Exaltada la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata con la Orden de la Democracia Simón Bolívar

La Cámara de Representantes en cabeza de su presidente David Ricardo Racero Mayorca, en acto cumplido en el Salón Elíptico confirió a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata la Orden de la Democracia Simón Bolívar, en el grado de Cruz Comendador, por su dedicación a la conservación y promoción del folclor a través del Festival de la Leyenda Vallenata que llega a sus 56 versiones.

En ese sentido el Presidente de la Cámara de Representantes  David Ricardo Racero Mayorca, un vallenato de corazón, anotó. “Me lleno de profundo orgullo destacar lo más lindo del folclor en Colombia que se llama el Festival de la Leyenda Vallenata, y más a la entidad que por décadas se ha encargado con el mayor acierto de organizarlo. Valledupar, es una ciudad que guarda y protege uno de nuestros principales tesoros culturales y debemos continuar preservando esa riqueza entre las generaciones futuras”.

También David Ricardo Racero hizo un paseo por Valledupar, Capital Mundial del Vallenato, la tierra de ensoñación del maestro Rafael Escalona, de los poporos, de la sirena de Hurtado, del pedazo de acordeón y donde se trabaja cantando.

Finalmente destacó el aspecto de la reactivación de la economía en Valledupar y la región durante Festival de la Leyenda Vallenata que se realiza a finales del mes de abril, donde la mayoría de personas buscan disfrutar principalmente de la más grande manifestación popular y cultural que ha posicionado al folclor vallenato en el mundo, siendo declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad.

Tarea precisa y efectiva

El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo, al recibir la medalla y la resolución de honores por parte del presidente de la Cámara de Representantes David Ricardo Racero Mayorca, manifestó su agradecimiento e hizo un relato de la tarea que se viene cumpliendo.

“Con la mayor emoción recibo este reconocimiento que lo compartimos con los Juglares, Reyes Vallenatos, cultores del folclor y miembros de nuestra entidad, que hacen posible que se vean los resultados de la tarea encomendada por los creadores del evento desde el año 1968.

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata a lo largo de los años ha sido precisa y efectiva, para llevar la música vallenata a ser la más representativa del país. Todo este proceso se ha generado a partir del Festival de la Leyenda Vallenata, siendo la llama que encendió esa esencia del folclor que estaba regada por la provincia.

El auge del Festival de la Leyenda Vallenata y sus principales protagonistas llevó a la Exministra de Cultura Consuelo Araujonoguera, a decir una célebre frase que se convirtió en profecía. “Con el paso del tiempo, el vallenato se tomará el mundo”, y así ha sucedido.

En este reconocimiento debemos destacar al Expresidente Alfonso López Michelsen, al maestro Rafael Escalona y a Consuelo Araujonoguera, ‘La Cacica’, quienes visionaron lo mejor para Valledupar en el campo folclórico y musical. También la grandeza de nuestros juglares que fueron los artífices para que hoy el vallenato sea la formula precisa para llenarnos de paz y alegría, teniendo como epicentro a Valledupar”.

Muestra de vallenato tradicional

Después de la ceremonia de exaltación a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, en el Salón Luis Carlos Galán, se llevó a cabo una extraordinaria muestra del vallenato tradicional que estuvo a cargo  de los Rey de Reyes del Acordeón y de la Canción Almes Granados e Ivo Díaz, respectivamente; de los Reyes Vallenatos Álvaro Meza, Alberto Jamaica. Fernando Rangel,  Julián Mojica y Jaime Dangond; del Rey de la Canción Vallenata Inédita Félix Carrillo Hinojosa, del compositor Jorge ‘El Pitufo’ Valbuena y del cantante Jorge Antonio Oñate. También se destacó la presencia de los Reyes de la Canción Vallenata Inédita  Guillermo Doria y Germán Villa Acosta.

El acompañamiento musical estuvo a cargo del cajero Elías Alberto Castilla, el guacharaquero Luis Gutiérrez Salas y el guitarrista Joselo Iguarán.

