Chiriguaná, uno de los pueblos más productivos del Departamento del Cesar, con gente amable, arraigada a sus tradiciones, devota de su virgen del Rosario de Chiquinquirá, tierra que ha sido cuna de Galy Galeano, Marcial Pava, José Vásquez y también donde nació el abogado y cantautor Honorio Martínez Cuello.
Durante su niñez Honorio guarda los más hermosos recuerdos, esos tiempos vividos que nunca volverán pero que por siempre quedaron en su alma y su corazón siendo la mayor fuente de su inspiración para escribir sus canciones.
-Él se mantiene vigente a través de sus cantos, versos y jocosidades que corren de boca en boca. Es todo un personaje que se define como “Inconmensurable y original en el contexto del universo vallenato”-
Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv
La vida de Tomás Alfonso ‘Poncho’ Zuleta Díaz, ha trascurrido entre presentaciones musicales, parrandas, apuntes jocosos y comidas de monte. Eso hace parte de su idiosincrasia como el hombre que llena todos los requisitos para estar enmarcado dentro de las celebridades del vallenato de ayer y de hoy.
En ese sentido aparecen los famosos dichos que refiere con una gracia única regándose de inmediato como verdolaga en playa y causando la natural celebración. Dos ejemplos son: “Y nos acabamos, cuando a mí me corten la lengua y a mi hermano le corten los dedos” y “Yo conozco al flojo, aunque lo vea sudao”.
Esos dichos en la voz de ‘Poncho’ Zuleta, tienen la mayor naturalidad sintiéndose con sabor a tinto recién bajao del fogón de leña, lo mismo que a suero con yuca y pescao frito.
Cuando al artista se le indaga sobre los famosos dichos sonríe y expresa. “Esa es la identidad de nosotros los costeños que le ponemos la pimienta y el sabor a los hechos cotidianos. Desde siempre los dichos se han impuesto y es una cantidad que no alcanzaría a referir. Los dichos hacen pareja con los cuentos provincianos que son inigualables”.
Entre los cuentos donde ‘Poncho’ Zuleta, ha sido protagonista aparece el narrado por el legendario cajero Pablo López, cuando en el año 1982 estuvieron en Estocolmo con motivo de la entrega del Premio Nobel de Literatura al escritor Gabriel García Márquez.
“En aquella ocasión ‘Poncho’ Zuleta quería tomarse una foto con el rey de Suecia y observó un tipo elegante y bien parecido. Entonces me dijo, ese es el hombre. Le expliqué que dudaba que fuera el rey, pero insistió y le tomé la foto. A cabo rato supimos que el tipo era el botones del hotel. Enseguida, ‘Poncho’ nos advirtió que cuidado mostrábamos esa foto”.
Siguiendo con los cuentos provincianos ‘Poncho’ Zuleta, la mayoría de veces ha referido los del inolvidable Jorge Oñate. “Una vez ‘El Jilguero de América’ viajó a Estados Unidos. Al llegar al aeropuerto de Washington y ver la bandera de ese país dijo, aquí el Junior de Barranquilla gana más de la cuenta, mire el montón de estrellas que tiene”.
De otra parte, es el autor de muchos dichos que ha incluido en distintas producciones musicales o narrado en parrandas, lo que se ha constituido en un valioso aporte al folclor vallenato.
– Mi amor si la belleza matara, tú no tendrías perdón de Dios.
– La verdad es que yo no sabía lo que era querer tanto a una mujer.
– Ay ombe, tengo el corazón suavecito…
– Y esos ojos tan lindos que me tienen encandilao.
– El vallenato es como la yuca, nunca aburre.
– Más peligroso que una aguja en un pastel.
– Tú veras sino regresas, yo he hecho todo lo posible.
– Cógeme el trompo en la uña.
– Ay que tener conformidad porque la vida comienza es mañana.
– Pica, pica, papujo pica.
– Cada pato con su mazorca.
– Yo también echo mis mentiritas, pero no así.
– Mi única esperanza eres tú, pero mejor no digo tu nombre.
– Cariño, mátame con el fuego de tu mirada.
– Yo soy como el hambre que va y vuelve.
– Oye morenita, llegaste como mandada de Dios.
– Ay muñeca me tienes trasnochao.
– Bueno mi gente, que no se note la pobreza.
– Te saben los labios a miel de abeja.
– Compadre Emiliano póngale ‘Coimbre’ a ese acordeón.
