Al año siguiente, 1993 se presentó nuevamente con la obra musical «No hay Tierra como mi Tierra», ocupando el segundo lugar en ese festival participando también en Chinú y en el festival vallenato también presentó la canción Sueños de Paz.
Su referente musical como compositor ha sido el maestro Rafael Manjarrez y como cantante el más grande Diomedes Díaz sintiendo gran admiración por todo ese repertorio de sus canciones.
Entre sus proyectos musicales se encuentra grabar un álbum cantando sus propias canciones algunas ya conocidas y otras inéditas procurando también hacerle llegar sus obras a grandes artistas para que graben sus canciones con la expectativa de seguir adelante avanzando y mostrando sus obras a nivel nacional e internacional.
Ruperto López Polo, nace en Maria Angola, Departamento del César, Colombia, un 8 de marzo del año 1971. Desde niño comenzó a destacarse escribiendo letras como compositor del folclor Vallenato. Terminando sus estudios de primaria en la escuela Juana de Atuesta Mindiola y luego radicándose en la capital del departamento del Atlántico, Barranquilla para continuar sus estudios de bachiller en la institución Pestalozzi, culminando en el año 1988.
Se presentó en varios festivales vallenatos evidenciándose así su amor por el folclor y la preservación de la esencia del mismo. En el 2005 le graban sus primeras dos canciones a nivel profesional y posteriormente en el 2009 se lanza como cantautor comenzando a interpretar sus propias canciones.
En el 2019 lanza su primera producción «Viva el Amor» para los amantes del folclor Vallenato y en la actualidad sigue perseverando con sus nuevas canciones como Bonito Diciembre para poder llegar al público que día a día lo apoya en todos las redes sociales y medios de comunicación, poniéndole corazón y sentimiento a cada una de sus interpretaciones en pro y defensa del folclor vallenato auténtico tradicional y con poesía.
Jairo Benjamín Corcho Pérez nace un 1 de Abril del año 1966 en el corregimiento de Sabana Nueva, municipio de San Pelayo del departamento de Córdoba, pueblo que conserva la tradición oral, tierra de la poesía y décima.
Su talento para componer se manifiesta a temprana edad entre los 10 y 12 años haciendo con sus amigos un conjunto de violina (armónica) que lo integraban el maestro Carmelo Pérez , Wilson Suarez, entre otros, comenzando a ser parte de las manifestaciones artísticas en el plano musical