Por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata estuvieron presentes el presidente y vicepresidente Rodolfo Molina Araújo y Efraín Quintero Molina, respectivamente; Clemente Pachín Escalona, Diana Carolina Molina y Eduardo Montero.

Egidio Cuadrado, el acordeonero que ha llevado la música vallenata alrededor del mundo

Por Juan Rincón Vanegas – @juanrinconv

Al cumplir 70 años de vida hay demasiadas historias por contar, y más al tener terciado en el pecho un acordeón que con sus notas le han marcado el destino. Eso le sucedió a Egidio Rafael Cuadrado Hinojosa, el Rey Vallenato en el año 1985, quien no sabía por dónde comenzar a narrar su trayectoria musical que inició desde muy niño en su natal Villanueva, sur de La Guajira.

Al poner en orden sus pensamientos comenzó diciendo. “Para contar todos los episodios de mi vida el tiempo se queda corto, pero intentaré acordarme de los testimonios de vida, triunfos, fe y esperanzas”.

Egidio es un luchador noble, sencillo y con una extraordinaria sabiduría musical que lo ha llevado a sobresalir hasta traspasar fronteras, teniendo un inmenso mensaje vallenato que suena en un acordeón acompañado de un canto.

Sin más preámbulos, aseveró. “Cuando tenía seis años me llamó la atención la música vallenata porque en casa mi hermano Hugues tocaba el acordeón. En vista de esas ganas de aprender a tocar, mi mamá Cristina Hinojosa me compró un acordeón y esa fue mimás grande felicidad. El acordeón nunca lo he soltado”.

De Villanueva, para el mundo

La primera canción que Egidio aprendió a tocar fue ‘Así soy yo’, de Aniceto Molina. Entonces, cantó el primer verso. “Si me voy, si me voy, recuerda que yo volveré. Ruega a Dios, ruega a Dios, que algún día tenga que volver. Aquel amor que se fue, más nunca volvió, porque así lo quiso Dios, porque así soy yo”.

Al dejar de cantar añadió que desde muy joven se metió de lleno en el mundo vallenato acompañando a distintos cantantes y participando en el Festival de la Leyenda Vallenata del año 1973, certamen donde alcanzó la corona de Rey Aficionado. Al poco tiempo realizó diversas grabaciones hasta llegar a la serie ‘Escalona’, y al grupo musical ‘La Provincia’ con Carlos Vives, donde desde hace 30 años marca la pauta musical.

Después contó que en el año 1979 partió desde su tierra hacia Bogotá para buscar otros horizontes y lo logró. Claro, que había mucha tristeza en su corazón.De un momento a otro aparecieron algunas lágrimas. Se le respetó ese instante donde las palabras sobraban. Ya más sereno, dijo.

“La muerte de mi mamá fue demasiado dura para mí. Ella era el eje de todo, la que me apoyaba en mis deseos de ser un gran acordeonero. Me sentía solo y triste. Esa fue una de las razones para partir”.

Egidio, en la capital del país comenzó una nueva historia conociendo a través del maestro Rafael Escalona, quien vivía con su hermana Dinaluz, a prestantes personalidades de la política, la economía, la cultura, el deporte y el periodismo.

“Gracias a Dios, lo de Bogotá fue definitivo para mi carrera musical y también para mis pretensiones de ser Rey Vallenato, honor que alcancé hace 38 años, teniendo como acompañantes en la caja a mi hermano Heberth Cuadrado (Q.E.P.D.) y en la guacharaca a Efraín ‘El Toto’ López”.

Ese triunfo al interpretar el paseo ‘El mejoral’ y el merengue ‘La vieja Sara’, de la autoría de Rafael Escalona, el son ‘Amparito’ de Lorenzo Morales y la puya ‘La puya puyá’, de su autoría, desencadenó una nueva historia al llevarle el trofeo al entonces Presidente de Colombia Belisario Betancur, quien lo recibió muy emocionado y le hizo una promesa que cumplió.

“Supe aprovechar mi reinado y visité al presidente Belisario Betancur, quien era mi amigo. Ese día me prometió la gestión ante las embajadas para que fuera el vocero de Colombia llevando la música vallenata a muchos lugares del mundo. En total, estuve en 20países”.