– Pero mis hijos si me respetan, tengo una vara de totumo suazá.
– Cuando es que nos pegamos otra cogía.
– Eso es por no dejar, entre más lejos te vayas más te quiero mi vida.
– Ajo, borracho flaco que ha dado lidia.
– Hoy estoy más fácil que un purgao.
– Que cada centella sea un trago de ron.
– Ajo, Emilianito estoy como un pavo real.
– El pecado se comete cuando las faltas no se reconocen.
– Apenas se acaba la botella se hacen los borrachos.
– Están gorreando y picándoles el ojo a las mujeres ajenas.
– Hoy me meo la barba como el chivato arrecho.
– No te cambio ni por suero salao.
– Esto es pura mazorca y bollo limpio.
– Jala más que una manila.
– Linda ella hasta el cabello y si se peina se ve mejor.
– Tranquilo compadre, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.
– Haga como yo, no le baje la guardia, insista.
– Tranquila mi gente que la esperanza cura.
– Y esos amores secretos cuando vienen a ver es el barrigón.
– Ay mi vida, me sabe la boca a canto.
– Bonito que estoy yo ahora. De donde mi comadre Tirsa, a donde mi comadre Sagrario y viceversa.
– Ahora es que se a ver la tusa que purga al mono.
– Es que nosotros si nos hemos comío las verdes y las maduras.
– Carajo y esto es pa’ que sepan que el jobo mata.
– Sabroso que es el encoñamiento.
– Vamos mujeres que el sobregiro aguanta.
En medio de este recorrido de dichos, aparece el canto dedicado por Diomedes Díaz a ‘Poncho’ Zuleta, llamado ‘A un colega’, donde destaca de manera especial su gesta en la música vallenata. “A Dios le pido compadre que me le dé larga vida, porque con su canto bonito hasta los dolores se alivian”. Y continuó diciendo. “Que cante ‘Poncho’ Zuleta, que cante toda la vida, esas canciones sentidas que alegran el corazón”.
La vacuna
El pasado 13 de abril a ‘Poncho’ Zuleta le aplicaron la segunda vacuna contra el Covid-19, pero al hacerlo preguntó qué a partir de cuándo se podía tomar sus tragos de licor. Le contestaron que lo mejor era no beber en las siguientes 72 horas. Enseguida sonrió y expresó. “Gracias. Me asustaba era que el tiempo de abstinencia fuera de un mes”.
En otro momento, al indagarle a ‘Poncho’ Zuleta, sobre su edad indicó que los años no se cuentan, sino que se viven. También hizo una jocosa referencia a su edad. “Yo tengo 10 años menos que mi hermano Emilianito”.
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Así se la pasa ‘Poncho’ Zuleta alegrando en invierno y en verano la vida de los amantes del folclor vallenato. Naturalmente, dedicando cantos, dichos y versos que se mantienen vigentes con el paso del tiempo y que son como la yuca que nunca aburre. “Por supuesto”.
Haber nacido hace 73 años, un día como hoy 8 de septiembre en la calle de oro de las grandes dinastia en el barrio San Luis de Villanueva, para “Beto” Murgas, fue una gran bendición porque cerca a su casa vivían los hermanos Zuleta, Andrés “El Turco” Gil, Reyes Torres, Escolástico Romero y sus hijos. En ese marco musical de la Villanueva de ayer, creció el hijo de José Murgas Vásquez y Rosa Peñaloza Ramírez, quienes también le habían inculcado su amor por el folclor.
Como cosa paradójica aprendió a tocar acordeón en la sierra de Urumita donde su abuela tenía una finca y en esos lugares se celebraban fiestas de manera continua. “Todo sucedió cuando a la finca llevó un acordeón Nelson Martínez, quien estaba enamorado de una tía mía. Viendo el acordeón ahí Héctor Bolaño, hijo de “Chico” Bolaño, me dio las primeras clases. Cuando llegué a Villanueva ya tocaba acordeón. Esto fue sorpresa para mi amigo Andrés “El Turco” Gil, quien salió a decir que yo tocaba acordeón. Con ese entusiasmo que tenía unos tíos me compraron mi primer acordeón y comencé a ganarme los primeros pesos a punta de música. Recuerdo que tocaba canciones como “el almirante Padilla”, “María Tere”, “La mecedora”, “la marimba” y “zumba la pava”, entre otras. Después vino la época del Colegio Roque de Alba, cuando en los centros literarios hacia presentaciones y tocaba con los hermanos Rafael y Norberto Romero. Seguidamente compuse mi primera canción que se llamó “Amalia” y que continua inédita”, comenta “Beto” Murgas.