Continuó contando. “Ese mismo año en que me coroné Rey Vallenato en una parranda conocí a Carlos Vives, en aquel entonces el famoso ‘Gallito’ Ramírez.Esa tarde él cantó conmigo tres canciones. ‘La casa en el aire’, de Rafael Escalona, ‘Ausencia’ de Santander Durán Escalona y ‘El cantor de Fonseca’ de Carlos Huertas. Puedo decir que desde aquella parranda arrancó todo lo que nos llevó años después a estar en la maravillosa serie de televisión ‘Escalona’. Además, ser el acordeonero del grupo ‘La Provincia’ que llega a 30 años, siendo todo un suceso donde se presenta. Que gran honor alcanzar también el Premio Grammy Latino”.

Carlos Vives, el hermano

Al creer que iba a proseguir con su relato, guardó silencio izando su corazón en lo más alto, y expresó.“Carlos Vives para mi es todo. Un hermano y un amigode verdad. El que siempre ha estado a mi lado en las buenas, y también cuando estuve muy mal de salud por el Covid. Es lo mejor que me ha pasado en el campo musical y personal”.

A propósito de Carlos Vives, contó una anécdota sucedida en Madrid, España. “Íbamos a comenzar el concierto, y de un momento a otro me entretuve hablando con una bella joven. Estaba tan entretenido que Mayté Montero comenzó con su gaita a hacer la introducción de la canción ‘La gota fría’. Cuando me correspondía entrar con el acordeón no estaba en mi puesto, y es cuando escucho a Carlos decir. “Compadre Egidio, a trabajar”. Salí corriendo, mientras Mayté comenzaba nuevamente la introducción”.

Cambió de tema y anotó que tiene un hogar feliz que conforman su esposa Fanny Maldonado y sus dos hijos José Félix y Katerine. Además, que no está en sus planes el retiro, señalando. “El arte de acordeonero no tiene retiro rápido, eso les sucede es a los deportistas. Me siento bien y más ahora que llega el lanzamiento de la producción musical ‘Escalona, nunca se había grabado así’, que se lanzará el próximo 19 de abril”.

El sueño de Egidio Cuadrado de aprender a tocar acordeón, impulsado por su señora madre fue definitivo, llevándolo a la cúspide unido al cantante Carlos Vives, quien supo escogerlo para que a ninguno de los dos le cayera la gota fría, sino que llegaran a contar su propia historia, como lo hizo el maestro Rafael Escalona.

Egidio, el hijo de Agustín Cuadrado y Cristina Hinojosa, el mismo que nunca deja su sombrero vueltiao, su mochila arhuaca y sus 12 acordeones. Elque en sus ratos de tranquilidad los disfruta en su finca de Villeta, Cundinamarca, escuchando canciones de Juan Gabriel, Julio Iglesias y Claudia de Colombia, agradeció la entrevista donde reveló detalles inéditos en medio de los albores del sentimiento, donde una lágrima o una sonrisa posibilitaron que un canto vallenato irrigara su noble corazón, diciéndole al mundo que la vida tiene el mayor sentido cuando suena el acordeón de un Rey Vallenato.

JACINTO LEONARDI VEGA GUTIÉRREZ:El «aprendiz de poeta» que se convirtió en un poeta consumado, graduado y con altísimas calificaciones.

«La música es la poesía del aire»: Jean Paul Richter (escritor alemán).

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado.

Los poetas se caracterizan porque mediante reflexiones y frases tienen la posibilidad de conectarse fácilmente con sus emociones, encontrar y usar las palabras adecuadas para narrar situaciones de encuentros o desencuentros y darnos su punto de vista respecto a lo que desean transmitirle al mundo.
Con sus obras nos van entregando sabiduría a través de una de las formas de expresión más diciente: el verso; es decir, que las frases poéticas son una manera de ver la realidad por medio de la lírica, una perspectiva centrada tanto en las ideas como en los sentimientos.

Por allá a mediados del año 1975 cuando Rafael Orozco, quien se iniciaba profesionalmente como vocalista de la música vallenata con un futuro promisorio, al lado del acordeonista Emilio Oviedo Corrales apodado «El Comandante», al cantar el clásico paseo «Cariñito de Mi Vida» lanza una frase que como llama de fuego se propagó rápidamente y quedó grabada en la mente de miles y miles de seguidores de los ídolos que para ese entonces ya empezaban a alumbrar con luz propia en el firmamento vallenato: «El Cacique de La Junta: Diomedes Díaz».

¿La Junta? ¿Dónde queda ese lugar? Y es entonces cuando algunas personas empezaron a darse cuenta, que se estaba haciendo referencia a un corregimiento del municipio de San Juan del Cesar, en el sur del departamento de La Guajira.

Con el correr del tiempo nos enteramos también que ese paraje desconocido para muchos se estaba convirtiendo en una fuente prolífica de auténticos artistas, tales como: acordeonistas, cantantes, verseadores y compositores que ya empezaban a tener reconocimiento regional por sus talentos.
La Junta, un rinconcito muy querido del Caribe colombiano, por la hospitalidad de sus habitantes, sus exóticos paisajes, sus manifestaciones culturales y sus coloridas artesanías elaboradas con la fibra del fique, cuyo nombre se debe a la unión de los riachuelos San Francisco y Santo Tomás; es decir, se «juntan» en medio del pueblo y entonces de ahí se deriva el nombre de «La Junta», cuna del gran Diomedes Díaz que también tuvo el grato honor de tener entre sus hijos ilustres a un cantautor y musi-poeta de los cantos vallenatos: Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez, quien llegó a este mundo terrenal un domingo 17 de marzo de 1963 para llenar de alegría el hogar conformado por Jacinto Agustín Vega Zúñiga, natural de San Juan del Cesar, y María José Gutiérrez, nacida en La Junta, ambos guajiros de pura cepa; infortunadamente a los pocos días de nacido queda huérfano de padre y es su progenitora doña María José la encargada de tomar el rol de padre y madre e inculcarle grandes valores y educación al pequeño Jacinto.

Su infancia transcurrió como la de la mayoría de los niños criados en la provincia, llena de alegría: juegos y travesuras infantiles, contacto directo con la naturaleza, aromas a flores y frutos maduros y el sonido emitido por los animales, lo mismo que ese paisaje hermoso conformado por ese vallecito ameno y virginal surcado por dos riachuelos: el Santo Tomás y el San Francisco, lugar llamado por los junteros con el nombre de «Los dos caños» dejando a ambos lados praderas deslumbrantes, pero sobretodo de música, en razón a que al lado de su morada había una cantina donde era normal escuchar las canciones más sonadas en el momento, como los éxitos de la ranchera mexicana de grandes exponentes de la talla de José Alfredo Jiménez, Antonio Aguilar, Pedro Infante, Javier Solís, música sabanera de Pedro Laza y sus Pelayeros, Los Corraleros de Majagual, y juglares vallenatos que ya tenían un nombre posicionado: Luis Enrique Martínez, Alejandro Durán, Abel Antonio Villa, Pacho Rada, Juancho Polo entre otros.
Este ambiente musical sumado a los viajes entre su terruño y la ciudad de los santos reyes (Valledupar), donde cursaba los estudios medios en el tradicional colegio Loperena, fue donde Jacinto precisamente se nutre con las sabias enseñanzas literarias y descubre que en él existe una vena poética, que convierte en canción con facilidad, letras que acompañaba con bellas melodías hechas con su silbido, para lo que se volvió diestro.

Jacinto Leonardi fue un muchacho tímido; tan es así que cuando comenzó a hilvanar sus primeros versos y melodías, los cantaba en los famosos centros literarios que eran una asignatura en las instituciones educativas, pero poniendo como autor a uno reconocido, la mayoría de las veces a Hernando Marín un referente en la composición y negando que eran suyas. Poco a poco se fue dando a conocer y entra a formar parte de esa generación que tuvo contacto directo, con la esencia más pura y verdadera de la cultura vallenata.