Las mayores hazañas como compositor las ha realizado en el Festival de la Leyenda Vallenata, donde ha participado en cinco oportunidades comenzando en 1983 con la canción “Pliego de peticiones” llegando a la final. Dos años después vino la canción “Alabanza” dedicada a los 435 años de Valledupar y tuvo acceso a la gran final.
Conozcamos a través de Estampas Vallenatas al compositor Juan de Dios Torres Barrera, nacido un 8 de mayo del año 1957 en los Tupes, Corregimiento de San Diego- Cesar. Este gran hombre, de tez morena y baja estatura pero con grandeza de alma y corazón, proviene del hogar conformado por sus padres José Florindo de la Cruz Torres Rosado y Dilia Barrera de Torres, de quienes aprendió grandes enseñanzas de vida durante sus primeros años. De su padre las labores del campo, el arte de componer y cantar decimas y de su madre el amor por la composición.
Con toda la alegría que caracteriza al folclor vallenato nuevamente el cantante Henry Bloom nos presenta lo mejor de su talento en este sencillo musical que lleva por nombre «La Pedigueña» una canción alegre y jocosa de la autoría del compositor Álvaro González Atencio con el acompañamiento en el acordeón de Miguel Buelvas Ramos.
Como un gran representante de su tierra prodigiosa, con importantes exponentes de nuestra cultura musical como Lucho Bermúdez y con gran orgullo Carmero, Henry Bloom Pupo nace el 1 de septiembre de 1961 en el Carmen de Bolívar, en el hogar conformado por Enrique Bloom Muñoz y Amira Pupo González, ambos ya fallecidos.
Su vida transcurre en su oficio como educador, hermosa labor que lleva ejerciendo desde hace 33 años en el Departamento de Bolivar, en una institución educativa del Carmén de Bolivar.
Su vena artística proviene de su familia paterna, según nos comenta el mismo Henry Bloom todo comenzó como un hobbie, aprovechando el tiempo libre durante la pandemia en el 2020, se dedicó a grabar cuatro canciones siendo su primer sencillo «Me voy de tu vida» (Dr. Fernando Meneses Romero), luego vinieron «Tu firme enamorado»(Miguel Ángel Venera Anaya), «Porque te vas» (Javier Rodríguez Romero «El yesca) y su más reciente sencillo musical «La Pedigueña» (Alvaro González Atencio).
Tres acordeoneros lo han acompañado en estos cuatro sencillos musicales; Hector Romero (H.R.), en las canciones Me voy de tu vida y Tu firme enamorado, Luis Daniel Torres en la canción Porque te vas y Miguel Buelvas Ramos en La Pedigueña.
Durante su corta carrera en la música Henry Bloom ha tenido grandes satisfacciones que lo impulsan a continuar adelante mostrando con mucho cariño lo que le gusta hacer, expresando a través de cada una de sus interpretaciones esa pasión por cantar y alegrar a su gente, siendo su gran talento valorado por importantes folcloristas como Wilfredo Rosales «La Biblia del Vallenato», la periodista Belinda Olano de la emisora Estampas Vallenatas en Medellín, la emisora Maravilla Stereo con el Dr. Julio Oñate Martínez, Radio Nacional de Colombia donde ha sido entrevistado en representación de su tierra de los Montes de María, además de contar con el apoyo de las emisoras comunitarias del Carmen de Bolívar y el respaldo del productor y compositor Guadis Carrasco.
Se considera un seguidor de grandes exponentes del folclor vallenato como lo son Elías Rosado, Miguel Dede, Poncho Cotes Jr. y Carlos Malos, siguiendo sus estilos musicales como un gran aporte a su crecimiento musical.
De tal manera Henry Bloom nos demuestra su gran talento para poder llegar al público a través de sus canciones, mostrando el talento del Carmen de Bolivar y agradeciendo el apoyo de todos los que disfrutan de sus canciones.
A continuación podrás disfrutar de sus cuatro sencillos musicales en video, agradecemos el apoyo con la suscripción a su canal de You tube con el compromiso de seguir haciendo excelentes producciones musicales para el agrado de todos.