Es él uno de los últimos eslabones poéticos de las letras vallenatas, de esos alumnos aventajados que bebieron de la fuente del padre de la lírica de los cantos vallenatos, el gran maestro Gustavo Gutiérrez Cabello; quien tuvo una prolífica camada de alumnos de primerísimo nivel como Santander Durán, Rosendo Romero, Tomás Darío Gutiérrez, Fernando Meneses, Rafael Manjarrés, Roberto Calderón, Marciano Martínez, Hernando Marín y otros a los que Vega Gutiérrez profesa mucha admiración y respeto.

Un día cualquiera su paisano, amigo, colega y maestro Marciano Martínez Acosta, se le acerca y entabla una conversación con él, por un motivo muy especial y era que se había enterado por terceros de su naciente carrera como compositor y es precisamente quien lo aconseja y recomienda para que le graben su primera canción en el año 1982 en la voz de Andrés Ávila y el acordeón de Eliécer Ochoa, meses después pero ya en el año 1983 esa misma canción titulada «El Soñador» fue grabada por el «Chiqui» Escobar en la voz y el acordeón de Emilio Oviedo Corrales «El Comandante», con la cual ya mostraba su estilo poético y riqueza melódica que son como explosiones del alma.

Haber coincidido en su patria chica con reconocidos artistas como Diomedes Díaz, Marciano Martínez, Martín Maestre, Pablo Ariza, además de la amistad desde niño con el segundo Rey de Reyes Gonzalo Arturo «El Cocha» Molina, asimismo las circunstancias de tiempo y lugar desde su infancia y adolescencia perteneciendo a esa generación en la que el acordeón y la guitarra entraron a formar parte integral de su vida teniendo el privilegio de conocer los personajes más representativos del folclor vallenato: Rafael Escalona, Leandro Díaz, Carlos Huertas, Emiliano Zuleta Baquero, Alejandro Durán, Luis Enrique Martinez, Calixto Ochoa entre otros, teniendo la fortuna de haberlos visto a casi todos en el jolgorio de un alegre festival o en un patio en una parranda de la provincia, linda experiencia que es como un divertimento cultural hechos estos que lo condujeron a afirmar con certeza que «él pertenece a la última generación que tuvo la oportunidad de beber de ese manantial cristalino de la época dorada de la música vallenata», quienes fueron los encargados de abrir y diseñar su trocha musical. Sucesos que marcaron para siempre su vida artística y formación personal.

A lo largo de su existencia, ha sido un férreo purista de sus letras, siempre ajustadas a sus vivencias, cuidando cada detalle, donde no hay lugar para la ficción, las palabras plasmadas en sus letras tienen efectos increíbles que llegan con facilidad a los que la escuchan, muchas veces la poesía puede tener unos caminos oscuros, pero existen seres como «El Aprendiz de Poeta», como él se autodenomina, que son tan apasionados y pueden recorrerlos con paso firme y una luz resplandeciente, siguiendo al pie de letra la forma de componer de sus maestros antecesores, es decir; manejando un lenguaje sutil, exquisito y de altura o aquello que yo he denominado como la palabra bien dicha o la más apropiada en los cantos vallenatos.

Es un hombre que tiene una sensibilidad poética a flor de piel, un «aprendiz de poeta» que se convirtió en un poeta consumado, graduado con altísimas calificaciones, un ser de palabras cortas y precisas que necesitó de la música para expresar su sentir.
Este economista de la Universidad Piloto de Bogotá, pero que tiene por dentro un corazón de poeta ejerce su profesión, pero la alterna con sus presentaciones a lo largo y ancho del país y en el exterior, donde los compositores como él se han ganado un espacio musical cantando y contando sus propias historias plasmadas en cada una de sus obras.

Su forma interpretativa siempre deja entrever un marcado estilo poético, soñador, filosófico, lírico, el cual adorna con figuras literarias principalmente metáforas, donde mezcla de forma muy hábil, la belleza femenina, con las flores y el ambiente natural en general; es un intérprete que vive, siente, transmite, seduce y enamora con sus canciones.

En la mayoría de sus cantos es recurrente el amor imposible y el amor ausente, algo que evidentemente marcó al poeta para siempre y a su bella obra musical, el pasado y la desilusión son dos elementos reiterativos en su poesía; es como si sufriera un presente lleno de vicisitudes y para sopesar esa pena se refugia en el pasado, en busca de un amor idealizado que lo nutre y lo revive, algo que ha sido motivo de sobra para que su magistral obra poético-musical haya sido grabada por los más grandes exponentes del canto vallenato, voces como: Diomedes Díaz, Poncho Zuleta, Jorge Oñate, Beto Zabaleta, Iván Villazón, Farid Ortiz, Silvio Brito, Miguel Herrera, Jairo Serrano, Ivo Díaz, Armando Mendoza han sido portadores del mensaje contundente que encierran sus canciones.

De lo que si podemos estar seguro es que las letras del maestro Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez seguirán estando cargadas de un mensaje poético profundo, simplemente porque él no se ha dejado influenciar, ni contaminar por las nuevas propuestas musicales que distan mucho de la esencia pura del folclor vallenato y así lo demostró en sus tres recientes obras llevadas a la grabación en el año 2022: ‘La noche del cantante’ grabada por la agrupación «El Dúo Sensacional» de Los Hermanos Carlos y Guido Malo; ‘Alas de Ángel’, grabada por Juancho de La Espriella y su agrupación «Los de Juancho» y ‘El Cardenal’, grabada por Ivo Díaz y el Rey de Reyes Almes Granados.

A lo largo de su trayectoria musical ha dejado una estela de obras musicales que se convirtieron en clásicos de la música vallenata, canciones como: ‘Cuando me voy’, ‘No se que tienes tu’, ‘Que será de mi’, ‘Cambia el nido’, ‘ Vivo enamorado’, ‘Asi he quedado yo’, ‘Si yo fuera poeta’, ‘La novia del poeta’, ‘Una canción eterna’, ‘Dos estrellitas y tu’, ‘Flores de abril’, ‘ Detrás del mar’, ‘ Sobre las nubes’, ‘ La Única’, ‘Morir cantando’, ‘Mil años después’, entre muchas más que han adornado el cancionero vallenato.
Las inspiraciones del «Aprendiz de Poeta», convertido en un poeta consumado, nos muestran que a través del verso y la lírica, algo que domina a la perfección y lo musicaliza con melodías y armonías que tientan el alma y desnudan el espíritu, es posible acceder a una manera única de interpretar la realidad.

56° Festival de la Leyenda Vallenata. Abierto periodo de inscripciones para medios de comunicación

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata informa a los medios de comunicación sobre la apertura del proceso de inscripción para el cubrimiento del 56º Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje al juglar Luis Enrique Martínez, ‘El Pollo vallenato’, que se llevará a cabo del 26 al 30 de abril de 2023.

El mencionado proceso de inscripción será desde el 15 de marzo hasta el cinco de abril, y no se ampliará. Inicialmente se debe llenar el formato de inscripción de acuerdo a la categoría: Prensa escrita, Radio, Televisión y Página Web. El formato se encuentra en la página web https://festivalvallenato.com/registro/#Pensa

Después al correo electrónico prensa@festivalvallenato.com se debe enviar una comunicación con el respectivo membrete firmado por el director o gerente del medio donde autorice el cubrimiento del evento, dando a conocer el respectivo nombre (s) y número de la cédula de ciudadanía del acreditado o los acreditados, dependiendo de la categoría.

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata se reserva el derecho de admisión del medio y recuerda que inscribirse no garantiza la acreditación.

La entrega de las credenciales aprobadas, asunto que se le estará comunicando a su debido momento, se hará los días 25, 26 y 27 de abril en la Oficina de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, ubicada en la carrera 19 No. 6N – 39.

Las credenciales de prensa son para la identificación durante los días donde se lleven a cabo eventos organizados por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Debe portarse en un lugar visible y es válida para el periodista, locutor, reportero gráfico o camarógrafo que se le otorga. Además, permite la entrada a la zona de prensa de los distintos escenarios. La convocatoria estará abierta durante 21 días, 15 de marzo hasta cinco de abril 2023.

A los medios de comunicación aprobados se les estará enviando una comunicación.

Instructivo de Prensa 56 Festival de la Leyenda Vallenata

La Fundación Festival de La Leyenda Vallenata informa a los medios de comunicación y sus directores sobre el proceso de acreditación para el cubrimiento del 56° Festival de La Leyenda Vallenata en homenaje a Luis Enrique Martínez, el ‘Pollo Vallenato’:

Los periodistas, camarógrafos y fotógrafos designados para el cubrimiento del 56 Festival de la Leyenda Vallenata, deben inscribirse a través de este link: https://festivalvallenato.com/registro/#Pensa

Recuerden que es absolutamente indispensable adjuntar  una fotografía en formato JPG que no supere los 60 KB.

Una vez registrado, el director del medio de comunicación debe enviar al correo prensa@festivalvallenato.com una carta con membrete del medio periodístico, firmada y autorizando a los periodistas con sus respectivos números de identificación.

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, luego de la verificación de los datos enviados y el registro de sus publicaciones periodísticas otorgará o no, la debida acreditación.

Una vez aprobada su acreditación, (Recuerde que inscribirse, no es acreditarse) recibirá en su correo la información para presentarse en la Fundación Festival de La Leyenda Vallenata y recibir su acreditación en las siguientes fechas: 25, 26 y 27 de abril de 2023 de 8:00 a.m. a 12:00 p.m. / 2:00 p.m. a 5:00 p.m. Igualmente, los inscritos no aprobados recibirán un mensaje donde se les informa la decisión.

Para tener en cuenta. La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata se reserva el derecho de admisión del medio, así como número de periodistas y/o fotógrafos, camarógrafos o técnicos por medio de comunicación.

La entrega de credenciales es personalizada, solo se expedirán y entregarán las acreditaciones confirmadas previamente a través del correo electrónico registrado en la inscripción.

Las credenciales de prensa son válidas únicamente para desfiles y eventos organizados por La Fundación Festival de La Leyenda Vallenata. La credencial es válida únicamente para el periodista que se le ha otorgado. Debe portarse siempre en un lugar visible.

La credencial permitirá el acceso a la zona destinada para periodistas en los eventos del 56° Festival de La Leyenda Vallenata, quienes la porten deben seguir las instrucciones de la persona encargada del área. Evite hacer mal uso de la misma, de lo contrario la credencial será retirada.

En el link https://festivalvallenato.com/registro/#Pensa podrá acceder y registrar sus datos para la acreditación de prensa del 56° Festival de La Leyenda Vallenata.

Recuerde leer detenidamente las instrucciones antes de ingresar al módulo de inscripciones para que tenga listos los datos necesarios y la fotografía requerida.

JUAN RINCÓN VANEGAS

Jefe de Prensa

Fundación Festival de la Leyenda Vallenata

Carrera 19 No. 6N-39

prensa@festivalvallenato.com

www.festivalvallenato.com

Celular: 3182406485

Twitter – Instagram: @juanrinconv

Facebook: Juan Rincrónica

Valledupar – Colombia

María Mora «Amo el Vallenato Clásico»- Biografía Musical

Es hermoso poder expresar a través de la interpretación de una canción todo el sentimiento, aún siendo un género diferente al propio de la región dónde has nacido, conozcamos la historia de María Mora Carrillo, cantante de vallenato nacida en el interior de Colombia.

María Mora Carrillo, nació en Quetame, Cundinamarca  un 7 de diciembre de 1981, sus padres son campesinos: Leovigildo Mora Romero y Aura Stella Carrillo Clavijo, muy orgullosa de sus raíces  desde niña María se sintió inclinada por la música le gustaba cantar rancheras y música tropical en el colegio rural donde cursaba primaria siendo estimulada por su maestra Luz Marina Saavedra quien también le dio mucho ánimo para seguir cantando.

María Mora viene de una familia donde hay talento musical siendo intérpretes de la música llanera ademas tocan guitarra y otros instrumentos, entre sus más lindos recuerdos está su abuelo paterno quién tocaba el tiple y la bandola , a lo cual se suma también el interés de María de aprender a tocar acordeón para lo cual recibe clases en la actualidad teniendo un excelente profesor como lo es el maestro Beto Jamaica Rey Vallenato 2006.

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